{"id":3204,"date":"2012-10-17T09:24:42","date_gmt":"2012-10-17T08:24:42","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=3204"},"modified":"2012-10-17T09:24:42","modified_gmt":"2012-10-17T08:24:42","slug":"el-carnicero-de-riano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2012\/10\/17\/el-carnicero-de-riano\/","title":{"rendered":"El carnicero de Ria\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el viejo Ria\u00f1o hab\u00eda una \u00fanica carnicer\u00eda. Con unos 500 habitantes en invierno y m\u00e1s de dos mil en verano, el Rubio ten\u00eda un negocio redondo. \u00c9l era risue\u00f1o, socarr\u00f3n, simp\u00e1tico y, tambi\u00e9n, un poco abus\u00f3n. Eso contaban las madres, al menos. Ellas ped\u00edan filetes y \u00e9l les colaba un trozo de hueso por lo civil o por lo militar. En el nuevo Ria\u00f1o hay tres carnicer\u00edas y los parroquianos han saldado cuentas con el Rubio. Muchos son los que han desertado de sus servicios en &#8216;pago&#8217; por aquellos impuestos revolucionarios que cobraba por mor de su monopolio. Sin embargo, un servidor sigue yendo al Rubio. La tradici\u00f3n y la calidad de la carne pesan m\u00e1s que el pensamiento justiciero. El personaje, adem\u00e1s, lo merece. <\/strong><\/p>\n<p><strong><!--more-->Un buen d\u00eda, en los inicios del nuevo Ria\u00f1o, entramos al Rubio mi primo Gabriel y yo. El Rubio nos hab\u00eda conocido de ni\u00f1os y ya \u00e9ramos adultos. Pero nuestras caras le sonaban mucho. As\u00ed que, ni corto ni perezoso, se dirigi\u00f3 a Gabriel para hacerle a bocajarro, con tono en\u00e9rgico, la cl\u00e1sica pregunta de\u00a0t\u00fa, \u00bfde qui\u00e9n eres? Fue entonces cuando Gabriel, gallego \u00e9l, respondi\u00f3 con un musical y alargado &#8220;de Caaaaaaarmen&#8221;, a lo que el Rubio, dada la popularidad de mi t\u00eda en el valle, replic\u00f3 con un en\u00e9rgico &#8220;\u00a1Te pego una hostia!&#8221;, mientras alzaba el brazo contra \u00e9l, pu\u00f1o arriba y codo al frente. Con aquel memorable &#8220;te pego una hostia&#8221; el Rubio quer\u00eda mostrarse afectuoso a su singular manera, al singular estilo de la alta monta\u00f1a ria\u00f1esa, donde se gasta mucho en lija y poco en lisonjas. &#8220;Te pego una hostia&#8221; quer\u00eda decir, traduzc\u00e1moslo de una vez, conozco a tu madre de toda la vida y adem\u00e1s le tengo simpat\u00eda. Con aquel &#8220;te pego una hostia&#8221; y con aquel musical &#8220;de Caaaarmen&#8221; re\u00edmos por los siglos de los siglos. Incluso alg\u00fan amigo cercano confiesa que a veces va conduciendo por la monta\u00f1a leonesa, solo en su coche, y se sorprende diciendo &#8220;de Caaaarmen&#8221;. Y luego r\u00ede. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Ahora<\/strong><strong>\u00a0que\u00a0se acerca la invernada est\u00e1 pronto a llegar otro ritual en la carnicer\u00eda del Rubio. Cuando en Ria\u00f1o los term\u00f3metros marquen &#8216;menos ocho&#8217; \u00e9l se meter\u00e1 en la nevera, con sus reses colgadas de los descomunales ganchos, &#8220;pa calentar&#8221;. As\u00ed lo cuenta medio en broma medio en serio. En la calle hay menos ocho y en la nevera, menos dos. As\u00ed que ciertamente calienta. Cuando vaya a por mis pr\u00f3ximos filetes voy a decirle que soy Adri\u00e1n, &#8220;el de Tere&#8221;. A ver si tiene coxones a darme la misma hostia amistosa de Gabriel. Si lo dice, le dejo meterme todos los huesos que quiera. Voy\u00a0ensayando:\u00a0&#8220;De Teeeeeeeere&#8221;&#8230;<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el viejo Ria\u00f1o hab\u00eda una \u00fanica carnicer\u00eda. Con unos 500 habitantes en invierno y m\u00e1s de dos mil en verano, el Rubio ten\u00eda un negocio redondo. \u00c9l era risue\u00f1o, socarr\u00f3n, simp\u00e1tico y, tambi\u00e9n, un poco abus\u00f3n. Eso contaban las madres, al menos. 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