{"id":7191,"date":"2014-12-15T08:17:37","date_gmt":"2014-12-15T07:17:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=7191"},"modified":"2014-12-15T08:17:37","modified_gmt":"2014-12-15T07:17:37","slug":"dachau-droga-dura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2014\/12\/15\/dachau-droga-dura\/","title":{"rendered":"Dachau, droga dura"},"content":{"rendered":"<p>(Por Alemania y Austria 3)<\/p>\n<p><strong>Para llegar a Dachau desde la Karlplazt, el epicentro de Munich, debes tomar el metro y un autob\u00fas. El primer campo de concentraci\u00f3n abierto por Hitler <!--more-->est\u00e1 a unos\u00a015 kil\u00f3metros al noroeste de la capital b\u00e1vara. Cuando <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-7196\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a1.jpg 719w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>te bajas del bus, distingues, entre una zona arbolada, un acceso\u00a0y una torre de vigilancia como las de las pel\u00edculas. Pero es un paisaje normal, casi hasta apacible. Hay que avanzar unos pasos y girar a la derecha para plantarte ante la puerta sin puerta, pues extra\u00f1amente acaban de robarla, aunque no era la original. Ah\u00ed la impresi\u00f3n ya cambia. La atm\u00f3sfera es tenebrosa. Hitler ten\u00eda las ideas muy claras.\u00a0Fue nombrado canciller el 30 de\u00a0enero de 1933 y Dachau recibi\u00f3 los primeros prisioneros el 22 de marzo.\u00a0Apenas dos meses despu\u00e9s por obra y desgracia de Heinrich\u00a0Himmler. De manera oficial, se trataba de un extens\u00edsimo\u00a0&#8216;campo de trabajo&#8217;. Si alguien se asomaba desde la carretera que llega del\u00a0pueblo no ver\u00eda nada excesivamente escam\u00f3n asociable al holocausto, am\u00e9n de los pijamas a rayas. <\/strong><\/p>\n<p><strong>El campo lo estrenaron prisioneros pol\u00edticos, a los que seguir\u00edan jud\u00edos, gitanos, homosexuales, testigos de Jehov\u00e1, polacos&#8230; Todos aquellos seres humanos que el nazismo juzg\u00f3 asociales. Sin embargo, aparte de la barbarie de la purificaci\u00f3n de la raza, los campos encerraban una motivaci\u00f3n estrictamente econ\u00f3mica. Hitler se dispon\u00eda a invadir Europa y necesitaba mano de obra gratuita que soportara el desmesurado coste de la guerra. La primera sorpresa que te llevas en Dachau, modelo de todos los siguientes, es saber que no hubo un pu\u00f1ado de campos de concentraci\u00f3n, sino m\u00e1s de un millar entre Alemania y los pa\u00edses vecinos invadidos. La mayor\u00eda se destinaban al trabajo; apenas tres eran exclusivamente de exterminio. Solo que las condiciones eran tales que la mortandad era elevad\u00edsima, de ah\u00ed que todos tuvieran sus crematorios encendidos d\u00eda y noche. La clase magistral de David, nacido en Pinto y afincado en Munich desde hace unos cuantos a\u00f1os, no tiene desperdicio. Como \u00e9l dice, en Dachau lo mejor que te pod\u00eda pasar era no ser demasiado fuerte ni demasiado d\u00e9bil, demasiado alto ni demasiado bajo; o sea, &#8220;ser invisible&#8221;. Los mejor dotados pasaban a ser categor\u00eda 3 y trabajaban a cielo abierto, sin apenas ropa ni comida, a temperaturas por debajo de los cero grados. Su horizonte vital era el crematorio. Los normales, categor\u00eda 1,\u00a0trabajaban en f\u00e1bricas a cubierto, lo cual daba un halo de esperanza a la supervivencia. Los d\u00e9biles se derivaban a un campo de exterminio. La categor\u00eda 2 significaba un pendiente &#8216;de clasificar&#8217; reci\u00e9n llegado.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-7197\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a2.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a3.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-7198\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a3.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a4.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-7199\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a4.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Cuando te cuentan estas cosas a la puerta de Dachau hace un fr\u00edo helador. El term\u00f3metro ronda los cero grados. Pero ah\u00ed quieto, a la intemperie, est\u00e1s pel\u00e1ndote por dentro pese a llevar camiseta, camisa, jersey y cazadora. Los presos, en Dachau, ten\u00edan un triste pijama, mala alimentaci\u00f3n y tareas tit\u00e1nicas. Entre 1933 y 1945 pasar\u00edan por este campo de concentraci\u00f3n unos 200.000, de los cuales morir\u00edan unos 40.000. Queda en pie la &#8216;recepci\u00f3n&#8217;, donde analfabetos de las SS, reclutados con especial af\u00e1n de aunar un poderoso f\u00edsico y una mente especialmente corta, desnudaban y humillaban a los reci\u00e9n llegados, que en un inicio eran personas de nivel intelectual elevado; los presos pol\u00edticos. Despose\u00eddos de todo, quedaban desnudos ante un gran letrero donde se le\u00eda: Prohibido fumar. Una iron\u00eda con el \u00fanico fin de profundizar en la humillaci\u00f3n. Luego eran &#8216;etiquetados&#8217; en sus uniformes: jud\u00edo, gitano, testigo&#8230; Hab\u00eda m\u00e1s de veinte categor\u00edas, que persegu\u00edan sembrar la discordia entre ellos mismos, crear jerarqu\u00edas e incluso nombrar &#8216;jefes&#8217; que servir\u00edan de correas de transmisi\u00f3n a las SS. Se trataba de que lo m\u00e1s desagradable se lo hicieran ellos mismos. Y no les qued\u00f3 otra que hac\u00e9rselo. <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a7.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-7202\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a7.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a7.jpg 719w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a7-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Cuando sales al gran patio central, una llanura cruda y fr\u00eda entre la &#8216;recepci\u00f3n&#8217; y los barracones, te cuentan que ah\u00ed es donde deb\u00edan formar a diario, durante horas, hasta hacer un pormenorizado recuento, pelados de fr\u00edo, que no terminaba hasta que cuadrasen los n\u00fameros. Ay de aquel que por ejemplo se hubiera ocultado para escapar, pues los primeros en darle un escarmiento podr\u00edan ser incluso sus propios compa\u00f1eros. <\/strong><\/p>\n<p><strong>El campo de concentraci\u00f3n se rige hoy por el criterio de un comit\u00e9 de v\u00edctimas; no por el del gobierno alem\u00e1n. Este organismo tom\u00f3 todas las decisiones: tenerlo abierto al p\u00fablico de forma gratuita, ilustrar la recepci\u00f3n con im\u00e1genes de torturas (golpes de l\u00e1tigo que deb\u00edan dar los propios presos, colgarlos hasta que se les rompiesen las clav\u00edculas), etc, etc, etc. Tras la liberaci\u00f3n de 1945, Dachau vivi\u00f3 etapas extra\u00f1as: muchos refugiados pasaron a utilizar los barracones como viviendas, empez\u00f3 a ser una peque\u00f1a ciudad sin ley dentro de la destrozada Alemania y todo se fue demorando hasta los a\u00f1os sesenta, cuando el mencionado comit\u00e9 tom\u00f3 las decisiones: desalojarlo, dejar dos barracones de muestra, tirar todos los dem\u00e1s&#8230;<\/strong><\/p>\n<p><strong>Si los dos barracones est\u00e1n despersonalizados, equipados solo con los camastros de madera, la visita al fondo del campo resulta estremecedora. All\u00ed est\u00e1n los dos crematorios, el viejo y el siguiente, mucho m\u00e1s amplio, seis compartimentos claustrof\u00f3bicos para desparasitar la ropa de los presos muertos y una c\u00e1mara de gas. Presuntamente, no se utiliz\u00f3. Hitler no quer\u00eda que el holocausto se llevara a cabo en territorio alem\u00e1n, cerca de ciudades como Munich. Mejor en Polonia o en lugares alejados. De modo que en documentaci\u00f3n hallada tras el fin de la guerra constan protestas de los mirlos que gobernaban Dachau lament\u00e1ndose por la negativa del f\u00fchrer a que se utilizase su c\u00e1mara de gas, que se habr\u00eda habilitado quiz\u00e1 para hacer &#8216;pruebas&#8217; o para dar alg\u00fan &#8216;escarmiento&#8217; concreto; nunca para matanzas masivas. Te adentras unos segundos en la c\u00e1mara de gas. Miras al techo. Ves las &#8216;duchas&#8217;. Miras a los lados. Ves cuatro viejas paredes desnudas. Quedas absolutamente mudo. Setenta a\u00f1os atr\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 espect\u00e1culo ver\u00edas en este terrible edificio? En el habit\u00e1culo contiguo, para completar el esperpento, se alinean tres o cuatro hornos crematorios. Sales al exterior a respirar. <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a6.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-7201\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/12\/a6.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>Cuando desandas el camino por el campo, junto a las alambradas, est\u00e1s helado en todos los aspectos. Solo ha habido un peque\u00f1o dato &#8216;positivo&#8217;, por decirlo de alguna manera. Es una referencia patria. Los espa\u00f1oles exiliados tras la guerra civil que lucharon con los aliados y fueron hechos prisioneros llegaron a Dachau con una entereza que &#8216;reforz\u00f3&#8217; la moral en el campo. La explicaci\u00f3n del gu\u00eda es curiosa: ellos ya lo hab\u00edan perdido todo cuando abandonaron Espa\u00f1a, con lo que esta reclusi\u00f3n no supuso un shock tan poco asimilable como el del jud\u00edo que pas\u00f3 en un instante de un confortable hogar a un barrac\u00f3n inmundo. Pese a esas dosis de coraje hispano, ser\u00edan 604 los espa\u00f1oles que perder\u00edan la vida en Dachau. La visita guiada de David ha sido impresionante. Quedan mil datos por contar. Hay que escucharlos all\u00ed. Contemplar en directo la huella del terror y no olvidar nunca lo que es capaz de hacer el ser humano.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Alemania y Austria 3) Para llegar a Dachau desde la Karlplazt, el epicentro de Munich, debes tomar el metro y un autob\u00fas. 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