{"id":3187,"date":"2012-10-11T08:39:32","date_gmt":"2012-10-11T07:39:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=3187"},"modified":"2012-10-11T08:39:32","modified_gmt":"2012-10-11T07:39:32","slug":"stephen-king-resucita-a-kennedy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2012\/10\/11\/stephen-king-resucita-a-kennedy\/","title":{"rendered":"Stephen King resucita a Kennedy"},"content":{"rendered":"<p><strong>A\u00fan estoy en una nube t\u00f3xica. Sumido en una extra\u00f1a atm\u00f3sfera donde nada es lo que parece. Dudando sobre los conceptos espacio y tiempo. Con la certeza de estar en Gij\u00f3n en el a\u00f1o 2012, de que ha empezado el oto\u00f1o, de que hay una temperatura agradablemente extra\u00f1a, de que estoy en la playa en el mes de octubre por las ma\u00f1anas y en EL <!--more-->COMERCIO, con paladas de curro, por las tardes. Pero con las c\u00e1balas mentales de pensar qu\u00e9 pasar\u00eda si cuando paseo por San Lorenzo en plena bajamar de repente fuera pleamar y me sintiera literalmente comido por una especie de tsunami cant\u00e1brico. O si de repente el peri\u00f3dico ya no est\u00e1 en su sitio y no s\u00e9 d\u00f3nde ir a buscarlo. De todas estas sensaciones de la movilidad del espacio\/tiempo tiene la culpa Stephen King (Maine, USA, 1947). Nunca se me pas\u00f3 por la cabeza leer a Stephen King, pese a en las apasionantes versiones cinematogr\u00e1ficas de &#8216;El Resplandor&#8217; y de &#8216;Misery&#8217;. La novela de terror no entra en mis previsiones. Sin embargo, ha sido el big broder, gran lector, el culpable de ponerme en las manos su \u00faltima obra, editada en marzo. &#8216;El Pa\u00eds&#8217; dijo que era una obra maestra, \u00e9l la compr\u00f3 y la devor\u00f3, y la dej\u00f3 en mis manos antes de marcharse para Alicante al final del verano. La ataqu\u00e9 hace un par de semanas con cierta pereza -858 p\u00e1ginas, un tocho pesado-\u00a0y la acab\u00e9 el s\u00e1bado, pasadas las tres de la madrugada, pese al agotamiento, al no poder parar hasta llegar al final.<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8217;22\/11\/63&#8242; es un viaje en el tiempo con una importante misi\u00f3n. Un enfermo de c\u00e1ncer le revela a un buen amigo la posibilidad de plantarse en 1958 cuantas veces quiera traspasando el umbral de una misteriosa habitaci\u00f3n. A ese enfermo de c\u00e1ncer le obsesiona evitar el atentado que acab\u00f3 con la vida de J. F. K. en Dallas el 22 del 11 de 1963. Con ello, piensa, evitar\u00eda la guerra de Vietnam y salvar\u00eda la vida a 60.000 soldados americanos (am\u00e9n de entre 3 y 5 millones de vietnamitas), pues Kennedy era opuesto a esas incursiones b\u00e9licas. El amigo, un profesor separado, se asoma a 1958, toma conciencia de la situaci\u00f3n,\u00a0intenta evitar un crimen que tuvo lugar ese mismo a\u00f1o\u00a0y regresa a 2011. El enfermo de c\u00e1ncer le explica todo su plan y le convence para volver al pasado a cambiar el curso de la historia. Ese es el argumento central de &#8217;22\/11\/63&#8242;. Pero, claro, entre 1958 y 1963, el protagonista, que pasa a hacerse llamar George Amberston, debe pasar el rato. Esto abre la novela a una serie de historias paralelas que acaban cobrando para el lector tanto inter\u00e9s o m\u00e1s que la propia persecuci\u00f3n de Lee Harvey Oswald, el asesino de Kennedy, quien en esos primeros a\u00f1os ni siquiera vive en Estados Unidos; est\u00e1 de hecho en Rusia, donde contraer\u00e1 matrimonio con una aut\u00f3ctona que, por cierto, a\u00fan vive hoy d\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p><strong>De esto va &#8217;22\/11\/63&#8242;. Al inicio, te implicas superficialmente. Stephen King tiene un estilo \u00e1gil que te va metiendo con rapidez en la historia, aunque sin implicarte demasiado. Hay que seguir leyendo. Cuando llevas el libro mediado est\u00e1s atrapado hasta las cejas. Y cuando van dos tercios es que ya no puedes parar en ning\u00fan momento. Llegas a casa y te tiras literalmente a por \u00e9l. Te vas a la playa, un 5 de octubre, y lo llevas pese a que siempre te dedicas solo a pasear y ba\u00f1arte. Esta vez, coges una toalla. Llegas a casa, exhausto, la noche del s\u00e1bado y te metes con \u00e9l en la cama a la una de la madrugada para no soltarlo hasta pasadas las tres, una vez le\u00eddo un cap\u00edtulo final que te conmueve por dentro y por fuera. La resoluci\u00f3n de la complicada ecuaci\u00f3n que se plantea, nada m\u00e1s y nada menos que cambiar la historia, de provocar un efecto mariposa de consecuencias impredecibles, est\u00e1 resuelta con maestr\u00eda, con l\u00f3gica y, tambi\u00e9n, con una ternura que jam\u00e1s habr\u00edas imaginado. Conmovido por &#8217;22\/11\/63&#8242;, a\u00fan tuve tiempo la noche del s\u00e1bado para poner el nombre de &#8216;Stephen King&#8217; en Google y documentarme sobre su vida y obras, ubicarlo en Maine, ese estado apocal\u00edptico, deshabitado y singular ubicado entre Massachusetts y Canad\u00e1 que me qued\u00f3 pendiente de visitar hace justo un a\u00f1o en el viaje por Nueva Inglaterra. No hab\u00eda tiempo para todo. Pero de haber le\u00eddo antes este libro (hace un a\u00f1o a\u00fan no estaba en las librer\u00edas) seguro que el &#8216;efecto King&#8217; me habr\u00eda llevado hasta la misma puerta de su casa. Ahora paso los d\u00edas maquinando viajes en el tiempo, yendo para atr\u00e1s y para adelante, aunque sin ning\u00fan deseo especial de cambiar nada esencial de mi vida. Prefiero leer el libro de Stephen King y pasear despu\u00e9s por la arena de San Lorenzo, con estos singulares soles de octubre, imaginando cosas diferentes, mundos cambiantes, futuros en los que apareces de repente sin cononcer a nadie o pasados en los que todo era m\u00e1s sencillo y espont\u00e1neo. King me ha metido muchos p\u00e1jaros en la cabeza, adem\u00e1s de dejarme d\u00e1ndole vueltas a una escena final memorable que, creo, merece ocupar un\u00a0digno\u00a0lugar, siquiera un rinconcito,\u00a0en la historia de la literatura. <\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A\u00fan estoy en una nube t\u00f3xica. 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