{"id":2881,"date":"2012-07-16T08:01:45","date_gmt":"2012-07-16T07:01:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=2881"},"modified":"2017-10-27T10:53:11","modified_gmt":"2017-10-27T08:53:11","slug":"trujillo-y-cierra-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2012\/07\/16\/trujillo-y-cierra-espana\/","title":{"rendered":"Trujillo y cierra Espa\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><strong>Vacaciones 2012 (1)<\/strong><\/p>\n<p><strong>Cuando te acercas en coche a Trujillo la testosterona patria empieza a hincharse peligrosamente. Avanzas en un confortable veh\u00edculo de cuatro ruedas, con tu m\u00fasica y tu aire acondicionado para combatir esos 39 grados que marca el cuadro de mandos. Sin embargo, la proximidad de la noble ciudad de Trujillo te va metiendo en la m\u00e1quina del tiempo hasta hacerte dudar de la utilidad de todas las teconolog\u00edas del siglo XXI. A Trujillo, urbe monumental esculpida en piedra sobre un promontorio, en medio de la llanura extreme\u00f1a, \u00a1hay que llegar a caballo! Eso de arrimarte a sus murallas con un coche,\u00a0pasear <!--more-->por sus calles se\u00f1oriales, comprar un d\u00e9cimo de loter\u00eda y marchar\u00a0deber\u00eda estar prohibido. Trujillo, se\u00f1ores y se\u00f1oras, se merece un respeto, un canto a la patria, un hincamiento de rodilla para ponerse a los pies de don Francisco de Pizarro, de don\u00a0Francisco de Orellana y de todos los antepasados que hicieron grande a Espa\u00f1a hace 500 a\u00f1os. <\/strong><\/p>\n<p><strong>El viaje al Sur ha comenzado haciendo noche en la Hospeder\u00eda del Parque de Monfrag\u00fce, en C\u00e1ceres, un precioso edificio en medio de la nada donde regalan la primera lecci\u00f3n de Hispanidad. Con tanta crisis, con tanto lloro,\u00a0c\u00f3mo no nos organizamos los espa\u00f1olitos de a pie para quedarnos en tierra santa y disfrutar de nuestras vacaciones los unos en los terru\u00f1os de los otros. Que queden aqu\u00ed les perres de todos, que no salgan a Francia ni a la Rep\u00fablica Dominicana. Hay Espa\u00f1a pa rato. Y nunca acabas de conocerla entera. Monfrag\u00fce ha dado la primera estocada al viejo caballero y su dama. Un paisaje precioso, seco, relajante, con encinares y alcornocales serpenteando sobre un embalse. La ocupaci\u00f3n es baja y la chica de recepci\u00f3n te da una suite a precio de habitaci\u00f3n est\u00e1ndar. Pedazo de habitaci\u00f3n. Impresionante. Con recibidor, pasillo, dormitorio, techos altos en ca\u00edda libre, grandes ventanales con vistas al parque. Es en este momento cuando empiezas a dibujar en tu mente la grandeza extreme\u00f1a, que\u00a0refresca el recuerdo de un viaje de cuatro d\u00edas realizado casi veinte a\u00f1os atr\u00e1s. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Si el viaje ha sido bello de Plasencia a Monfrag\u00fce, la prolongaci\u00f3n de esta carretera secundaria hacia Trujillo (benditas secundarias que ense\u00f1an el paisaje mientras por las autov\u00edas viajas con orejeras) te invita a sacar la espada toledana por la ventanilla del coche y gritar un desgarrador &#8220;\u00a1a la caaaarga!&#8221; en una imaginaria guerra contra el infiel. Con la invasi\u00f3n musulmana sofocada hace siglos, sin am\u00e9ricas que conquistar, sin gabachos contaminando el suelo patrio; razonas que falta un objetivo adaptado al siglo XXI para que Trujillo, esa ciudad cuajada de palacios y casas se\u00f1oriales, resucite de su sue\u00f1o p\u00e9treo y tome las riendas de la naci\u00f3n. Entonces te acuerdas de los pol\u00edticos, de sus amplias familias colocadas aqu\u00ed y all\u00e1, de sus listas electorales que parecen la gu\u00eda telef\u00f3nica para que no quede uno sin su sueld\u00edn y te dices, \u00a1tate! \u00a1ya lo tengo! Tras aparcar el veh\u00edculo con discreci\u00f3n, rescatas del maletero las calzas, la armadura, el casco y el escudo; y te presentas en la colosal plaza mayor trujillense para postrarte a los pies del gran conquistador del Per\u00fa, cuya estatua escuestre parece cansada de tanta inmovilidad y tanta foto. Cuando culminas tu audiencia, tres horas despu\u00e9s, la descripci\u00f3n de los tristes hechos nacionales no ha ca\u00eddo en saco roto.\u00a0Un temblor como el de un terrremoto sacude los cimientos del pedestal. Pizarro salta con su roc\u00edn al centro de la plaza, le sigue Orellana; ambos comienzan a recorrer al galope las empedradas calles mientras emiten un desgarrador sonido gutural que exterioriza la mala hostia acumulada en cinco siglos, el pueblo responde inmediatamente a la llamada, las gentes entran a la carrera en sus casas, se escuchan gritos de &#8220;\u00a1a las armas!&#8221; y a media tarde est\u00e1 toda la poblaci\u00f3n civil convertida en un entusiasta ej\u00e9rcito formado en la plaza mayor. Pizarro lanza un discurso \u00e9pico contra el nuevo infiel que le ha obligado a despertar de su letargo, enciende los \u00e1nimos del populacho y fija para las seis de la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente la gran marcha contra el poder establecido. Se escuchan vivas y la soldadesca se va a sus casas a descansar.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lo que ocurrir\u00e1 a la ma\u00f1ana siguiente a\u00fan no ha pasado tiempo suficiente para incorporarlo a los libros de Historia. Pizarro sabe que est\u00e1 cambiando el curso de las leyes naturales de la vida y la muerte; tambi\u00e9n los de la naci\u00f3n; pero mira al cielo estrellado de noche, se arrodilla y pide perd\u00f3n al se\u00f1or todopoderoso por disponerse a correjir los renglones torcidos de esta Espa\u00f1a nuestra. En el silencio sepulcral, quebrado s\u00f3lo por los grillos de la meseta, cree recibir la aquiescencia del hacedor. La marcha ser\u00e1 apabullante. El primer objetivo ejemplar es el Senado. Las tropas trujillenses entran a la Capital del Reino emitiendo un grito desgarrador que deja mudo al Ej\u00e9rcito. Los soldados se echan a un lado y dejan hacer a los enviados justicieros, que decapitan, ensartan y destrozan sin piedad los cuerpos de m\u00e1s de dos centenares de senadores reunidos en ese momento en sesi\u00f3n ordinaria. Un ba\u00f1o de sangre cubrir\u00e1 las paredes del edificio. Tras el Senado, le seguir\u00e1n el Congreso, los Ministerios y cuantas instituciones p\u00fablicas asientan sus confortables reales en el Madrid del siglo XXI. Cuando la ciudad queda limpia de cargos p\u00fablicos, el Movimiento 15-M se ha puesto tambi\u00e9n sus armaduras y ha pedido instrucciones al conquistador extreme\u00f1o, quien los distribuye por toda la piel de toro. En 24 horas no queda ayuntamiento, diputaci\u00f3n ni parlamento regional sin m\u00e1cula. La sangre de los pol\u00edticos llena las paredes, invade las aceras y se pierde por los sumideros. Cuando Pizarro retorna a Trujillo con sus aguerridos conciudadanos, un comit\u00e9 de siete sabios ha quedado al frente del pa\u00eds y un jubilado em\u00e9rito ha tomado las riendas de cada ayuntamiento. No habr\u00e1 ni un solo sueldo p\u00fablico en Espa\u00f1a. Y el pa\u00eds se dispondr\u00e1 a resurgir de sus cenizas por s\u00ed mismo; sin esos cientos de miles de par\u00e1sitos que chupaban su sangre a diario.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Apenas ha pasado d\u00eda y medio. Pizarro y Orellana vuelven a presidir la plaza mayor de Trujillo. En su mirada se intuye un gesto satisfecho, ese de quien acaba de culminar una gesta de la que se hablar\u00e1 por los siglos de los siglos.\u00a0Quien les ha despertado de su letargo siente una profunda satisfacci\u00f3n patria. El pueblo ha vuelto a sus quehaceres, entre c\u00e1nticos y bravuconadas. As\u00ed que el viajero compra ese d\u00e9cimo de loter\u00eda de recuerdo que ten\u00eda en mente, arranca su veh\u00edculo y sigue viaje hacia Andaluc\u00eda. Mira de reojo por el retrovisor el renovado poder\u00edo de Trujillo y cuando alza su espada toledana por la ventanilla a modo de despedida, todo aquel pueblo levantado en armas la v\u00edspera le despide con v\u00edtores desde las murallas.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2012\/07\/pizarro.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-2905\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2012\/07\/pizarro.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vacaciones 2012 (1) Cuando te acercas en coche a Trujillo la testosterona patria empieza a hincharse peligrosamente. 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