{"id":9299,"date":"2014-09-05T11:16:08","date_gmt":"2014-09-05T10:16:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=6770"},"modified":"2014-09-05T11:16:08","modified_gmt":"2014-09-05T10:16:08","slug":"boda-en-el-roble","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2014\/09\/05\/boda-en-el-roble\/","title":{"rendered":"Boda en el roble"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las bodas son terribles. Quiz\u00e1 el peor invento del hombre junto al aire acondicionado y el guasap. Adem\u00e1s, han ido degenerando con el tiempo. Si piensas en una boda en una aldea africana, seguro que ser\u00e1 maravillosa. O en una isla griega, al estilo de &#8216;Mamma m\u00eda&#8217;. Pero la boda convencional, aut\u00f3ctona, en tu ciudad, es siempre sobre el papel una reedici\u00f3n de las \u00faltimas incomodidades sufridas: aprietan los zapatos, atosiga la corbata, <!--more-->algunas mujeres se disfrazan hasta resultar casi irreconocibles (solo les falta un pl\u00e1tano y un melocot\u00f3n en el pelo), la comida te acaba saliendo por las orejas y en alg\u00fan momento determinado hay que gritar lugares comunes como &#8220;viva los novios&#8221; o incluso hacer el tren. De todo ello se deriva que el mejor momento de una boda pueda ser ese en el que llegas a casa y te quitas los zapatos con frenes\u00ed. Sin embargo, a base de ir a bodas, has acabado por descubrir otro instante m\u00e1gico cuando la feliz pareja opta por el festejo de d\u00eda completo, o sea, de sol a sol, con comida y cena sin salir del mismo cuadril\u00e1tero. Se trata del momento siesta. S\u00ed, han o\u00eddo bien. Si un d\u00eda normal la siesta ofrece unas propiedades medicinales incomparables, en una boda de doce o quince horas te puede dar la vida. Pero para disfrutarla hay que analizar bien el campo de batalla y desarrollar una estrategia victoriosa.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/09\/la-foto-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6856\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/09\/la-foto-1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/09\/la-foto-1.jpg 640w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/09\/la-foto-1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>En la \u00faltima boda, en Sariego, mientras tomas los cl\u00e1sicos pinchos al aire libre divisas un precioso roble de unos doscientos a\u00f1os en el prao circundante del macrocomplejo del grupo Trabanco. Tras la op\u00edpara comida entre grandes toneles (fabada y arroz con leche de los Mor\u00e1n, ah\u00ed es nada), mientras el grueso de los invitados se va a bailar a la planta de arriba, con hermosas vistas a<\/strong><strong>l campo asturiano, t\u00fa se escaqueas rumbo al roble, extiendes la americana en el suelo, te quitas los zapatos y te tumbas en \u00e1ngulo opuesto al reducido n\u00famero de asistentes que est\u00e1n sentados en la terraza. Qu\u00e9 maravilla. Comienzas a aspirar aire caliente, con un regusto de lejanos aromas de cucho, y te adentras en una dormidera de ensue\u00f1o. Pero antes de viajar al m\u00e1s all\u00e1 recibes la visita de dos grandes perros que empiezan a chuparte la cara. Est\u00e1n sobreexcitados. Y t\u00fa te proteges con las dos manos hasta que se marchan. Vuelves a lo tuyo. Mientras disfrutas con los compases de tu respiraci\u00f3n, tus pies juguetean con la corteza del roble. Acarician sus rugosidades con placer infinito. Respiraci\u00f3n, tacto, aire puro. Has partido la boda en dos. Y en ello radica el \u00e9xito del convite. Media hora despu\u00e9s, te calzas, te pones la americana, te sacudes la hierba seca y retornas a la fiesta. Entonces pones en pr\u00e1ctica tu segunda estrategia en las bodas. Para sobrevivir, \u00a1\u00fanete a ellas! As\u00ed que pides un mojito, pides dos, pides tres (ojo, son peque\u00f1os) y te lanzas a la pista con la esposa y las amigas. Tras varios a\u00f1os sin ceremoniales de esta guisa has perdido algo de ritmo, pero enseguida das con el punto y tus an\u00e1rquicos movimientos se expanden por la pista con gran disfrute para el autor. O sea, que te lo pasas bien, ayudado por el cuarto y el quinto mojito.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/09\/ddddddddddd.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-6854\" style=\"margin: 11px;border: 11px solid black\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/09\/ddddddddddd.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/09\/ddddddddddd.jpg 639w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2014\/09\/ddddddddddd-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Como los novios son personas sensatas no hay cena. A eso de las diez de la noche un autob\u00fas te lleva para Gij\u00f3n y a las once est\u00e1s en casa tras eludir una incursi\u00f3n en los bares de copas de traje y corbata. Esto ocurri\u00f3 en julio. Al final, pese a tus cautelas, todo estuvo bien: la bonita ceremonia en el Ayuntamiento, la comida de los Mor\u00e1n, el sitio relajado en medio del campo astur y el roble, que te permiti\u00f3 partir el d\u00eda en dos, como el sof\u00e1 de casa en los d\u00edas de curro. Este s\u00e1bado vuelves a tener boda. De tus dos estrategias para sobrevivir a las bodas una no ser\u00e1 necesaria, pues empieza a media tarde. No har\u00e1 falta roble, casta\u00f1o o pl\u00e1tano de sombra para siestear. As\u00ed que solo te queda aplicar la segunda: Un mojito, dos mojitos, tres mojitos. Y&#8230; \u00a1a pistaaaaa!<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las bodas son terribles. Quiz\u00e1 el peor invento del hombre junto al aire acondicionado y el guasap. Adem\u00e1s, han ido degenerando con el tiempo. 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