{"id":5415,"date":"2013-11-22T13:25:19","date_gmt":"2013-11-22T12:25:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=5415"},"modified":"2013-11-22T13:25:19","modified_gmt":"2013-11-22T12:25:19","slug":"la-increible-historia-de-sixto-rodriguez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2013\/11\/22\/la-increible-historia-de-sixto-rodriguez\/","title":{"rendered":"La incre\u00edble historia de Sixto Rodr\u00edguez"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/11\/sixto1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-5466\" style=\"margin: 11px;border: black 11px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/11\/sixto1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/11\/sixto1.jpg 1500w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/11\/sixto1-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/11\/sixto1-768x512.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/11\/sixto1-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Cuando finaliza &#8216;Searching for Sugarman&#8217; te sientes levitar en el sof\u00e1. Por tu cuerpo se remueven una mezcla de emociones ante la casi sobrenatural historia de un m\u00fasico maldito que mientras era completamente olvidado en Estados Unidos se convert\u00eda en una estrella en Sud\u00e1frica, sin que \u00e9l mismo lo supiera. Era la Sud\u00e1frica del Apartheid de los a\u00f1os 70 donde llegaron un buen d\u00eda los dos elep\u00e9s\u00a0de Sixto Rodr\u00edguez (Cold Fact y Coming from Reality) para acabar convirti\u00e9ndose, por el boca a boca y la grabaci\u00f3n de cassettes, en un icono de la rebeld\u00eda, del antiApartheid, por sus prof\u00e9ticas letras, acompa\u00f1adas de una portentosa voz y una guitarra. Hasta tal punto lleg\u00f3 su fama que una productora <\/strong><strong>sudafricana reedit\u00f3 los dos \u00e1lbumes y lanz\u00f3 un tercero recopilatorio que lleg\u00f3 a ser\u00a0disco de platino, sin que a Rodr\u00edguez, a Jes\u00fas \u00a0Sixto D\u00edaz Rodr\u00edguez, le llegase un c\u00e9ntimo. Simplemente, se le daba por muerto. Una leyenda dec\u00eda que se hab\u00eda inmolado en pleno concierto, otra que se hab\u00eda pegado un tiro. A nadie se le pasaba por la cabeza buscarlo. Pero no creo estropear a nadie esta historia bastante conocida\u00a0a estas alturas\u00a0si avanzo que Rodr\u00edguez estaba vivito y coleando.<!--more--><\/strong><\/p>\n<p><strong>Dos sudafricanos de piel blanca comienzan a indagar. Descubren que ning\u00fan camino certifica su muerte. Entonces crean un sitio web sobre su obra donde piden informaci\u00f3n a quien la pueda ofrecer. Un buen d\u00eda,\u00a0una de las tres hijas\u00a0de Rodr\u00edguez da con esta p\u00e1gina y contacta con ellos por la red. Otro d\u00eda suena el tel\u00e9fono en\u00a0la casa\u00a0sudafricana de uno de los &#8216;perseguidores&#8217; de Rodr\u00edguez. Est\u00e1 durmiendo, por el cambio horario. Contesta aturdido.\u00a0\u00a1Es ella! Al cabo de un momento se pone al aparato su padre. El sorprendente hallazgo deriva enseguida en un viaje a Detroit en el que los persistentes buscadores se encuentran con el aut\u00e9ntico Jes\u00fas Sixto D\u00edaz\u00a0Rodr\u00edguez. <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/11\/sixto2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-5467\" style=\"margin: 11px;border: black 11px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/11\/sixto2.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/11\/sixto2.jpg 640w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/11\/sixto2-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>En el documental, primero muestran la b\u00fasqueda.\u00a0Las entrevistas con<\/strong><strong>\u00a0los mentores del cantante maldito, el editor de sus discos en 1970 y 1971,\u00a0la gente del mundo de la m\u00fasica. Nadie sabe nada de \u00e9l. Recuerdan la emoci\u00f3n que sintieron cuando le\u00a0escucharon cantar por vez primera en un bar del s\u00f3rdido Detroit.\u00a0Hab\u00edan hallado\u00a0al nuevo Bob Dylan. Era bueno, muy bueno, rememoran presas de la nostalgia. Pero los discos no se vendieron, algo que nunca se acabar\u00e1n\u00a0de explicar. As\u00ed fue como en 1975, una semana antes de Navidad, la discogr\u00e1fica lo despidi\u00f3. \u00bfQu\u00e9 fue de \u00e9l? Pues Sixto Rodr\u00edguez, sexto hijo de una pareja de mexicanos que emigr\u00f3 a Detroit en 1920, se dedic\u00f3 a su familia, a sus tres hijas, mientras trabaj\u00f3 en la construcci\u00f3n, en la limpieza de conducciones de saneamiento, en todo aquello que fuera necesario. Trabaj\u00f3 con sus manos, dejando a un lado ese talento musical que no le hab\u00eda sido reconocido. Corre el a\u00f1o 1998.\u00a0Cuando\u00a0fue despedido de Sussex Records ten\u00eda 33 a\u00f1os, la edad de Cristo. Ahora, cuando lo buscan, tiene 56.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Su aspecto indio, su placidez, la pausada forma de hablar, la serenidad de su discurso contribuyen a alimentar el mito. Sixto Rodr\u00edguez no muestra rencor. Tampoco frustraci\u00f3n. Solo contesta de forma reflexiva a cuantas cuestiones le plantean. Cre\u00eda que ciertamente era bueno, pero no tuvo \u00e9xito. Sin m\u00e1s. Se organiza inmediatamente un viaje a Sud\u00e1frica, donde se le recibe como su hubiera resucitado Elvis Presley, Jimi Hendrix o Jim Morrison. Nada m\u00e1s bajar del avi\u00f3n le aguarda una limusina. \u00c9l no da cr\u00e9dito. Cuando salga al primer escenario, unos d\u00edas despu\u00e9s, m\u00e1s de 5.000 personas le aclaman, corean sus canciones, se desga\u00f1itan ante el mito. \u00bfY \u00e9l? Pues \u00e9l toca sereno, feliz, como quien resucita en un ed\u00e9n donde se reencuentra con todos sus seres queridos. Da una serie de conciertos por Sud\u00e1frica, se da ba\u00f1os de multitudes y regresa a su modesta casa del s\u00f3rdido Detroit. Esta es la desconcertante historia de Sixto Rodr\u00edguez, quien a sus 71 a\u00f1os a\u00fan ofreci\u00f3 un concierto en Barcelona el pasado mes de julio. Delicado de salud, con problemas de vista y protagonista del \u00d3scar al Mejor Documental de 2013 por &#8216;Searching for Sugarman&#8217;.<\/strong><\/p>\n<p>PD.-Tan bonitas son algunas historias que no pueden ser ciertas, piensas. En internet descubres enseguida un dato omitido en el documental que no altera la versi\u00f3n sudafricana de Jes\u00fas Sixto D\u00edaz Rodr\u00edguez, pero s\u00ed la suya propia. Seg\u00fan se recoge en Wikipedia, al \u00e9xito en el pa\u00eds africano se sum\u00f3 tambi\u00e9n el \u00e9xito en Australia, adonde \u00e9l habr\u00eda ido de gira en 1979 y 1981. Estos conciertos no empa\u00f1an la historia que nos cuentan en el documental, pero\u00a0los ocultan para dar mayor efecto dram\u00e1tico a la misma. Supo que hab\u00eda triunfado\u00a0fuera, pero ciertamente fue ignorado\u00a0en su pa\u00eds.\u00a0No obstante, desde 1981 hasta 1998,\u00a0durante 17 a\u00f1os, Rodr\u00edguez s\u00ed hab\u00eda vuelto al anonimato en Detroit. Sus dos\u00a0discos malditos (y el documental en VSO) est\u00e1n en Youtube y suenan maravillosamente bien.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando finaliza &#8216;Searching for Sugarman&#8217; te sientes levitar en el sof\u00e1. 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