{"id":9298,"date":"2014-07-25T07:59:54","date_gmt":"2014-07-25T06:59:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=6727"},"modified":"2014-07-25T07:59:54","modified_gmt":"2014-07-25T06:59:54","slug":"la-cima-de-asturias-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2014\/07\/25\/la-cima-de-asturias-2\/","title":{"rendered":"La cima de Asturias"},"content":{"rendered":"<p>(interrumpimos las cr\u00f3nicas pirenaicas para dar una noticia de alcance)<\/p>\n<p><strong>Todos debemos conocer nuestras limitaciones y aplicarnos el cuento. Pero t\u00fa, amante de la monta\u00f1a, acabas\u00a0por\u00a0sucumbir\u00a0al pressing de tu hermano David para coronar el Torrecerredo, la cima del Principado de\u00a0Asturias y de toda la Cordillera Cant\u00e1brica, con sus 2.648 metros.\u00a0Tu problema es el v\u00e9rtigo. El <!--more-->broder, coautor del hit sidrero m\u00e1s famoso de los \u00faltimos tiempos (<a href=\"http:\/\/www.elcomercio.es\/videos\/gijon\/noticias-de-gijon\/2056088968001-quiero-tocate-timbre-nuevo-sidreru.html\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Quiero tocarte el timbre<\/a>), quiso tocarte la fibra <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/IMAG1565.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6732\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/IMAG1565.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"179\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/IMAG1565.jpg 3264w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/IMAG1565-300x179.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/IMAG1565-768x459.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/IMAG1565-1024x612.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>sensible en varias ocasiones. Pero vamos a ver, Adri\u00e1n, un asturiano de pro como t\u00fa c\u00f3mo no va a haber subido el picu m\u00e1s alto de Asturias. Al final,\u00a0te dejas llevar\u00a0en compa\u00f1\u00eda de tu cu\u00f1ao Ignacio (Presi para los amigos), tambi\u00e9n virgen en esta patria coronaci\u00f3n pese a no tener problema alguno con las alturas. O sea, que el punto flaco de la expedici\u00f3n eres t\u00fa, el que duda eres t\u00fa, al que le tiemblan las piernas la v\u00edspera es a ti. Pero all\u00e1\u00a0vas con una combinaci\u00f3n de ilusi\u00f3n, reto e irresponsabilidad.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El tr\u00edo familiar llega a Pand\u00e9bano el martes por la tarde, deja el coche\u00a0y sube sin darse un pijo de importancia el trecho que separa el aparcamiento del refugio del Urriellu, donde har\u00e1 noche. All\u00ed todo es diferente. La atm\u00f3sfera limpia, el silencio, la caliza domin\u00e1ndolo todo y la majestuosidad del Urriellu, que reina en los Picos de Europa\u00a0con su inigualable belleza. En el refugio, dentro y fuera, hay un traj\u00edn continuo de monta\u00f1eros armados hasta los dientes, con mochilas kilom\u00e9tricas, gestos duros y unos maqueos que te recuerdan a la Barbie Complementos en versi\u00f3n masculina, depilaciones de pernera incluidas. Ay, si El Cainejo levantara la cabeza&#8230; En medio de este mundo especializado, tres gijoneses de andar por casa cenan gazpacho y ensalada de pasta cortes\u00eda del jefe de la expedici\u00f3n, contemplan el anochecer\u00a0encaramados sobre\u00a0la gran manta de nubes\u00a0que cubre\u00a0la costa bajo sus pies y se recrean un rato mirando las estrellas. Hay tres barracones llenos de humanidad. Pero la suerte de la hora tard\u00eda de llegada supone estrenar el cuarto. Cada uno tiene 24 literas en dos alturas. Ah\u00ed toca dormir solo a los tres\u00a0expedicionarios y dos visitantes m\u00e1s. T\u00fa pasas la noche en duermevela, tenso, dando mil vueltas, so\u00f1ando que sobrevives a un accidente de avi\u00f3n, que estalla una guerra mundial, que vas en un autob\u00fas de prensa por una gran prader\u00eda (\u00c1liva) rodeado de soldados corriendo&#8230; Todo es apocal\u00edptico, porque temes al Torrecerredo; en especial, ese tramo pindio final donde habr\u00e1s de gatear sin posibilidad de error. A las siete arriba. Colacao con galletas. Y a las ocho el tr\u00edo gijon\u00e9s se pone en marcha.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/subida.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-6733\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/subida.jpg\" alt=\"\" width=\"490\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/subida.jpg 490w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/subida-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 490px) 100vw, 490px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Del refugio a la base del Torrecerredo hay dos horas intensas. Entremedias, un reba\u00f1o de rebecos (contamos 18), visitas ocasionales de chovas de pico amarillo, el p\u00e1jaro m\u00e1s com\u00fan en los Picos, un par de peque\u00f1as escaladas y numerosos neveros. Ante la base, una duda. Una pareja de vascos nos han adelantado, tras hablar sobre el destino com\u00fan, pero se han ido m\u00e1s all\u00e1, hacia el pico siguiente. David les grita: &#8220;\u00a1Vascos!&#8221;. Miran. &#8220;\u00bfQu\u00e9ee?&#8221;. &#8220;Que el Torre es \u00e9ste. No aquel&#8221;. Se corta la comunicaci\u00f3n y persisten en <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/subida2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-6734\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/subida2.jpg\" alt=\"\" width=\"293\" height=\"490\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/subida2.jpg 293w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/subida2-179x300.jpg 179w\" sizes=\"(max-width: 293px) 100vw, 293px\" \/><\/a>su error. El sherpa de la familia gu\u00eda con tino en el zigzagueo contra la roca, cada vez m\u00e1s empinado. Hay que usar con criterio manos y pies. Ir cogi\u00e9ndote bien y tirar para arriba. Tu cabeza est\u00e1 ultraconcentrada. Intentas no mirar nunca abajo. Y as\u00ed, de repente, est\u00e1s arriba una hora despu\u00e9s.\u00a0A las 11.17 del mi\u00e9rcoles, 23 de julio de 2014, los tres gijoneses coronan la cima de Asturias, dos de ellos por vez primera.\u00a0Desde all\u00ed\u00a0se domina todo un mundo vertical: los Picos de Europa, impresionantes e incomparables,\u00a0en 360 grados. Sientes el v\u00e9rtigo de la altura y un cierto p\u00e1nico pensando en la bajada. Pero toca chocarse las manos, hacerse fotograf\u00edas, comer frutos secos, beber agua y mirar a todos lados. La felicidad es plena. La tensi\u00f3n interna tambi\u00e9n.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/arriba-pini.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6735\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/arriba-pini.jpg\" alt=\"\" width=\"179\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/arriba-pini.jpg 293w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/arriba-pini-179x300.jpg 179w\" sizes=\"(max-width: 179px) 100vw, 179px\" \/><\/a>A\u00a0la cima llegan casi seguidos dos veteranos monta\u00f1eros de Siero: Pini (Piniella), con su pantal\u00f3n corto, su camiseta y su cayao; y Conchi, compa\u00f1era de fatigas. Resulta que David ha hecho monta\u00f1a con Pini veinte a\u00f1os atr\u00e1s. Pini acaba record\u00e1ndolo y comienzan una descripci\u00f3n de picos interminable. Pini le va dando claves a David sobre la ruta ideal de algunos se\u00f1al\u00e1ndolos con su vara. Cuando toca bajar, t\u00fa lanzas una advertencia buscando la solidaridad de Pini\u00a0y Conchi, adem\u00e1s de la de David e Ignacio. Confiesas una vez m\u00e1s tu v\u00e9rtigo. El veterano poleso saca su repertorio de dichos. &#8220;La\u00a0duda lleva al examen y el examen lleva a\u00a0la verdad&#8221;. &#8220;En el monte, como en la Guardia Civil: paso firme, vista al frente y no te f\u00edes ni del compa\u00f1ero&#8221;. &#8220;En los Picos, la l\u00ednea recta no existe, siempre te lleva a alg\u00fan bardial&#8221;. Ellos inician la bajada de frente, mirando al cielo abierto sin inmutarse. T\u00fa ves un aut\u00e9ntico precipicio, un salto al vac\u00edo, una pared vertical. Te colocas de espaldas y vas encajando pies y manos donde te indican David y Pini, intentando no mirar mucho abajo. Te sigue el cu\u00f1ao, que no tiene problemas de altura. Media hora despu\u00e9s, ha pasado lo peor. Te serenas. Empiezas a ver repechos. La hostia\u00a0seguir\u00eda siendo mortal, pero esos peque\u00f1os\u00a0balcones te dan referencias tranquilizadoras. <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/arriba.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-6736\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/arriba.jpg\" alt=\"\" width=\"293\" height=\"490\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/arriba.jpg 293w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/arriba-179x300.jpg 179w\" sizes=\"(max-width: 293px) 100vw, 293px\" \/><\/a><\/strong><strong>Pini y Conchi se quedan a comer a media bajada, antes de subir otro pico m\u00e1s. Son incombustibles. Tras una amena charla, el tr\u00edo gijon\u00e9s se despide, llega hasta un nevero y saca sus viandas para recuperar fuerzas. La gesta est\u00e1 lograda. Pero falta volver hasta el coche. O sea, tras 3.15 horas de subida, otro tanto de bajada al refugio y\u00a0dos horas m\u00e1s a Pand\u00e9bano. Pega el sol. La caliza es muy inc\u00f3moda de pisar: o picuda o piedra suelta resbaladiza. De modo que en la traves\u00eda hasta el refugio se produce una p\u00e1jara colectiva.\u00a0Todos hemos\u00a0bajado la guardia mental y el tedio domina al grupo, que acaba por quedarse sin agua. En el refugio, la fuente es un Oasis en medio del desierto: quitarte las botas ocho horas despu\u00e9s, meter los pies y la cabeza bajo el agua, beber a borbotones, comer salchich\u00f3n a pu\u00f1ados&#8230; En media hora, con los dep\u00f3sitos de agua y comida llenos, toca el esfuerzo final. Bajar al coche. Duelen los pies. Duelen las piernas. Duelen hasta las pesta\u00f1as.\u00a0Pero hay que hacerlo. Los neveros del camino, monte arriba, te permitieron ir refrigerando la cabeza pas\u00e1ndote bolas de hielo por la nuca. Ahora queda la interminable cuesta abajo. Toda la carga acumulada en <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/arriba2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-6738\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/arriba2.jpg\" alt=\"\" width=\"293\" height=\"490\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/arriba2.jpg 293w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/07\/arriba2-179x300.jpg 179w\" sizes=\"(max-width: 293px) 100vw, 293px\" \/><\/a>nueve horas intensas de monte se aliviar\u00e1 en el r\u00edo Duje. Entre Sotres y Poncebos, paras a un lado de la carretera. Y el tr\u00edo gijon\u00e9s se lanza a una peque\u00f1a cascada para refrigerarse. Grita y r\u00ede. La misi\u00f3n se ha conseguido. El chorro de agua helada\u00a0te refresca la cabeza, el pecho, las piernas, los pies&#8230; Dos ca\u00f1ones de cerveza, en Arenas de Cabrales, con unas patatas al \u00eddem\u00a0y unas carrilleras sabr\u00e1n a placer de dioses, a gloria bendita. A veces, hay que sufrir de lo lindo para disfrutar de lo lindo. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Has tocado con las yemas de los dedos la cima de Asturias, el Torrecerredo; un sencillo paseo para avezados, una gesta para ti. El cu\u00f1ao est\u00e1 sin palabras, exhausto pero contento. Entonces le haces una pregunta al maravilloso gu\u00eda de la expedici\u00f3n a modo de puteo: Oye David, si cruzamos el porcentaje de astures que han subido el Torrecerredo con el de astures que han visto un oso en el monte, \u00bfcu\u00e1ntos quedan?\u00a0 T\u00fa est\u00e1s entre ellos. Sin \u00e9l nunca lo habr\u00edas logrado. As\u00ed que la conclusi\u00f3n es sencilla: David, te debo un oso como una catedral.<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(interrumpimos las cr\u00f3nicas pirenaicas para dar una noticia de alcance) Todos debemos conocer nuestras limitaciones y aplicarnos el cuento. Pero t\u00fa, amante de la monta\u00f1a, acabas\u00a0por\u00a0sucumbir\u00a0al pressing de tu hermano David para coronar el Torrecerredo, la cima del Principado de\u00a0Asturias y de toda la Cordillera Cant\u00e1brica, con sus 2.648 metros.\u00a0Tu problema es el v\u00e9rtigo. El<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[11],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9298"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9298"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9298\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}