{"id":6305,"date":"2014-05-01T10:22:49","date_gmt":"2014-05-01T09:22:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=6305"},"modified":"2014-05-01T10:22:49","modified_gmt":"2014-05-01T09:22:49","slug":"momento-boris-en-sanlucar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2014\/05\/01\/momento-boris-en-sanlucar\/","title":{"rendered":"&#039;Momento Boris&#039; en Sanl\u00facar"},"content":{"rendered":"<p>(Dos para\u00edsos en abril: Granada y C\u00e1diz, 5)<\/p>\n<p><strong>Sanl\u00facar te recibe con un atasco semanasantero. Una procesi\u00f3n bloquea el barrio alto. Agente, \u00bfc\u00f3mo puedo acercarme al hotel? &#8220;M\u00e9tase ut\u00e9 en diresi\u00f3n prohibida y cuando\u00a0se aserque\u00a0valore ut\u00e9 la situasi\u00f3n&#8221;. A sus \u00f3rdenes. El palacio ducal de Medina Sidonia sigue en su sitio, con su patio central de <!--more-->albero, sus siglos de poder\u00edo a cuestas\u00a0y sus se\u00f1oriales habitaciones.\u00a0Esta vez no toca\u00a0Montalto. Te derivan a Vibona, todo un lujazo con tres ventanales en el dormitorio y dos en el ba\u00f1o. Tras una ducha r\u00e1pida, sales a la carrera a respirar Sanl\u00facar. Son casi\u00a0las once de la noche. A tiempo para toparte con una procesi\u00f3n a las puertas del hotel, esnifar el incienso (que te huele a inquisi\u00f3n) y observar unos minutos el paso,\u00a0los nazarenos y el ambiente. Ya. La cita imperiosa es en la plaza del Cabildo, as\u00ed que te abres paso entre la multitud para descender por la cuesta de Bel\u00e9n y cuando te quieres dar cuenta, gracias a la hora tard\u00eda, est\u00e1s sentado sin espera alguna\u00a0en la terraza del Balbino, el buque insignia de la gastronom\u00eda sanluque\u00f1a.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/Foto1475.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-6318\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/Foto1475.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/Foto1475.jpg 2048w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/Foto1475-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/Foto1475-768x576.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/Foto1475-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>La primera elecci\u00f3n es &#8216;cinco estrellas&#8217;: botella de manzanilla La Gitana, tapa de salmorejo, media de jam\u00f3n y media de ortiguillas. Estratosf\u00e9rico. A unos metros, en la helader\u00eda Toni, rematas la faena con un coco-bomb\u00f3n. Y te elevas sobre Sanl\u00facar, como Cristo resucitado. Ves las procesiones, otro rato, desde el cielo: las tribunas colocadas a ambos lados de las calles m\u00e1s amplias, los costaleros que salen d\u00e1ndose pote <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/Foto1481.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-6319\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/Foto1481.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/Foto1481.jpg 2048w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/Foto1481-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/Foto1481-768x576.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/Foto1481-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>tras recibir el relevo, los imprescindibles acordes\u00a0(lo que a ti m\u00e1s te presta) de las bandas de m\u00fasica. En ese momento, tocan &#8216;Pasi\u00f3n y gloria&#8217;. Los vaivenes laterales de los pasos, las saeteras. El pueblo vive el ritual entregado. Tanto que de un d\u00eda para otro deja por su recorrido un reguero de bolsas de pipas, vasos, botellas, c\u00e1scaras\u00a0y pl\u00e1sticos de todo tipo, que recogen los barrenderos con frenes\u00ed. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Costa Ballena tambi\u00e9n sigue en su <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/imagesCAPATZ3E.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-6320\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/imagesCAPATZ3E.jpg\" alt=\"\" width=\"267\" height=\"189\" \/><\/a>sitio. Pese a mediar abril, hay temperatura de playa e incluso de silla y sombrilla. Novela (esta vez viajas a Angola con Kapuscinski), paseos kilom\u00e9tricos por la orilla y parada t\u00e9cnica en el chiringuito, sobre un tonel, donde toca pedir ligero: gazpacho, ensaladilla, sardinas. Siempre medias raciones. A la estresante vida sanluque\u00f1a no le falta su cita con el Bigote, el restaurante m\u00e1s elegant\u00f3n, al que se suma el \u00faltimo d\u00eda un matrimonio amigo reci\u00e9n llegado. La bacanal ofrece nombres tan sugerentes como carpacho de gambas, tataki de at\u00fan o ventresca, tambi\u00e9n de at\u00fan. Y todo esto, te preguntas, \u00bfno puede ser as\u00ed todo el a\u00f1o? El aroma de las mil bodegas de Sanl\u00facar, el Guadalquivir marcando la divisoria con Do\u00f1ana, el Bajo de Gu\u00eda con sus puestas de sol, la gran pachorra de la gente, la quietud del palacio ducal&#8230; As\u00ed ser\u00e1 durante cinco d\u00edas con sus noches.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/31boris_3001.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-6321\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/05\/31boris_3001.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>La \u00faltima ma\u00f1ana llega con sorpresa. Est\u00e1s desayunando en Medina Sidonia cuando entran en el peque\u00f1o comedor cinco viajeros, que toman asiento a tu espalda. La amable camarera les sirve sus tostadas y de repente se produce la siguiente conversaci\u00f3n:<br \/>\n-Boris, \u00bfquieres aceite?<br \/>\n-Pieeerdo aseite, pero no quieeero aseite (dice Boris Izaguirre, genio y figura)<br \/>\n-\u00bfY quien no pierde aceite? (replica jacarandoso su interlocutor)<\/strong><\/p>\n<p><strong><br \/>\nTienes a Boris Izaguirre sentado en tu chepa. Si mueves la silla hacia atr\u00e1s con \u00edmpetu podr\u00edas hacerle tragarse la tostada de cuajo. Son cinco cincuentones, discretos, que hablan suave. Uno cuenta al resto el \u00faltimo esc\u00e1ndalo andaluz al adjudicar IU, desde\u00a0el Gobierno auton\u00f3mico, diez viviendas sociales a dedo, salt\u00e1ndose a la torera\u00a0una larga cola. Luego pasan a las procesiones y otro refiere c\u00f3mo el pueblo sanluque\u00f1o desenmascar\u00f3 la noche anterior, Jueves Santo, a su ilustre amigo. &#8220;\u00a1Pero si e el Bori!&#8221;, imita.\u00a0Con el &#8216;momento Boris&#8217; toca hacer las maletas. Siempre es duro dejar Sanl\u00facar. Pero te quedan tres d\u00edas m\u00e1s junto al Cabo Trafalgar, donde los ingleses nos dieron estopa en 1805. La prolongaci\u00f3n del viaje alivia la marcha. A Sanl\u00facar, dice la esposa y dice el marido, tocar\u00e1 ir a disfrutar de la jubilaci\u00f3n. O de la Primitiva. Ya lo saben, la ilusi\u00f3n es lo \u00faltimo que se pierde.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Dos para\u00edsos en abril: Granada y C\u00e1diz, 5) Sanl\u00facar te recibe con un atasco semanasantero. Una procesi\u00f3n bloquea el barrio alto. 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