{"id":4326,"date":"2013-05-01T10:23:36","date_gmt":"2013-05-01T09:23:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=4326"},"modified":"2013-05-01T10:23:36","modified_gmt":"2013-05-01T09:23:36","slug":"a-hostias-en-el-everest","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2013\/05\/01\/a-hostias-en-el-everest\/","title":{"rendered":"A hostias en el Everest"},"content":{"rendered":"<p><strong>Simone Moro y Ueli Streck son dos famosos alpinistas. Jonathan Griffith es, al parecer, un conocido fot\u00f3grafo ingl\u00e9s. Los tres acaban de abandonar el Everest por la puerta de atr\u00e1s, dir\u00edamos que acojonaditos por el repentino ataque de\u00a0furia de los sherpas, esos sufridos sujetos an\u00f3nimos que portean el equipaje, preparan las cordadas, cocinan, limpian y suben las botellas de ox\u00edgeno casi hasta la cima para que los se\u00f1oritos escaladores coronen la cima m\u00e1s alta del mundo y se hagan la foto conmemorativa. Mientras unos <!--more-->alcanzan la gloria,\u00a0sus asistentes suben y bajan una y otra vez, jug\u00e1ndose la vida, para ganar en un a\u00f1o de serviciales atenciones\u00a0hasta los \u00a08.848 metros de altura unos insignificantes 2.500 d\u00f3lares. <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/05\/Everest-grafico1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4342\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/05\/Everest-grafico1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"197\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/05\/Everest-grafico1.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/05\/Everest-grafico1-300x197.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>A\u00a0Moro, Streck y Griffith se les debi\u00f3 de olvidar en esta expedici\u00f3n acercarse hasta el templo del Swayambhunat (promontorio de Katmand\u00fa que, traducido, se llama &#8220;surgido de s\u00ed mismo&#8221;) para pedirle al lama tibetano lo que all\u00ed llaman una adivinaci\u00f3n, o sea, una previsi\u00f3n acerca de c\u00f3mo les ir\u00e1 la subida. &#8220;Os van a escorrer a hostias&#8221;, deber\u00eda haberles dicho el adivinador. Y ellos seguramente no hubieran dado cr\u00e9dito a sus presagios orientados normalmente\u00a0a tormentas, vendavales y males de altura. No fueron a ver al lama.\u00a0Y cometieron una presunta irregularidad con los sherpas cuando, llegados\u00a0al campo III (7.200 metros) , atravesaron el cordaje que \u00e9stos estaban fijando para los se\u00f1ores escaladores. Los sherpas les recriminaron este gesto e incluso denunciaron que al pasar por ah\u00ed hab\u00edan desplazado un bloque de hielo que hab\u00eda herido a un compa\u00f1ero. Ellos negaron que hubiera ocurrido tal cosa. El ambiente se tens\u00f3 y al regresar todos al campamento II (6.500) decenas de sherpas se abalanzaron sobre los tres afamados protagonistas de esta historia, que recibieron patadas, pu\u00f1etazos e incluso alg\u00fan corte.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfTen\u00edan raz\u00f3n los sherpas en agarrar semejante cabreo o pagaron con los tres protagonistas de esta\u00a0historia\u00a0sesenta a\u00f1os de esclavitud? Quiz\u00e1 d\u00e9 igual la respuesta. Lo que destapa esta\u00a0singular reyerta\u00a0es la farsa que marca el gui\u00f3n diario del Everest, adonde se organizan cada d\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s\u00a0expediciones comerciales en las que s\u00f3lo falta un helic\u00f3ptero que suba a la mism\u00edsima cima al sufrido monta\u00f1ero, ese millonario de Ohio \u00e1vido de &#8220;aventuras&#8221; que pueda allanar con una buena chequera. En el Everest hay monta\u00f1eros de verdad, monta\u00f1eros de medio pelo y turistas. Pero las tres categor\u00edas recurren a los sherpas para que les suban el ajuar, lo cual prostituye sus haza\u00f1as hasta el punto de hacer de ellas algo vergonzante.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Simone Moro y Ueli Streck son dos famosos alpinistas. Jonathan Griffith es, al parecer, un conocido fot\u00f3grafo ingl\u00e9s. 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