{"id":3505,"date":"2012-12-19T10:01:27","date_gmt":"2012-12-19T09:01:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=3505"},"modified":"2017-10-27T10:49:11","modified_gmt":"2017-10-27T08:49:11","slug":"los-reyes-magos-apedreados-en-un-pueblo-de-salamanca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2012\/12\/19\/los-reyes-magos-apedreados-en-un-pueblo-de-salamanca\/","title":{"rendered":"Los reyes magos, apedreados en un pueblo de Salamanca"},"content":{"rendered":"<p><strong>Este titular apareci\u00f3 en la secci\u00f3n de Nacional de EL COMERCIO hace cosa de veinte a\u00f1os, presidiendo un peque\u00f1o espacio, a dos columnas. En el texto se refer\u00eda el episodio b\u00e9lico, que, creo recordar, se atribu\u00eda a la impopularidad de las personas que se hab\u00edan enfundado las barbas blanca, tostada y negra, casi seguro, si no me falla la memoria, asociada a su tarea en la cosa p\u00fablica como concejales del municipio en cuesti\u00f3n. Unos reyes magos apedreados constituyen una noticia del calibre de un obispo mordiendo a <!--more-->un perro, un animal disparando a un cazador o una lata de melocot\u00f3n en alm\u00edbar hablando. Aquella noticia con la que re\u00edmos en mi casa de lo lindo nos hizo reflexionar sobre la catarsis de apedrear a un rey mago, una extra\u00f1a sensaci\u00f3n que, claro, podr\u00eda llegar a adquirir sentido si resulta que bajo sus barbas pasean, pongamos, Marta Renedo, I\u00f1aki Urdangar\u00edn y la insoportable Bel\u00e9n Esteban, por poner s\u00f3lo algunos ejemplos recurrentes. En tal caso, padre, confieso que yo mismo tomar\u00eda la primera piedra y apuntar\u00eda a los mentados cogotes pese al mal ejemplo que dar\u00edamos a los infantes gijoneses. Aunque quiz\u00e1 con ello les estar\u00edamos ense\u00f1ando el camino recto de la vida, pues, queridos nenos, cada d\u00eda ver\u00e9is m\u00e1s claro que no todo el monte es or\u00e9gano.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lo cierto es que aquella noticia de los reyes magos apedreados en un pueblo de Salamanca puso fin a lo que quedaba de mi infancia y de la de mi hermano mayor, abri\u00e9ndonos los ojos a un mundo hostil en el que no te puedes fiar ni siquiera de las mism\u00edsimas majestades. Tras aquella noticia siempre he reflexionado sobre las identidades que se ocultan detr\u00e1s de Melchor, Gaspar y Baltasar; sobre la posibilidad de que alguno de ellos tenga antecedentes penales o de que debajo de una piel tiznada de negro sonr\u00eda majestuoso\u00a0<\/strong><strong>un politiquillo de tres al cuarto que, adem\u00e1s de ir arreglando sus econom\u00edas y las de su partido desde la cosa p\u00fablica, tambi\u00e9n quiere saludar a los ni\u00f1os el 5 de enero y sentirse idolatrado por ellos. De modo que cuando alguien abra sus brazos y diga eso de &#8216;dejad que los ni\u00f1os se acerquen a m\u00ed&#8217; no estar\u00e1 de m\u00e1s recelar, tentarse la cartera (no vaya a ser que el real abrazo nos cueste un pico) y tomar todas las precauciones posibles. Aunque se trate de los mism\u00edsimos reyes magos de Oriente.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este titular apareci\u00f3 en la secci\u00f3n de Nacional de EL COMERCIO hace cosa de veinte a\u00f1os, presidiendo un peque\u00f1o espacio, a dos columnas. En el texto se refer\u00eda el episodio b\u00e9lico, que, creo recordar, se atribu\u00eda a la impopularidad de las personas que se hab\u00edan enfundado las barbas blanca, tostada y negra, casi seguro, si [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3505"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3505"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3505\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10222,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3505\/revisions\/10222"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}