{"id":5730,"date":"2014-01-10T07:38:29","date_gmt":"2014-01-10T06:38:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=5730"},"modified":"2014-01-10T07:38:29","modified_gmt":"2014-01-10T06:38:29","slug":"se-busca-lechuza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2014\/01\/10\/se-busca-lechuza\/","title":{"rendered":"Se busca lechuza"},"content":{"rendered":"<p><strong>El campo te disciplina. Te marca los tiempos sin que apenas te des cuenta. Cada estaci\u00f3n tiene sus tareas, que te pones a realizar como un aut\u00f3mata, casi sin planificaci\u00f3n, con la \u00fanica variante de los imprevistos. As\u00ed, en enero, en esa maravillosa quietud que marca la invernada, toca podar los \u00e1rboles, una vez que han tirado toda la hoja. Sobre todo, los manzanos, para que sigan fuertes y sanos. Te cargas los chupones verticales; tambi\u00e9n alguna rama gruesa que ha tomado una\u00a0longitud excesiva o se atraviesa por el n\u00facleo\u00a0central creando confusi\u00f3n. El objetivo es que entre bien la luz y\u00a0no se carguen demasiado, siempre sin cortarles las puntas, pues esto en un manzano desencadena el caos. O podas\u00a0ramas verticales o podas\u00a0ramas horizontales enteras.<!--more--><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Foto1389.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-5740\" style=\"margin: 5px;border: black 5px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Foto1389.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>La siguiente tarea son las quemas. En estas ma\u00f1anas quietas, alteradas apenas por el ladrido del perro del vecino o por alg\u00fan graznido celeste, un fuego\u00a0crea un ambiente singular. La humareda\u00a0extendida lateralmente ante la falta de viento delata en s\u00ed misma la fecha del calendario y huele m\u00e1s rico que la mejor colonia. Como apenas tienes que segar cada cinco o seis semanas, el prad\u00edn te deja tiempo para otros menesteres. Recoger deliciosas naranjas de mesa. Alimentar la huerta con productos org\u00e1nicos (hojas, magalla, mondaduras\u00a0e incluso c\u00e1scaras de mejill\u00f3n). Por cierto, este a\u00f1o, por primera vez, el perejil no ha pasado a mejor vida. En un rinc\u00f3n, hay unos buenos matojos con aspecto muy sano, quiz\u00e1 por el &#8216;abrigo&#8217; de compost que tienen alrededor. Pintar un tramo de pared donde hab\u00eda crecido un extra\u00f1o hongo. Apartar las manzanas podres de las cuatro cajas que dejaste de reserva. Construir una peque\u00f1a pajarera con trozos de madera para colocarla en primavera. O ponerte a cazar ratones.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Foto0826.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-5732\" style=\"margin: 11px;border: black 5px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Foto0826.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Foto0826.jpg 2048w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Foto0826-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Foto0826-768x576.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Foto0826-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Foto1126.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-5739\" style=\"margin: 5px;border: black 5px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Foto1126.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Foto0223.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-5734\" style=\"margin: 11px;border: black 5px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/Foto0223.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Este \u00faltimo cap\u00edtulo viene obligado por la insistente visita de los roedores al habit\u00e1culo de la sidra. En diciembre recogiste las \u00faltimas manzanas y las guardaste ah\u00ed para evitar las tripadas de los topillos. Pero el fuerte olor de este cuarto, con varias partes de aireaci\u00f3n y, por tanto, con entradas f\u00e1ciles desde el exterior, provoc\u00f3 la visita del rat\u00f3n de campo. Al ataque a las manzanas y el cierto caos generado en cada caja se sum\u00f3 otro hecho m\u00e1s inc\u00f3modo: las cagadas. Los malditos roedores cagan cada minuto, lo cual lo llena todo de su diminuta mierdecilla. Primero quitas las cajas de manzanas del cuarto de la sidra para llev\u00e1rtelas al taller, herm\u00e9ticamente cerrado. Pero ya cogieron la inercia y siguen yendo. Entonces resucitas tu cazarratones. Coges la celdilla met\u00e1lica, le cuelgas dentro un simple trozo de manzana en el aire y vuelves a los cinco d\u00edas. Ah\u00ed est\u00e1 la primera v\u00edctima. Tieso. Limpias, pones otra vez la trampa y dejas al finado roedor sobre el muro de la divisoria del prao, para dar alimento al ferre. Vuelves al d\u00eda siguiente. El roedor muerto ya no est\u00e1. Y en la jaula hay otro roedor vivo. Peque\u00f1\u00edn, hasta guap\u00edn, sorprendentemente limpio, con ojinos asustados que te miran. Se remueve tu conciencia. Esto es un aut\u00e9ntico crimen. Pero, \u00bfd\u00f3nde soltarlo? En tu prao no quieres ampliar una poblaci\u00f3n que debe de\u00a0ser excesiva y en otro no parece justo. Aplazas la decisi\u00f3n al d\u00eda siguiente. Pero cuando vuelves el roedor est\u00e1 tieso. Deduces que si nosotros\u00a0 con 75 kilos debemos comer tres veces al d\u00eda, ellos, con 75 gramos, quiz\u00e1 deban hacerlo cada hora. O muri\u00f3 de hambre o de estr\u00e9s.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/lechuza-juan-tebar-03-blog1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-5735\" style=\"margin: 11px;border: black 5px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/lechuza-juan-tebar-03-blog1.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/lechuza-juan-tebar-03-blog1.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/01\/lechuza-juan-tebar-03-blog1-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>Te vas del prao sinti\u00e9ndote un homicida. Pero c\u00f3mo disuadir al honorable roedor para que no te llene de cagadas la bodega sidrera. Hace poco le\u00edste que nada mejor para tener a raya a topillos y ratones de campo que una buena lechuza. Lo ideal para que las\u00a0reglas de la naturaleza obren por su cuenta es que se vaya a vivir a tu prao una lechuza. As\u00ed que decides poner un anuncio en EL COMERCIO: &#8220;Finca de casi\u00a03.000 metros, 80 \u00e1rboles, pensi\u00f3n completa, gran surtido de roedores, entrada inmediata, contrato indefinido sin fianza&#8221;. Si la cosa funciona, una lechuza podr\u00eda limpiar tu conciencia\u00a0\u00a0mientras engorda la suya. De modo que podr\u00e1s volver a pensar en ese ciclo vital que marca el campo al ser humano. La huerta en primavera. Segar, recolectar y folgar\u00a0en verano. La recogida de la manzana en oto\u00f1o. La sidra embotellada en febrero&#8230;\u00a0Y as\u00ed sucesivamente por los siglos de los siglos am\u00e9n.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El campo te disciplina. 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