{"id":7481,"date":"2015-02-25T10:07:36","date_gmt":"2015-02-25T09:07:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=7481"},"modified":"2015-02-25T10:07:36","modified_gmt":"2015-02-25T09:07:36","slug":"casose-gabriel-el-de-caaarmen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2015\/02\/25\/casose-gabriel-el-de-caaarmen\/","title":{"rendered":"Casose Gabriel, el de Caaarmen"},"content":{"rendered":"<p><strong>En la Finca Montesquerio, en mitad del baile, anuncian por megafon\u00eda: \u00abEn breves instantes aterrizar\u00e1 un avi\u00f3n privado procedente de Miami con una persona muy especial a bordo\u00bb. Un grupo de estilizadas bailarinas (las amigas de la novia) se alinea en la pista\u00a0preparado para la sorpresa\u00a0y de entre ellas irrumpe Julio Iglesias. As\u00ed, de repente, en plena boda. Nuestro Julio, un h\u00edbrido entre el propio Iglesias y tu primo Gabriel (el novio), nos canta una canci\u00f3n, nos canta otra, entre el \u00e9xtasis de los invitados, y luego, viendo que hay pitanza gastron\u00f3mica y de la otra, se queda. Al final, le coge el gusto al micr\u00f3fono y los invitados maduran la idea de llamar a seguridad entre Sarandongas y Guantanameras. Pero bueno es el prota. Y hay que tragalo.<!--more--><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo3.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-7483\" style=\"margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo3.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"187\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo3.jpg 1200w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo3-300x188.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo3-768x480.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo3-1024x640.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-7484\" style=\"margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"237\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo.jpg 1200w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo-300x238.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo-768x608.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo-1024x811.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-7485\" style=\"margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo2.jpg\" alt=\"\" width=\"187\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo2.jpg 750w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/02\/primo2-640x1024.jpg 640w\" sizes=\"(max-width: 187px) 100vw, 187px\" \/><\/a>Casose el primo Gabriel, el de Caaarmen. Y lo\u00a0<\/strong><strong>hizo a lo grande en su querida Coru\u00f1a. Exquisitos bocados al son de un maravilloso grupo llamado Smoke que iba tocando cl\u00e1sicos del rock a discreto volumen y fiest\u00f3n tradicional en la pista de baile desmelenado con la sorprendente llegada del gran Julio. Antes, en la ceremonia civil, en la propia finca, con una decoraci\u00f3n vegetal de lujo, el primo del primo pasa un sofoc\u00f3n en la m\u00e1s estricta intimidad. La t\u00eda Carmen te hab\u00eda sugerido la v\u00edspera que salieras a decir algo. Y t\u00fa, que no llevabas nada preparado, construiste un discurso mental con dos an\u00e9cdotas de Gabriel y un remate final enlaz\u00e1ndolas. Pero lo de hablar en p\u00fablico tiene tela. As\u00ed que llegas a la ceremonia con ciertos nervios ocultos en plena incertidumbre de si s\u00ed o si no procede. En cuanto ves la pompa de los invitados y del lugar te echas un poco atr\u00e1s. Y en cuanto escuchas a la oficiante y a los cuatro intervinientes, amigos de \u00e9l y de ella, en sentidos discursos donde solo faltan los violines, te dices: \u00abNi de co\u00f1a\u00bb. As\u00ed que cuando la oficiante pronuncia aquello de \u00bfalg\u00fan valiente m\u00e1s quiere participar? tu coraz\u00f3n se arruga como una uva pasa.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ahora, parapetado en la seguridad del hogar, hablar\u00e1s, cobarde de ti. Por en\u00e9sima vez ibas a contar aquella visita con el primo Gabriel a la carnicer\u00eda del nuevo Ria\u00f1o, donde El Rubio, hombre rudo y desinhibido, no dud\u00f3 en preguntarnos eso que se pregunta en los pueblos, porque le son\u00e1bamos mucho, pero no nos centraba. Iba delante Gabriel y el Rubio le interpel\u00f3:\u00a0\u00abPero t\u00fa, \u00bfde quien eres?\u00bb. El primo respondi\u00f3 con su maravillosa entonaci\u00f3n agallegada: \u00abDe Caaaaaaaarmen\u00bb. Y el carnicero le espet\u00f3 mientras doblaba un brazo amenazante hacia arriba: \u00ab\u00a1Te pego una hooooostia!\u00bb. Era su modo de decir, en el dialecto de la ruda monta\u00f1a ria\u00f1esa, conozco a tu madre y adem\u00e1s la aprecio. \u00bfPegaba contar esto en una boda despu\u00e9s de tanto viol\u00edn? La otra an\u00e9cdota, con m\u00e1s encaje, era la de aquella subida al Gilbo que hicimos desde el viejo Ria\u00f1o cuando Gabriel ten\u00eda 10 a\u00f1os y un servidor 14. A mitad de una dura escalada desde Bachende, en calidad de primo mayor, ofreciste a Gabriel llevar su mochila, te la dio sin dudar y al echarla a la espalda supiste por qu\u00e9. Pesaba un quintal. T\u00fa ibas sin nada y \u00e9l llevaba igual 12 kilos de materiales. \u00bfQu\u00e9 co\u00f1o llevas aqu\u00ed? El no respond\u00eda. Solo sonre\u00eda. Al coronar el Gilbo, despu\u00e9s de orde\u00f1ar una cabra y beber su leche caliente a modo de gamberrada adolescente, el sufrido primo mayor abre la mochila de Gabriel y empieza a sacar cosas: un chubasquero (en pleno julio), un cuchillo de monte, una cantimplora, prism\u00e1ticos&#8230; \u00a1Y un manual de supervivencia con tapas gordas de unas 500 p\u00e1ginas! El escorrimiento casi lleg\u00f3 hasta Ria\u00f1o.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Contadas las dos an\u00e9cdotas, proced\u00eda enlazarlas. Laura, con este evento patrocinado por Coca-Cola y Lago Empedrado Adventure, te llevas un tres por uno: al primo de Zumosol que vale para todo, un manual de supervivencia para toda tu vida y un ant\u00eddoto contra el desasosiego. Cuando no te duermas, cuando no te sientas bien, siempre podr\u00e1s preguntarle al marido de qui\u00e9n es y relajarte a continuaci\u00f3n con un melodioso, cadencioso y gallegoso \u00abde Caaaaaaarmen\u00bb. \u00bfHubiera estado bien o te hubieran corrido a boinazos? Mejor contarlo desde este parapeto digital y desear al querido primo y a su amada Laura que sean muy felices y que coman mollejas asgaya.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Finca Montesquerio, en mitad del baile, anuncian por megafon\u00eda: \u00abEn breves instantes aterrizar\u00e1 un avi\u00f3n privado procedente de Miami con una persona muy especial a bordo\u00bb. Un grupo de estilizadas bailarinas (las amigas de la novia) se alinea en la pista\u00a0preparado para la sorpresa\u00a0y de entre ellas irrumpe Julio Iglesias. 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