{"id":6052,"date":"2014-03-03T11:15:44","date_gmt":"2014-03-03T10:15:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=6052"},"modified":"2014-03-03T11:15:44","modified_gmt":"2014-03-03T10:15:44","slug":"john-mayall-que-estas-en-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2014\/03\/03\/john-mayall-que-estas-en-la-tierra\/","title":{"rendered":"John Mayall que est\u00e1s en la Tierra"},"content":{"rendered":"<p><strong>Te acercas a John Mayall emocionado como un ni\u00f1o peque\u00f1o de 46 a\u00f1os. El dios blanco del blues est\u00e1 en el hall del Teatro Palacio Vald\u00e9s esperando a sus fans para venderles su \u00faltimo disco antes del concierto. Te dispones a repetir la inolvidable experiencia de Oviedo de 2008: la de comprarle al propio Mayall su \u00faltimo ced\u00e9 y la de verlo en directo. Entonces te pill\u00f3 por sorpresa toparte con \u00e9l; ahora ya sabes que es una costumbre marca de la casa. A John Mayall le gusta vender sus propios discos. Tiene 80 a\u00f1os y no sabes si se tendr\u00e1 de pie. Llegas casi el primero a la cita, a las 8 de la tarde, con la historia de la m\u00fasica. Ah\u00ed est\u00e1. Camisa oscura, pantal\u00f3n vaquero claro, n\u00e1uticos, abalorios; se ha vuelto a dejar <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/03\/mayall.1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6055\" style=\"margin: 11px;border: black 11px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/03\/mayall.1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/03\/mayall.1.jpg 548w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/03\/mayall.1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>melena, que recoge con una goma, y tiene la cara desencajada por la edad. Est\u00e1 viejo<!--more--> John Mayall. \u00a1Pues claro! Pero est\u00e1 vivito y coleante, sonriente, educado, sencillo. Le dices con cierta emoci\u00f3n: Thank you very much for comming here (lo has ensayado antes con la esposa). Te sonr\u00ede. Dice algo que no entiendes.\u00a0Firma el ced\u00e9 por la cara de atr\u00e1s y\u00a0te cobra. Le pides entonces una foto, que har\u00e1 la esposa, preparada para la ocasi\u00f3n. Pero \u00e9l no quiere fotos de esas en las que agarras a tu idolatrado singerman. Te das cuenta cuando estiras el brazo hacia atr\u00e1s para placarlo y \u00e9l toma distancia para atr\u00e1s. Igual tiene miedo que lo rompas. La azafata aclara: las fotos despu\u00e9s del concierto. Pasan los siguientes. Hay comentarios de sorpresa en el hall. T\u00edo, pero si es \u00e9l. Ah\u00ed est\u00e1 un trozo de historia de la m\u00fasica. Es \u00e9l. Es \u00e9l. Los amantes de la buena m\u00fasica est\u00e1n con la boca abierta mientras Mayall vende y firma medio centenar de discos. T\u00fa lo observas, lo fotograf\u00edas, lo imaginas veraneando a principios de los 60 en el entorno de Avil\u00e9s, como ha revelado la v\u00edspera en una entrevista publicada por La Voz de Avil\u00e9s. Otro famoso que pas\u00f3 su juventud en Asturias, como Jessica Lange, como tantos. Ves que da la mano a los compradores sin problemas. T\u00fa no se la diste. Te da rabia. Entonces te acercas y dices en ingl\u00e9s macarr\u00f3nico &#8216;is it possible your hand?&#8217;, \u00e9l te la ofrece al momento y tomas la corriente de energ\u00eda de John Mayall en tus manos. Te gusta notar su mano en la tuya. Gracias, John.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/03\/mayall.2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6056\" style=\"margin: 11px;border: black 11px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/03\/mayall.2.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/03\/mayall.2.jpg 548w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/03\/mayall.2-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Con unas ventas que habr\u00e1n pasado los mil euros, a 20 el ced\u00e9, John Mayall deja recoger el tenderete a un propio y sale entre la gente rumbo al escenario. Camina \u00e1gil, como un duendecillo. Se le ve en forma. \u00a1A los 80! Satisfecho del espect\u00e1culo previo, te vas a tu asiento en buena compa\u00f1\u00eda;\u00a0a falta de una muyer, \u00a1dos! El teatro est\u00e1 a reventar. Es peque\u00f1o, coqueto, una preciosidad, el Palacio Vald\u00e9s. La gente est\u00e1 entregada de antemano, expectante, sobreexcitada por el acontecimiento, sabedora de que lo que va a ver es un\u00a0fragmento de la mejor historia de la m\u00fasica; una leyenda. El list\u00f3n est\u00e1 muy alto, pues en el Auditorio de Oviedo, en 2008, presenciaste uno de los mejores conciertos de tu vida, con John Mayall y The Bluesbrakers plet\u00f3ricos. Se han ido los Bluesbrakers. Ya no est\u00e1 Budy Whittington, ese guitarrista de obesidad m\u00f3rbida que rugi\u00f3 en el escenario como un aut\u00e9ntico hurac\u00e1n.\u00a0Temes que la cosa haya empeorado, por cuesti\u00f3n de edad y de cambio de banda. Arranca el concierto.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La primera sensaci\u00f3n es regular. Opta Mayall por temas m\u00e1s animados, m\u00e1s ca\u00f1eros, cantados \u00edntegramente. No suena como en Oviedo. \u00bfEl equipo? \u00bfLos m\u00fasicos? \u00bfEl teatro? \u00bfLos temas elegidos? La verdad, te decepciona un poco. La gente est\u00e1 entregada. Pero a ti te falla el sonido. Quiz\u00e1 es simplemente que prefieres otros temas de John Mayall m\u00e1s instrumentales, en los que van cobrando protagonismo la guitarra, el bajo, el bater\u00eda o los teclados y la arm\u00f3nica\u00a0del propio Mayall; esos temas en los que se van recreando ambientes musicales y en los que las fases cantadas son m\u00e1s breves. Esos son los que m\u00e1s te gustan, como en maravilloso &#8216;So many roads&#8217;. Acaban llegando. A la mitad de la actuaci\u00f3n llegan dos temazos seguidos absolutamente espectaculares. Del primero no recuerdas el t\u00edtulo, pero se sale. Lo bordan. En ese momento perdonas la ausencia de Whittington. Das la bienvenida a Rocky Athas, Greg Rzab y Jay Davenport. Mayall siempre se ha rodeado de m\u00fasicos excepcionales y \u00e9stos tambi\u00e9n lo son. Disfrutas como un enano. El auditorio ruge. Llega entonces &#8216;California&#8217;, de su hist\u00f3rico &#8216;The turning point&#8217;. Ah\u00ed se alcanza el \u00e9xtasis. Mayall prolonga &#8216;California&#8217; unos veinte minutos. Lo lleva a los altares, recre\u00e1ndose una y otra vez en \u00e9l. Alcanzas tu karma una vez m\u00e1s con John Mayall y sus veranos avilesinos, con John Mayall y su inconfundible e irrepetible sonido; con John Mayall y su incombustibilidad. Te emocionas por vivir ese momento. La experiencia finaliza plena, con una propina, as\u00ed como el anuncio de que al terminar volver\u00e1 a su puesto de venta de discos. \u00bfEstar\u00e1 en crisis o lo har\u00e1 por gusto? Quiz\u00e1 las dos cosas.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/03\/Foto14511.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-6061\" style=\"margin: 11px;border: black 11px solid\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/03\/Foto14511.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>Cuando sales a la calle llueve en Avil\u00e9s. Se ha culminado el esperado 2 de marzo, que estaba marcado con asteroides en tu calendario. La emoci\u00f3n de ver en directo a John Mayall ha vuelto a llenarte. Iniciaste el d\u00eda con el blues del Eibar, que parec\u00eda el Cosmos ante un Sporting timorato; lo seguiste en Casa Alvar\u00edn, un cl\u00e1sico, donde reinaron la tertulia y las chanzas animadas por un mal rioja impropio de un men\u00fa de 25 euros (por no tener no ten\u00eda ni corcho); luego prolongaste la tertulia en uno de esos caf\u00e9s que solo hay en Avil\u00e9s, con\u00a0solo doble\u00a0y g\u00fcisqui, para ir calentando motores; hasta llegar a esa nueva cita con el guindilla Mayall. Te vas de Avil\u00e9s con su \u00faltimo disco, &#8216;A special life&#8217;, firmado por el padre de la criatura, que escuchas ahora mientras escribes. \u00bfQue c\u00f3mo suena? Con energ\u00eda, con fuerza, con clase, con el indomable vigor de una estrella del rock and roll de ochenta frescos y maravillosos a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n<p>pd.-Gracias a mill\u00f3n a Laura Mayordomo por hacer posible el concierto. A ella le tocaba descansar el domingo y a servidor, trabajar. Sin necesidad de ramo de flores, la compa\u00f1era de pupitre se prest\u00f3 al trueque de domingos al instante. Mayor, Mayall, \u00a1sois los Meyores! (L\u00e9ase mejores).<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Te acercas a John Mayall emocionado como un ni\u00f1o peque\u00f1o de 46 a\u00f1os. El dios blanco del blues est\u00e1 en el hall del Teatro Palacio Vald\u00e9s esperando a sus fans para venderles su \u00faltimo disco antes del concierto. Te dispones a repetir la inolvidable experiencia de Oviedo de 2008: la de comprarle al propio Mayall [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6052"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6052"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6052\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}