{"id":5686,"date":"2014-01-03T10:04:41","date_gmt":"2014-01-03T09:04:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=5686"},"modified":"2014-01-03T10:04:41","modified_gmt":"2014-01-03T09:04:41","slug":"queridos-reyes-magos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2014\/01\/03\/queridos-reyes-magos\/","title":{"rendered":"Aquellos maravillosos juguetes"},"content":{"rendered":"<p><strong>Queridos Reyes Magos: un escalextric, un monopoly, dos geyperman, un tente, vida salvaje, un cami\u00f3n de pl\u00e1stico&#8230; Un buen d\u00eda, bastantes a\u00f1os despu\u00e9s de dejar de ser ni\u00f1o, apareci\u00f3 por casa una carta a los reyes escrita por quien suscribe con una letra temblorosa, muy gruesa, donde lo que m\u00e1s llamaba la atenci\u00f3n era la total ausencia de protocolo. Iba directo al grano, sin circunloquios. No preguntaba por la salud de sus majestades, ni por su viaje, ni siquiera dec\u00eda aquello de que hab\u00eda sido muy bueno en el a\u00f1o saliente. Met\u00eda la directa a por los regalos. Hoy, evidentemente, destacar\u00eda otro hecho probatorio del paso del tiempo: el tipo de regalos pedidos. De aqu\u00e9lla la mayor tecnolog\u00eda era una bicicleta. Todo lo dem\u00e1s eran &#8216;pl\u00e1sticos&#8217; en muchos formatos, con los que jugar\u00edas con tus hermano cientos de horas. Qu\u00e9 tiempos aquellos, \u00bfverdad?<!--more--><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/a-11.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-5688\" style=\"margin: 5px;border: black 5px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/a-11.jpg\" alt=\"\" width=\"263\" height=\"150\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/cluedo.jpg.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-5689\" style=\"margin: 5px;border: black 5px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/cluedo.jpg.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/juguete-autocross1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-5690\" style=\"margin: 5px;border: black 5px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/juguete-autocross1.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Geyper_juegoReunidos_21.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-5691\" style=\"margin: 5px;border: black 5px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Geyper_juegoReunidos_21.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/geyperman11.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-5692\" style=\"margin: 5px;border: black 5px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/geyperman11.jpg\" alt=\"\" width=\"208\" height=\"150\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Juego-interactivo-vida-salvaje-112711538_11.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-5693\" style=\"margin: 5px;border: black 5px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Juego-interactivo-vida-salvaje-112711538_11.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El primer gran cambio de hoy en d\u00eda es que no existen los hermanos. Muchas parejas tienen un hijo, que tendr\u00eda muy crudo jugar al Monopoly con alguien. O tienen dos, pero son chico y chica con gustos bien diferentes. As\u00ed que el rey de reyes es la consola, la maquinita o el tel\u00e9fono m\u00f3vil. Qu\u00e9 triste tigre. De aquel sof\u00e1 azul\u00f3n de la sala de estar lleno de paquetes que abr\u00edas con frenes\u00ed mientras mirabas de reojo los de tus hermanos te vienen a la mente muchos juegos colectivos. El Monopoly, con sus largas sesiones de tarde comprando pisos por toda Espa\u00f1a en un cuadril\u00e1tero de cart\u00f3n con aquellos billetes falsos que manejabas con tanto placer. En Vida Salvaje ibas haciendo un recorrido por los cinco continentes comprando animales. No se me olvida la carta del koala. Algo pasaba con ella. Quiz\u00e1 fuera muy caro. El Cluedo te planteaba la resoluci\u00f3n de un asesinato entre unos personajes, todos con cara de sospechos. El Magia Borr\u00e1s te ense\u00f1aba trucos. El Quimicefa, qu\u00edmica. El Autocross era una gozada. Un circuito redondo sobre el que se desplazaba un peque\u00f1o coche que conduc\u00edas con un volante y marchas. Ten\u00eda numerosos parterres, una peque\u00f1a casa y una gasolinera delante. A este \u00faltimo juego le aplicamos el m\u00e1s dif\u00edcil todav\u00eda. Primero t\u00fa colocabas en los parterres y en las esquinas veinte soldaditos de pl\u00e1stico que luego tu hermano mayor deb\u00eda derribar con el coche sin estrellarse. Luego \u00e9l te los preparaba a ti. A los camiones de pl\u00e1stico les atabas una cuerda a su chasis delantero para conducirlos por la calle cargados con alguna suerte de material. Cuando volcabas en un bordillo soltabas unos cagamentos terribles.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/img202.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-5697\" style=\"margin: 11px;border: black 5px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/img202.jpg\" alt=\"\" width=\"289\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/img202.jpg 1128w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/img202-289x300.jpg 289w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/img202-768x797.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/img202-987x1024.jpg 987w\" sizes=\"(max-width: 289px) 100vw, 289px\" \/><\/a>Un \u00faltimo recuerdo, el m\u00e1s duradero en el tiempo, es el de la combinaci\u00f3n del Tente con los soldados de pl\u00e1stico. Desplegabas a un lado del pasillo todo tu ej\u00e9rcito protegido por barreras construidas con la mitad de las piezas del Tente. Tu hermano hac\u00eda lo propio en la otra mitad. Cuando estaba la batalla preparada, empezaba el ataque. Primero uno tiraba una canica contra el enemigo. Luego el otro. As\u00ed durante horas, con parones para limpiar de muertos el campo de batalla o para ir a hacer pis, con la inquietud de que el rival te resucitase a alg\u00fan efectivo aprovechando la ausencia. Todas aquellas guerras, todos los combates sobre tableros, todos los juegos colectivos fueron construyendo el paso del ni\u00f1o al adulto, ese delicado desfiladero por donde todo el mundo ha de pasar en su vida. Hoy ese tr\u00e1nsito est\u00e1 totalmente digitalizado. Es tan estrecho que s\u00f3lo se puede atravesar de uno en uno. Por donde antes caminaban ruidosos ni\u00f1os en grupos hoy pasan silenciosos ni\u00f1os solitarios con los cascos puestos, sin m\u00e1s atenci\u00f3n que la maquinita que llevan en la mano. Tan absortos van a lo suyo que\u00a0temes que se despe\u00f1en.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos Reyes Magos: un escalextric, un monopoly, dos geyperman, un tente, vida salvaje, un cami\u00f3n de pl\u00e1stico&#8230; Un buen d\u00eda, bastantes a\u00f1os despu\u00e9s de dejar de ser ni\u00f1o, apareci\u00f3 por casa una carta a los reyes escrita por quien suscribe con una letra temblorosa, muy gruesa, donde lo que m\u00e1s llamaba la atenci\u00f3n era la [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5686"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5686"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5686\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}