{"id":8434,"date":"2015-12-20T09:15:40","date_gmt":"2015-12-20T08:15:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=8434"},"modified":"2015-12-20T09:15:40","modified_gmt":"2015-12-20T08:15:40","slug":"la-conquista-de-monument-valley","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2015\/12\/20\/la-conquista-de-monument-valley\/","title":{"rendered":"La conquista de Monument Valley"},"content":{"rendered":"<p>(Quince d\u00edas en Utah 6)<\/p>\n<p><strong>El Valle de los Dioses es el primer subid\u00f3n del d\u00eda. Esta pista de tierra de 17 millas solo se puede disfrutar de forma presencial. Las fotos apenas dicen nada de la magia del <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/v3.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-8535\" style=\"border: 11px solid black;margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/v3.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>lugar. Hay que disfrutar del recorrido de forma tridimensional, meti\u00e9ndote en sus tripas en un ambiente solitario (apenas lo compartir\u00e1s con dos coches), parando cada poco, saliendo al aire a verificar si est\u00e1n a punto de aparecer los indios o se adelantar\u00e1n cuatro vaqueros con Clint Eastwood a la cabeza. Si hay v\u00edboras. Si se oculta Sergio Leone por ah\u00ed. Si llega una diligencia con un bot\u00edn y una dama. O si aparece un \u00e1rbol con una soga&#8230; El recorrido tiene forma de herradura, de modo que lo tomas dejando la carretera asfaltada en un punto y vuelves a la &#8216;civilizaci\u00f3n&#8217; poco m\u00e1s adelante tras este recorrido curvo. Valley of the Gods coincide con un programa musical de radio &#8216;ad hoc&#8217;: un poco de blues cadencioso pone la banda sonora perfecta en este decorado marr\u00f3n al que el sol hace reverberar por momentos. Da pena abandonarlo. Pero el d\u00eda tiene a\u00fan muchos ingredientes por delante. <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/v4.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-8537\" style=\"border: 11px solid black;margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/v4.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>Cuando sales de la pista de tierra, en apenas diez minutos das con un mirador espectacular: The Gooseneck Point. O sea, Cuello de Ganso. El r\u00edo San Juan da dos curvas imposibles en sentidos inversos que dejan en medio sendos mont\u00edculos sim\u00e9tricos de roca negra desnuda. Al momento los bautizas como los llamparones. Es un paisaje lun\u00e1tico con dos monumentales ll\u00e1mparas. Impresionante. Diferente. Agua y roca en caprichosa armon\u00eda. Contempl\u00e1ndolo, te comes un bocadillo y unas manzanas. El d\u00eda se va torciendo. Del sol del Valle de los Dioses ha pasado a un aire g\u00e9lido y un movimiento de nubes que amenaza lluvia inmediata. Tiras entonces para Mexican Hat, todo un fiasco, pues no es m\u00e1s que un pedrusco con forma de sombrero mexicano. No sab\u00edas muy bien qu\u00e9 te ibas a encontrar. Pensabas que habr\u00eda las cl\u00e1sicas formas rocosas verticales tipo sombrero. Sigues unas millas y entonces s\u00ed. Van emergiendo unas grandes moles: Monument Valley. Tot\u00e9micas. Dominantes. Armoniosas. Incontestables. Un castillo con torreones. Un s\u00edmbolo de Am\u00e9rica. Una reserva navaja donde se preserva una ancestral esencia india. La carretera se aproxima con especial belleza, con una larga cuesta abajo sostenida que luego se transforma en recta hacia arriba como si fueras a despegar hacia sus cumbres. Paras el coche para recrearte. Ha empezado a llover, de modo que la tradicional imagen seca del lugar se transforma en otra muy diferente. Pero la lluvia no le resta belleza. Le otorga quiz\u00e1 un embrujo adicional, pues la naturaleza parece establecer ahora un juego entre los elementos: agua, piedra, aire, (color) fuego&#8230; Hay algo de apocalipsis en este instante.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/v5.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-8538\" style=\"border: 11px solid black;margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/v5.jpg\" alt=\"\" width=\"430\" height=\"323\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Quiz\u00e1 por todo ello los puestos de madera de los navajos est\u00e1n desiertos. Quiz\u00e1 ah\u00ed vendan algo o te inviten a las expediciones a las faldas de la masa rocosa (a precios prohibitivos). No est\u00e1n. Pero no hacen falta. Las vistas son magn\u00edficas. Al recuerdo gen\u00e9rico de pel\u00edculas del Oeste se suma el de Forrest Gump, cuando a Tom Hanks le da por empezar a correr por todo el pa\u00eds mientras le va creciendo una prominente barba. Le salen seguidores, le persigue la prensa: \u00bfPor qu\u00e9 corres Forrest? \u00bfPor la paz en el mundo? \u00bfContra la contaminaci\u00f3n? \u00bfPara poner fin a las guerras? Porque me gussssta, contesta \u00e9l en pleno coraz\u00f3n de Monument Valley. Entonces te pones dos gorras, a falta de una, y corres como Forrest Gump mientras la esposa te hace unas fotos. Luego vuelves a correr y te graba un v\u00eddeo donde reivindicas la presencia de Forrest Aus\u00edn en tama\u00f1o paraje. Lo pasas bomba. Como un ni\u00f1o grande. Sin importar la lluvia ni el rid\u00edculo que puedas estar haciendo. De repente, deja de llover y sale un gran arcoiris. Guau. Pero no vale para la foto pues est\u00e1 al otro lado de los descomunales menhires en esta l\u00ednea fronteriza entre Arizona y Utah. Cuando arrancas de nuevo ya est\u00e1 lloviendo de nuevo. Las vistas siguen siendo espectaculares desde el otro lado. Vuelves a parar. Vuelves a recrearte. Pero no caben m\u00e1s alardes. <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/v6.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-8539\" style=\"border: 11px solid black;margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/v6.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>Seg\u00fan te han contado, si entras al centro de visitantes te ofrecen unas rutas en unos autobuses polvorientos que se aproximan a las grandes rocas, pero hay que pagar dos veces, una por entrar y otra por hacer el trayecto, sin que cambie mucho la vista que tienes en la propia carretera. Los navajos exprimen bien su prebenda. Pero t\u00fa ya vas a caer en sus garras en Page. As\u00ed que aqu\u00ed, animado por la tormenta, decides seguir tu camino. Sales vivo del Salvaje Oeste. Sin heridas de bala ni picaduras de serpiente. La sensaci\u00f3n ha sido m\u00e1gica, tanto en Monument Valley como en The Valley of the Gods. Dos esencias de la Vieja Am\u00e9rica. Aquella que solo habitaban indios y vaqueros.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Quince d\u00edas en Utah 6) El Valle de los Dioses es el primer subid\u00f3n del d\u00eda. Esta pista de tierra de 17 millas solo se puede disfrutar de forma presencial. Las fotos apenas dicen nada de la magia del lugar. 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