{"id":527,"date":"2011-04-18T09:45:51","date_gmt":"2011-04-18T08:45:51","guid":{"rendered":"http:\/\/proyectos.elcomercio.es\/blogs\/campoyplayu\/?p=527"},"modified":"2011-04-18T09:45:51","modified_gmt":"2011-04-18T08:45:51","slug":"historias-de-la-puta-mili","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2011\/04\/18\/historias-de-la-puta-mili\/","title":{"rendered":"Historias de la puta mili"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los cuarentones estamos en la frontera militar; unos hicieron la mili, otros la prestaci\u00f3n social sustitutoria. Mis historias no son &#8216;de la puta mili&#8217;, sino de la alternativa light. Un d\u00eda tuve que presentarme en Cruz Roja de Granada para, supuestamente, cumplir 13 meses de servicio, con horario, uniforme y amenazas iniciales de que aquello no iba\u00a0a ser un cachondeo. Corr\u00eda el a\u00f1o <!--more-->1993. El caso es que yo quer\u00eda escaquearme todo lo posible. Trabajaba en el peri\u00f3dico granadino, El ideal, y ten\u00eda miedo de no poder atender a la vez curro y prestaci\u00f3n. Enseguida vi que aquello era jauja.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Primero ofert\u00e9 al director de Cruz Roja hacer un trabajo period\u00edstico sobre la instituci\u00f3n, contar su historia. Est\u00e1bamos tres plumillas en la misma situaci\u00f3n y pensamos que era una buena &#8216;salida&#8217; para compatibilizar horarios. El director qued\u00f3 en pensarlo y, al ritmo andaluz, pasaron tres meses. Le cost\u00f3 pensarlo, vaya. Y dijo que no. Entonces me apunt\u00e9 en telesasistencia domiciliaria, recib\u00ed formaci\u00f3n cuatro ma\u00f1anas, diploma acreditativo y a esperar a que se activase el programa. Otros tres meses. Vuelven a llamarme para otros dos cursos: en una ma\u00f1ana me dan un t\u00edtulo de geriatr\u00eda y en otra, en tres miserables horas, uno en primeros auxilios. Vino un m\u00e9dico y nos iba planteando situaciones graves y su soluci\u00f3n, hablando r\u00e1pido y nosotros apuntando r\u00e1pido, como en clase: &#8220;Un quemao, \u00bfqu\u00e9 hacer? Lo primero: se apaga el quemao&#8230;&#8221; (sic). Con tres diplomas, que conservo, y cero actividad consumo media prestaci\u00f3n. Y vuelve a abrirse otro oasis: cuatro o seis\u00a0meses m\u00e1s sin noticias de Cruz Roja. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Ya me hab\u00eda olvidado de ellos pr\u00e1cticamente, cuando en el \u00faltimo\u00a0momento de repente vuelven a llamarme: tres ma\u00f1anas me ponen a doblar cartas de propaganda y meterlas en sobres; otras tres a descargar un cami\u00f3n con comida para desfavorecidos. Y ya: licenciado Aus\u00edn recibe, en su afectuosa despedida, un cheque de 50.000 pesetas para ropa y otro de 11.000 para volver a Asturias, pues es donde segu\u00eda empadronado. El uniforme de Cruz Roja, nunca estrenado, lo guarda para los carnavales; y\u00a0 los tres diplomas los\u00a0empaqueta como oro en pa\u00f1o rumbo al trastero. Nunca se sabe. Misi\u00f3n cumplida, piensa. Se da cuenta sin embargo \u00a0de que ha dado carpetazo a sus historias de la puta mili de una innoble manera que le impedir\u00e1 contar batallas a los nietos. Imagina esa tierna estampa de la vejez, en bata y zapatillas, con el\u00a0infante en el regazo dici\u00e9ndole &#8216;abuelo, cu\u00e9ntame cosas de la mili&#8217; y un terrible sonrojo se apodera del licenciado Aus\u00edn. Quiz\u00e1s lo mejor sea toser un poco y decirle que se\u00a0vaya a jugar.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los cuarentones estamos en la frontera militar; unos hicieron la mili, otros la prestaci\u00f3n social sustitutoria. 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