{"id":7718,"date":"2015-06-05T09:43:51","date_gmt":"2015-06-05T08:43:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=7718"},"modified":"2015-06-05T09:43:51","modified_gmt":"2015-06-05T08:43:51","slug":"bichos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2015\/06\/05\/bichos\/","title":{"rendered":"Bichos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Soy un asesino.<a class=\"aekhodym\" title=\"Click to Continue > by Browser Shop&#8221; href=&#8221;#&#8221;>\u00a0<\/a>Esta semana, sin premeditaci\u00f3n pero con alevos\u00eda, he acabado con la vida de unas 300 hormigas. Ha sido un crimen colectivo aplicado de forma individual. Nada de lanzar un producto t\u00f3xico mortal. Nada de artilugios. Ni armamento pesado. Ni siquiera he usado guantes, como hacen los profesionales. El elemento ejecutor han sido los dedos de las manos. Sin dudar un instante, fue abrir la puerta de la casuca del prau, ver una plaga de hormigas huyendo en <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/05\/hormigas.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-7721\" style=\"border: 11px solid black;margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/05\/hormigas.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>varias direcciones y atacarlas de forma instant\u00e1nea, a mano, dando muerte una por una a gran velocidad. Y cont\u00e1ndolas. La historia se repite. Llegan, <!--more-->franquean la puerta principal por debajo e inician\u00a0la construcci\u00f3n de galer\u00edas en el z\u00f3calo de madera. Cuando la masacre parec\u00eda llegada a su fin, tras un centenar largo de v\u00edctimas, decides mover un arc\u00f3n y te encuentras un segundo regimiento. \u00a1A por ellas! Los dedos vuelven a hacer de martillos convirtiendo a cada ejemplar en una pelotilla negra inerte. Finalizada la contienda, un producto de limpieza con olor a lim\u00f3n extendido por el borde del z\u00f3calo provoca la salida de sus cuarteles del contingente final. La \u00faltima legi\u00f3n de hormigas a la desesperada pasada a dedo eleva la cifra final a unas 300 v\u00edctimas. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Si te pilla la Plataforma en Defensa de la Dignidad de la Hormiga Ib\u00e9rica eres hombre muerto. <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/05\/sala-redux.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-7722\" style=\"border: 11px solid black;margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/05\/sala-redux.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>En este <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/06\/Foto1531.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-7860\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/06\/Foto1531.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>siglo XXI en el que no se puede\u00a0talar un \u00e1lamo podre sin que se arme la de dios, tu acci\u00f3n puede llevarte directamente al calabozo o cuando menos a una lapidaci\u00f3n p\u00fablica. Puestos a confesar, has de reconocer tambi\u00e9n acciones indiscriminadas contra los topos, mediante dos artilugios que los atrapan en sus galer\u00edas, as\u00ed como contra los ratones de campo, solo cuando se adentran en tus habit\u00e1culos sidreros, pues dejarlos supone una amplia siembra de insalubres cagadas. Esas son tus tres tipos de v\u00edctimas en tu cuadril\u00e1tero verde. El resto de aves, mam\u00edferos e insectos tienen carta blanca. Como lagartijas\u00a0<\/strong><strong>y\u00a0<\/strong><strong>salamandras, ambas especialmente simp\u00e1ticas. Incluso, tras cargarte tres, has decidido dejar plena libertad a la serpiente de collar, natrix natrix, pues ya la tienes identificada y sabes que hace una gran funci\u00f3n de limpieza en la naturaleza, por ejemplo, teniendo a raya a los roedores. Cuando las atacaste no ten\u00edas claro si eran venenosas y tiraste por la calle del medio con certeros fesoriazos. Ahora acabas de expedirles el permiso de residencia.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las lagartijas campan a sus anchas por el prau. Las ves en todas partes \u00a0y en ocasiones las rescatas de alg\u00fan cubo de donde no saben salir o del fregadero. Las salamandras est\u00e1n siempre escondidas. Debajo de un tronco, de un tabl\u00f3n, semienterradas. No parecen tener mayor vida que la de dormitar. Sin embargo, seg\u00fan lees en internet, como es l\u00f3gico, deben preocuparse de comer peque\u00f1os insectos. Al <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/05\/cuervo-redux.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-7723\" style=\"border: 11px solid black;margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/05\/cuervo-redux.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>levantar uno de los troncos que rodea una hoguera descubres juntas a una lagartija y una salamandra, lo nunca visto. Has hecho un fuego intenso y no se han ido de ah\u00ed, lo que lleva a concluir que resisten bien el calor. Cuando las destapas se quedan inm\u00f3viles, cortando de cuajo la conversaci\u00f3n, como quien espera una soluci\u00f3n externa que no est\u00e1 en su mano. Y as\u00ed es. Las tapas enseguida para no incomodarlas. Tranquilas chicas. No se lo dir\u00e9 a Varuzakis. Ambas son alimento del cuervo. Y estos d\u00edas Varuzakis y sus boys merodean mucho el prau. Acercas entonces el o\u00eddo al tronco hasta que se reanuda la tertulia en su interior. &#8220;Ay f\u00eda, qu\u00e9 susto. Cre\u00ed que no lo cont\u00e1bamos&#8221;. &#8220;D\u00edgotelo yo. No puedes estar tranquila en ninguna parte&#8221;. &#8220;El mongol esi anda revolvi\u00e9ndolo todo&#8221;. &#8220;Tenemos que dai un escarmiento un d\u00eda&#8221;&#8230;. Los bichos te dan mucha vidilla, ara\u00f1as incluidas (pues adem\u00e1s de patas tambi\u00e9n tienen su peque\u00f1o corazoncito). Ellos forman la comunidad de vecinos de San Miguel de Arroes, donde el \u00fanico intruso eres t\u00fa mismo.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soy un asesino.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[11],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7718"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7718"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7718\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7718"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7718"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7718"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}