{"id":8128,"date":"2015-09-02T12:41:22","date_gmt":"2015-09-02T11:41:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=8128"},"modified":"2015-09-02T12:41:22","modified_gmt":"2015-09-02T11:41:22","slug":"quemados-por-el-rayo-laser","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2015\/09\/02\/quemados-por-el-rayo-laser\/","title":{"rendered":"Quemados por el rayo l\u00e1ser"},"content":{"rendered":"<p><strong><!--more-->Abrir la puerta de El Jard\u00edn, el s\u00e1bado noche, fue entrar en el t\u00fanel del tiempo. Viajar treinta a\u00f1os atr\u00e1s es una experiencia de riesgo. Afloran demasiados recuerdos y uno se puede llegar a sentir tremendamente viejo. Sin embargo, a juzgar por lo vivido, el experimento result\u00f3 exitoso. Los asistentes afrontaron la cita llenos de energ\u00eda positiva, cargados de nostalgia, eso s\u00ed, pero dispuestos a quemar la noche como en \u00e9pocas pret\u00e9ritas. La discoteca de la juventud segu\u00eda exactamente igual. La retina no enga\u00f1aba ni en el tama\u00f1o ni en la decoraci\u00f3n ni en la m\u00fasica. Fue talmente como si hubiera estado congelada treinta a\u00f1os para recibir a unos adolescentes reconvertidos <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/j1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-8131\" style=\"border: 11px solid black;margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/j1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"180\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/j1.jpg 1408w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/j1-300x180.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/j1-768x461.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/j1-1024x615.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>en cuasicincuentones. Lo \u00fanico que cambi\u00f3 en el remember fue precisamente eso: el aspecto f\u00edsico de aquellos j\u00f3venes que se com\u00edan el mundo noche tras noche reconvertidos ahora en hombres con barriga, canas, hijos y cr\u00e9ditos; y mujeres con patas de gallo, tintes, hijos y cr\u00e9ditos. Ya no tocaba hablar de ligar, sino de conciliaci\u00f3n laboral, sitios para cenar y viajar, ni\u00f1os cagaos o meaos, adolescentes m\u00e1s altos que sus padres&#8230; El drama del paso del tiempo y el de la falta de tiempo, gran mal del siglo XXI, como protagonistas latentes de una gran fiesta en la que la diversi\u00f3n avanz\u00f3 con la noche a notable velocidad de crucero, mientras la dura reflexi\u00f3n de los &#8216;peter-panes&#8217; navegaba paralela adherida al casco del barco de cada cual. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Abrir la puerta de El Jard\u00edn fue una bofetada de juventud, un respingo <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/bola.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-8132\" style=\"border: 11px solid black;margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/bola.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/bola.jpg 1280w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/bola-150x150.jpg 150w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/bola-300x300.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/bola-768x768.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/bola-1024x1024.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a>interior, un extra\u00f1o nerviosismo. Lo primero, para reproducir la historia con fidelidad, fue tomar algo en Villaman\u00edn e ir caminando por la caleya. Lo segundo, una vez dentro, pasar revista. Avanzar por la gran terraza, subir las escaleras, asomarte al fiest\u00f3n en torno a la pista de baile, pedir un cacharro \u00bfde garraf\u00f3n? en vaso de pl\u00e1stico y caminar alrededor del cuadril\u00e1tero de bailongos. A temperatura de sauna, el piso de arriba ofreci\u00f3 un leve respiro. Desde all\u00ed se divisaba perfectamente la pista y la marea humana iluminada por los neones de las paredes, la gran bola giratoria ochentera, el haz de luces y los djs.\u00a0<strong>Michael Jackson, Yazoo, Mecano, El \u00daltimo de la Fila, Madonna, The Commuters, AC\/DC, Dire Straits, Coz, Credence, Calemba de luna, Cuando soy Mar\u00eda Dolores&#8230; La m\u00fasica contribu\u00eda de forma determinante a que el viaje al pasado pareciera totalmente real. Solo que los ni\u00f1os de entonces estaban bastante creciditos. Aunque juntos y revueltos, pues en la rutina gijonesa ya nunca es viable cruzarte en un mismo lugar con tres mil caras conocidas en su mayor parte. O amigos. O viejos amigos. O m\u00edticus, esos seres que no sabes c\u00f3mo se llaman pero que te has atravesado por Gij\u00f3n miles de veces a lo largo de los a\u00f1os, sobre todo, en aquellos maravillosos a\u00f1os ochenta. El cl\u00e1sico puntu gijon\u00e9s (en femenino suena un poco raro) al que casi te apetece saludar solo por una cuesti\u00f3n de roce. Y de esos en El Jard\u00edn el pasado s\u00e1bado noche hab\u00eda una aut\u00e9ntica legi\u00f3n. &#8220;Mira esi&#8221;. &#8220;Mira aquel&#8221;. &#8220;Mira aquella&#8221;. <\/strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/FullSizeRender.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-8133\" style=\"border: 11px solid black;margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/FullSizeRender.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/FullSizeRender.jpg 1280w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/FullSizeRender-150x150.jpg 150w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/FullSizeRender-300x300.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/FullSizeRender-768x768.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/09\/FullSizeRender-1024x1024.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>De la sauna interior result\u00f3 oportuno escapar al exterior, donde se estaba a las mil maravillas. All\u00ed, en la terraza, hubo millones de tertulias y reencuentros. Gente de clase (gracias Marcelino por esa maravillosa mentira de &#8220;Aus\u00edn, est\u00e1s como siempre&#8221;), amistades de la noche, del d\u00eda, caras conocidas, compa\u00f1eros de trabajo, colas ante el ba\u00f1o de las t\u00edas, pared compartida en el de los t\u00edos&#8230; As\u00ed, de buen\u00edsimo rollo, dieron la una, las dos, las tres, las cuatro&#8230; Entonces la pareja acompa\u00f1ante (hermana y cu\u00f1au) anuncia retirada, pero al escribidor que suscribe le faltaba algo esencial. No se trata de reeditar un recuerdo, sino de satisfacer una asignatura pendiente. Tras aquellos a\u00f1os t\u00edmidos en los que jam\u00e1s pisaste la pista debido a las nulas habilidades al respecto, tocaba el desquite. As\u00ed que, tras un tiron\u00edn a la esposa, en un instante est\u00e1s d\u00e1ndolo todo en la pista, ya a media entrada, animado por la cojonuda m\u00fasica ochentera. As\u00ed pasan dos maravillosas horas hasta que los djs anuncian el cierre al filo de las seis y rematan la faena con un inoportun\u00edsimo y chirriante &#8216;Gij\u00f3n del alma&#8217;, del que huyes como alma que lleva el diablo. Faltaron miles de gijoneses a la cita de El Jard\u00edn (no hab\u00eda entradas para todos) y faltaron el hist\u00f3rico rayo l\u00e1ser que nos alumbr\u00f3 tantas noches (debi\u00f3 de quemar) y el m\u00edtico entre los m\u00edticos de la noche gijonesa, ese Falo Sanjuan que no se pierde una, pero que estaba rabiaducu porque no le dieron facilidades en su momento celebrar el aniversario del Tik en casa ajena, o sea, en El Jard\u00edn. Pero mientras vuelves con la esposa por la caleya vas m\u00e1s contento que nunca. &#8220;Esta noche pill\u00e9. \u00a1Y vaya pericaza!&#8221;, le espetas tras un sabroso morreo a la luz de la Luna.<\/strong><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8128"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8128"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8128\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}