{"id":9285,"date":"2013-04-20T08:29:43","date_gmt":"2013-04-20T07:29:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=4200"},"modified":"2013-04-20T08:29:43","modified_gmt":"2013-04-20T07:29:43","slug":"como-los-caracoles-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2013\/04\/20\/como-los-caracoles-2\/","title":{"rendered":"Mal de altura"},"content":{"rendered":"<p><strong>El 10 de mayo de 1996 ocho monta\u00f1eros murieron cuando sub\u00edan, o m\u00e1s bien\u00a0bajaban, el Everest. Coronar la cima del mundo, estar unos minutos a 8.848 metros, se hab\u00eda convertido ya por aquel entonces, adem\u00e1s de una gesta deportiva, en un negocio comercial. Tibet y Nepal cobraban una <!--more-->pasta gansa por subir, mientras algunos expertos en escalada hab\u00edan montado &#8216;negocios&#8217; para garantizar la subida a gente con mucho dinero y no tantos conocimientos como debieran. De <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/04\/mal2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-4220\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/04\/mal2.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"147\" \/><\/a>todo ello iba a escribir el norteamericano Jon Krakauer, enviado precisamente a aquella expedici\u00f3n por la revista &#8216;Outside&#8217;. Tras la tragedia, realiz\u00f3 su reportaje para la publicaci\u00f3n y, un a\u00f1o despu\u00e9s, sac\u00f3 a la luz &#8216;Mal de altura&#8217;,\u00a0un libro donde cuenta en primera persona su visi\u00f3n de aquellos hechos que lleva cuatro millones de ejemplares vendidos. Pero la pol\u00e9mica estall\u00f3 enseguida. Su versi\u00f3n fue rebatida por la de un gu\u00eda superviviente, al que no dej\u00f3 muy bien parado, y \u00e9ste inspir\u00f3 un libro &#8216;de r\u00e9plica&#8217; de otro escritor titulado &#8216;Everest 1996 (The climb)&#8217;. Ambos llegar\u00edan a discutir a gritos en una conferencia p\u00fablica poco despu\u00e9s de la tragedia. Pero un alud en el Annapurna segar\u00eda unos meses m\u00e1s tarde la vida del gu\u00eda, llamado Anatoly Boukreev, lo que dar\u00eda lugar a su vez a otro apasionado libro de su compa\u00f1ero de escalada, que sobrevivi\u00f3 milagrosamente tras rodar 800 metros por la nieve.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en el Everest? En &#8216;Mal de altura&#8217; se cuenta con pelos y se\u00f1ales c\u00f3mo se afronta la empresa de escalar el ochomil m\u00e1s alto de la Tierra, c\u00f3mo son los pasos previos, c\u00f3mo se van cubriendo etapas, c\u00f3mo se adpata el cuerpo humano a la altitud, c\u00f3mo se\u00a0sufre hasta la extenuaci\u00f3n, los peligros de edemas pulmonares, infartos, congelaciones&#8230;. Se trata de un complet\u00edsimo reportaje sobre metodolog\u00eda que deja, la verdad, pocas ganas de meterte en semejante l\u00edo. Luego est\u00e1n los <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/04\/mal1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4221\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/04\/mal1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/04\/mal1.jpg 660w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/04\/mal1-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>hechos concretos de aquella expedici\u00f3n, el cambio repentino del tiempo y la tormenta que se llev\u00f3 por delante a ocho escaladores. \u00bfFall\u00f3 algo adem\u00e1s de la tormenta? En el libro parece quedar claro que s\u00ed. La expedici\u00f3n comercial\u00a0de Karakauer tuvo la &#8216;desgracia&#8217; de coincidir con otra y en esa piquilla generada entre los dos empresarios\/gu\u00edas estuvo el germen de la tragedia. Si Rob Hall, el gu\u00eda de Krakauer, un tipo riguroso y met\u00f3dico, advirti\u00f3 por activa y por pasiva a su grupo que quien no hubiera hecho cima a las 13 horas deb\u00eda iniciar el regreso, no se explica en modo alguno que incumpliese luego esta norma sagrada con una holgura tan grande que pusiera en peligro la vida de toda la expedici\u00f3n. Si no hubiera estado all\u00ed su &#8216;rival&#8217; Scott Fisher quiz\u00e1 no se hubiera salido de su propia norma. Pero si una expedici\u00f3n coronaba y la otra no, una empresa se llevar\u00eda la fama y la otra la lana. Ah\u00ed, sencillamente ah\u00ed, quiz\u00e1 estuviera el quid del problema. Y sobre ese n\u00facleo de la trama est\u00e1n otros mil aspectos colaterales como el exceso de confianza de Hall, que nunca hab\u00eda fracasado con sus grupos, la falta de preparaci\u00f3n de algunos de sus expedicionarios, o la dificultad de razonar a 8.000 metros cuando la cabeza te da vueltas y te has quedado sin ox\u00edgeno.<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8216;Mal de altura&#8217; es un tratado de supervivencia, una historia trepidante, una clase magistral para no ir m\u00e1s all\u00e1 de donde dicta el sentido com\u00fan. \u00bfMerece la pena jugarse la vida por llegar a la cima de un monte? Dir\u00eda que rotundamente no. A baja altura, a media altura hay monta\u00f1a para rato. <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/04\/mal3.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-4222\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2013\/04\/mal3.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"92\" \/><\/a>Ser\u00eda incluso bonito que el ser humano dijera: ah\u00ed no vamos, esos montes los dejamos v\u00edrgenes. Pero todo lo queremos tocar y manosear, nuestra ambici\u00f3n no tiene l\u00edmites, nuestro deseo de conquista lo puede todo. Y si la curiosidad mat\u00f3 al gato, al hombre ni te cuento. El reto del Everest es, por supuesto, fascinante. Pero la monta\u00f1a de basura que deja en su camino, los cad\u00e1veres congelados en las simas (casi doscientos), las mutilaciones y las secuelas psicol\u00f3gicas creo que son un peaje desmesurado. El verdadero mal de altura es el que tiene el hombre en su cabeza dura.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 10 de mayo de 1996 ocho monta\u00f1eros murieron cuando sub\u00edan, o m\u00e1s bien\u00a0bajaban, el Everest. Coronar la cima del mundo, estar unos minutos a 8.848 metros, se hab\u00eda convertido ya por aquel entonces, adem\u00e1s de una gesta deportiva, en un negocio comercial. 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