{"id":4906,"date":"2013-08-26T08:28:19","date_gmt":"2013-08-26T07:28:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=4906"},"modified":"2013-08-26T08:28:19","modified_gmt":"2013-08-26T07:28:19","slug":"el-coche-de-alquiler-desaparece","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2013\/08\/26\/el-coche-de-alquiler-desaparece\/","title":{"rendered":"El coche de alquiler desaparece"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Tragicomedia griega 11)<\/strong><\/p>\n<p><strong>Cuando llegas a Nauplio, tras la obra de teatro de Epidauro, es casi medianoche. No puedes devolver el coche de alquiler hasta la ma\u00f1ana siguiente, cuando tienes previsto coger un autob\u00fas que te acercar\u00e1 a la costa del Peloponeso a la altura de Hidra, una maravillosa isla sin coches, ni motos,<!--more--> ni agua potable en las casas que marcar\u00e1 tu <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/08\/coche1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-4912\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/08\/coche1.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>punto final del periplo griego. Nauplio est\u00e1 en pleno bullicio. Es viernes noche, as\u00ed que tienes que alejarte un poco hasta lograr aparcar en bater\u00eda frente a un gran parque. En apariencia, de forma correcta. A la ma\u00f1ana siguiente, a las ocho en punto, te levantas, bajas r\u00e1pido para liquidar el tema coche y desayunar tranquilo. Pero te topas con un espect\u00e1culo imprevisto. Toda la larga calle lateral del parque est\u00e1 ocupada por un mercadillo. Lo recorres preocupado, pues no hay un solo coche donde la noche anterior hab\u00eda una larga fila. As\u00ed llegas hasta el final del mercadillo sin verlo por ninguna parte. Terror.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Vas corriendo al rent a car. Explicas lo sucedido al griego que te atendi\u00f3 la v\u00edspera. Llama a la Polic\u00eda y anula la primera posibilidad: no han retirado ning\u00fan veh\u00edculo. Cierra con llave la agencia y sale contigo a supervisar. Cuando llega a la altura donde hab\u00edas aparcado, pregunta a los vendedores (supongo) si han visto o movido un coche. Ellos se disfrazan de maceta. T\u00fa miras el reloj, pues si la cosa se complica quiz\u00e1 pierdas el bus que te ha de llevar hasta tu pr\u00f3ximo destino. De repente, el griego eleva la llave del coche y pulsa el bot\u00f3n de abrir las puertas. Y se produce el milagro. A unos diez metros se encienden unas luces. Es una amplia avenida la del mercadillo y alguien ha movido el carro hasta su mediana, donde hay m\u00e1s veh\u00edculos aparcados que lo despistan. Respiras profundo. No se te hab\u00eda ocurrido buscar donde no lo hab\u00edas dejado ni tampoco utilizar la llave como reclamo. El griego repasa el coche por sus cuatro costados en busca de un posible da\u00f1o, pero est\u00e1 intacto, as\u00ed que montas con \u00e9l, vuelves a la oficina, firmas unos papeles y te vas d\u00e1ndole las gracias. El mal trago est\u00e1 resuelto. Los mercaderes griegos, cocnluyes, est\u00e1n como \u00f1oclas, pues son ellos seguro quienes lo han movido para instalar el chiringuito.<\/strong><\/p>\n<p><strong>A las nueve est\u00e1s desayunando en la azotea de la Pensi\u00f3n Marianna con vistas a todos los tejados de Nauplio y al mar Egeo. Te pones tibio: zumo de lim\u00f3n (limones, seg\u00fan la gu\u00eda, de la huerta de Panos, Petros y Takis), yogur griego con rodajas de melocot\u00f3n y unos peque\u00f1os pasteles de crema absolutamente deliciosos. Con la panza llena, toca despedirse de los hermanos. Est\u00e1 Panos en recepci\u00f3n, un encanto de hombre, as\u00ed que cuando le digas &#8220;Yagar\u00e1&#8221; \u00e9l alumbrar\u00e1 una expresi\u00f3n de sorpresa y agradecimiento. &#8220;Yagar\u00e1&#8221;, seg\u00fan te ha contado un gu\u00eda con el que trabaste conversaci\u00f3n en la acr\u00f3polis de Atenas, significa &#8220;salud y vida&#8221;; una expresi\u00f3n que se utiliza solo para ocasiones un tanto especiales. Quiz\u00e1 me haya pasado con Panos y de ah\u00ed su reacci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Un bus te deja en Kranidi, un pueblo inmundo. Un taxi te lleva a Ermioni. El taxista, otro m\u00e1s, conoce Gij\u00f3n, pues fue marinero antes de ponerse al volante; aunque solo recuerda el nombre. Se lamenta terriblemente de la crisis, con especial alusi\u00f3n a las facturas de la luz, donde refieren consumos de 20 o 30 euros, pero te acaban cobrando 120 a base de impuestos y conceptos ininteligibles. \u00bfC\u00f3mo han llegado a esta situaci\u00f3n con la riqueza que tiene Grecia? La respuesta siempre es la misma: los pol\u00edticos. A unos 25 kil\u00f3metros llegas a Ermioni, un pueblo abierto al mar, con amplios embarcaderos, muy agradable. Pero te topas con una mala sorpresa. Son las doce del mediod\u00eda y el pr\u00f3ximo barco a Hidra sale a las cuatro de la tarde. El viaje dura apenas media hora, lo hace una \u00fanica compa\u00f1\u00eda, Delphin, y cuesta 9 euros. \u00bfHay alternativa?, preguntas a otro taxista. La hay. Te llevar\u00e1 por 30 euros hasta un micro puerto situado a 20 kil\u00f3metros, justo enfrente de la isla. Ah\u00ed salen peque\u00f1os botes cada poco y el billete cuesta 6 euros. Aceptas la carrera. <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/08\/hidra1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-4913\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/08\/hidra1.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/08\/hidra1.jpg 360w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/08\/hidra1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Cuando llegas, sacas dos billetes y aguardas hasta la una. Hay un gran aparcamiento (pues a Hidra no se puede llevar el coche) y un diminuto embarcadero. En el bote entran apenas quince personas. Subes las maletas y te aprietas en un banco corrido. El patr\u00f3n pone rumbo a la isla, que enseguida va mostrando la silueta de su poblaci\u00f3n principal con forma de herradura sobre el mar. Diez minutos despu\u00e9s, pones el pie en Hidra boquiabierto. Monte marr\u00f3n reseco, casas blancas reblancas, toda una flota de barcos pesqueros y yates escoltando el paseo mar\u00edtimo; y un peque\u00f1o ej\u00e9rcito de burros aguard\u00e1ndote para cargar con tu equipaje o llevarte a dar un &#8216;paseo tur\u00edstico&#8217;. Renuncias a los burros para ir perdi\u00e9ndote por las callejuelas de Hidra en busca del bonito alojamiento reservado desde Gij\u00f3n: Hidroussa Hotel. Ese coche de alquiler que te dio un susto de muerte en Nauplio a primera hora de la ma\u00f1ana aqu\u00ed no ser\u00e1 necesario. Ir\u00e1s a los sitios a pie, o en burro si te vence la pereza.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/08\/hidra2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-4914\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/08\/hidra2.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/08\/hidra2.jpg 360w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/08\/hidra2-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Tragicomedia griega 11) Cuando llegas a Nauplio, tras la obra de teatro de Epidauro, es casi medianoche. No puedes devolver el coche de alquiler hasta la ma\u00f1ana siguiente, cuando tienes previsto coger un autob\u00fas que te acercar\u00e1 a la costa del Peloponeso a la altura de Hidra, una maravillosa isla sin coches, ni motos,<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4906"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4906"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4906\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4906"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4906"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4906"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}