{"id":8563,"date":"2016-01-09T12:23:03","date_gmt":"2016-01-09T11:23:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=8563"},"modified":"2016-01-09T12:23:03","modified_gmt":"2016-01-09T11:23:03","slug":"la-tragedia-de-lorca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2016\/01\/09\/la-tragedia-de-lorca\/","title":{"rendered":"La tragedia de Lorca (80 a\u00f1os despu\u00e9s)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Yo vuelvo por mis alas<br \/>\n\u00a1Dejadme volver!<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Quiero morirme siendo amanecer<br \/>\nQuiero morirme siendo ayer<\/strong><\/p>\n<p><strong>Yo vuelvo por mis alas<\/strong><br \/>\n<strong> \u00a1Dejadme retornar!<\/strong><\/p>\n<p><strong>Quiero morirme siendo manantial<\/strong><br \/>\n<strong> Quiero morirme fuera del mar<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/978849892241711.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-8566\" style=\"margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/978849892241711.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>Estos versos son los que m\u00e1s impacto te causan de las dos mil p\u00e1ginas (bibliograf\u00eda incluida) que Ian Gibson escribi\u00f3 sobre Federico Garc\u00eda Lorca. Lo singular del caso es que estos versos nost\u00e1lgicos del tiempo pasado, de la juventud o la infancia perdidas los escribi\u00f3 el poeta granadino cuando apenas contaba veinte a\u00f1os. \u00bfQu\u00e9 dir\u00eda entonces a esos 40 que no lleg\u00f3 a cumplir? De la biograf\u00eda de Lorca (Fuentevaqueros, Granada, 1898) destacan mil cosas. La primera, quiz\u00e1, el retrato que el hispanista afincado en la vega granadina realiza de la Espa\u00f1a del primer tercio del siglo XX. En su densa y minuciosa documentaci\u00f3n sobre la vida del poeta se entrelazan, de forma continua, las de otros destacados miembros de la cultura espa\u00f1ola de la \u00e9poca con los que convivi\u00f3 de forma intensa: Falla, con quien mantuvo una admiraci\u00f3n mutua; Dal\u00ed, al que claramente admir\u00f3 y am\u00f3; Bu\u00f1uel, algo distante; Alberti, Machado, Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez y todos aquellos literatos que pasaron por la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde vivi\u00f3, o la bulliciosa vida de La Barraca, esa compa\u00f1\u00eda de teatro m\u00f3vil que ide\u00f3 y movi\u00f3 por toda Espa\u00f1a para llevar el teatro cl\u00e1sico y moderno hasta los rincones m\u00e1s rec\u00f3nditos del pa\u00eds, Asturias incluida.<!--more--><\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/IAN01A.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-8567\" style=\"margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/IAN01A.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>Junto al retrato de la Espa\u00f1a de la \u00e9poca, tremendamente rica en el \u00e1mbito cultural y pobre en el social y econ\u00f3mico, Gibson pormenoriza hasta el \u00faltimo detalle posible la vida y obra de Lorca, desde su nacimiento en Fuentevaqueros en el seno de una familia rural de posibles, su traslado a Asquerosa (as\u00ed se llamaba el pueblo vecino, a\u00f1os despu\u00e9s rebautizado como Valderrubio) y la definitiva sede familiar en Granada, donde acabaron por tener una finca de veraneo en la Huerta de San Vicente entre 1926 y 1936. En este marco creci\u00f3 feliz un Lorca retra\u00eddo primero en su sexualidad cuya primera vocaci\u00f3n fue la de ser pianista. Lorca tocaba el piano a las mil maravillas y cantaba a tal nivel que acab\u00f3 por grabar cinco discos con La Argentinita. Tambi\u00e9n dibujaba de forma sobresaliente (se puede apreciar cierta influencia de Dal\u00ed) y ejerci\u00f3 de director teatral con La Barraca. Y, por supuesto, fue poeta y dramaturgo, faceta en la que se hizo mundialmente conocido con &#8216;Bodas de sangre&#8217;, &#8216;La casa de Bernarda Alba&#8217;, &#8216;Poema del cante jondo&#8217;, &#8216;Poeta en Nueva York&#8217; , &#8216;El div\u00e1n de Tamarit&#8217;, &#8216;Mariana Pineda&#8217;, &#8216;La zapatera prodigiosa&#8217; y otras obras. <\/strong><\/p>\n<p><strong>En una Espa\u00f1a, la de aquella, intolerante en materia sexual, observamos c\u00f3mo Lorca va saliendo del armario poco a poco y orient\u00e1ndose hacia la izquierda, donde evidentemente se sent\u00eda m\u00e1s c\u00f3modo. Una vez saboreado el \u00e9xito, desde temprana edad, su vida es un salto continuo entre Granada, Madrid y Barcelona, se va de gira por toda Espa\u00f1a, pasa unos meses en Nueva York, de donde viaja a Cuba. Y luego pasa otra \u00e9poca en Buenos Aires, donde le tratan a cuerpo de rey. Su \u00faltimo proyecto viajero, M\u00e9xico, el que le hubiera salvado la vida, no llega a llevarlo a efecto, pese a los consejos de numerosos amigos, por una fatalidad del destino, pues no cabe achacar a otra cosa su obcecaci\u00f3n por regresar de Madrid a Granada cuando estalla la guerra civil. No vayas all\u00ed, le insisten. Y \u00e9l, amparado quiz\u00e1 en la err\u00f3nea idea de que c\u00f3mo iban a atentar contra \u00e9l, decide refugiarse en su tierra, cuando estaba ya todo preparado para viajar a M\u00e9xico, donde le aguardaba su gran &#8216;aliada&#8217; teatral la actriz Margarita Xirgu. <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/250px-Lorca_191411.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-8568\" style=\"margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/250px-Lorca_191411.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/lorca11.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-8569\" style=\"margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/lorca11.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/lorcasss1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-8570\" style=\"margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/lorcasss1.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>Tuvo Lorca toda su vida una obsesi\u00f3n por la muerte, por la muerte tr\u00e1gica, como la de Ignacio S\u00e1nchez Mej\u00edas tras una sucesi\u00f3n de fatalismos que lo llevaron a torear en la plaza donde nunca deb\u00eda haber estado. A \u00e9l parece ocurrirle algo similar. Vuelve a Granada en el peor momento. Y as\u00ed se suceden primero la reclusi\u00f3n domiciliaria en la Huerta Vicente, de donde pudo escapar mil veces. Bastaba tomar un coche e irse de noche a Almer\u00eda. Luego decide instalarse en casa del poeta derechista Luis Rosales, en pleno centro de Granada, donde cree que le respetar\u00e1n. Pero de ah\u00ed pasa al cuartel y del cuartel al pase\u00edllo de madrugada en V\u00edznar, donde ser\u00e1 fusilado el 18 de agosto de 1936. Ten\u00eda 38 a\u00f1os. Era mundialmente famoso y reconocido. Encontr\u00f3 la muerte tr\u00e1gica para la que siempre se hab\u00eda sentido predestinado (hay quien le\u00eda la fatalidad en su penetrante mirada) y desde ese mismo instante naci\u00f3 el mito. \u00bfC\u00f3mo puede un pa\u00eds asesinar en una cuneta a su poeta y dramaturgo m\u00e1s universal? La barbarie nunca hizo distingos. \u00bfC\u00f3mo puede ser que el cad\u00e1ver de dicho poeta nunca haya sido encontrado? La respuesta de nuevo solo cabe atribuirla a la barbarie. <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/federico-garcia-lorca-fosa.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-8571\" style=\"margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/federico-garcia-lorca-fosa.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" \/><\/a>En el libro de Ian Gibson (curioso que deba ser un irland\u00e9s quien realice el trabajo m\u00e1s completo sobre nuestro poeta) hay mil aristas sobre la Espa\u00f1a de los a\u00f1os 10, 20 y 30. Sobre la Generaci\u00f3n del 27. Sobre el talento en estado puro. Sobre una \u00e9poca en la que alguien se lanzaba a la aventura de viajar con una mano delante y otra detr\u00e1s pasando largas temporadas aqu\u00ed y all\u00e1 (aqu\u00ed retrata ciertos remordimientos de Federico sobre los presuntos sablazos que le met\u00eda a su padre durante el largo tiempo inicial en que no se arranc\u00f3 a publicar y representar obras teatrales). La obra de Gibson es una biograf\u00eda personal de un talentoso escritor, pero tambi\u00e9n es un tratado de historia de la Espa\u00f1a de preguerra. No le falta tampoco el ingrediente asturiano, pues Lorca acudi\u00f3 el 14 de diciembre de 1930 a Gij\u00f3n para dar su conferencia &#8216;La arquitectura del cante jondo&#8217; en el Teatro Jovellanos (entonces Dindurra) invitado por el Ateneo Obrero. No existe fotograf\u00eda alguna que documente tal hecho, pero s\u00ed una breve rese\u00f1a del peri\u00f3dico La Prensa cinco d\u00edas despu\u00e9s, tras una huega general que dej\u00f3 a Espa\u00f1a sin peri\u00f3dicos de lunes a jueves por el fallido golpe de estado de Jaca. Luego volver\u00eda a Asturias con La Barraca para realizar representaciones teatrales en Oviedo, Avil\u00e9s, Grado y Cangas de On\u00eds. Tampoco hay fotograf\u00edas ni recortes de peri\u00f3dico. Un \u00faltimo dato asturiano curioso es que en su estancia en Buenos Aires al parecer se prend\u00f3 de un cobrador del tranv\u00eda llamado Maximino Espasande que colaboraba en representaciones teatrales y era de origen astur. Le cortej\u00f3 hasta donde pudo y \u00e9ste, al ser heterosexual, acab\u00f3 por rechazarlo.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Entablas conversaciones con Gibson, v\u00eda email, acerca del paso de Lorca por Gij\u00f3n y realizas una modesta aportaci\u00f3n al hispanista, que te agradece muy educado. Quedas muy contento por ello. Pero el libro, intenso, brillante y minucioso, no deja de dejar en el lector un poso de hondo desasosiego. Vives en el pa\u00eds que asesin\u00f3 a Federico Garc\u00eda Lorca, lo cual es algo as\u00ed como pegarse un tiro a uno mismo. Del retrato del hispanista no sacas una conclusi\u00f3n concreta de c\u00f3mo era exactamente. A veces lo pinta divertido, a veces trasgresor, a veces divo, a veces un tanto alocado, muchas veces triste. De tus tres a\u00f1os en Granada queda el retrato mental del marco donde Lorca hall\u00f3 la inspiraci\u00f3n. No cabe otro mejor. Entre el Albaic\u00edn y la Alhambra alumbr\u00f3 aquel torrente de talento del que no quedan ni los huesos. As\u00ed es el g\u00e9nero humano. Y eso no debemos olvidarlo absolutamente nunca. Tan solo sentir una secreta verg\u00fcenza por ser como somos. Por si acaso.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo vuelvo por mis alas \u00a1Dejadme volver! Quiero morirme siendo amanecer Quiero morirme siendo ayer Yo vuelvo por mis alas \u00a1Dejadme retornar! Quiero morirme siendo manantial Quiero morirme fuera del mar Estos versos son los que m\u00e1s impacto te causan de las dos mil p\u00e1ginas (bibliograf\u00eda incluida) que Ian Gibson escribi\u00f3 sobre Federico Garc\u00eda Lorca. 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