{"id":9315,"date":"2015-12-31T08:52:15","date_gmt":"2015-12-31T07:52:15","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=8529"},"modified":"2015-12-31T08:52:15","modified_gmt":"2015-12-31T07:52:15","slug":"michael-jackson-que-estas-en-los-cielos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2015\/12\/31\/michael-jackson-que-estas-en-los-cielos\/","title":{"rendered":"Michael Jackson que est\u00e1s en los cielos"},"content":{"rendered":"<p>(Quince d\u00edas por Utah. 10)<\/p>\n<p><strong>El d\u00eda que muri\u00f3 Michael Jackson la esposa sufri\u00f3 de lo lindo. T\u00fa no dabas mucho cr\u00e9dito a aquel disgusto. Sin embargo, acabaste por pasar al consuelo al ver que la cosa iba en serio. Michael Jackson fue su gran h\u00e9roe de infancia, adolescencia y juventud. Por su baile, por su jeta y por sus<!--more--> canciones. De modo que una vez sacados los billetes de avi\u00f3n para Utah, v\u00eda Las Vegas, enseguida <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/one-michael-jackson11.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-8592\" style=\"margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/one-michael-jackson11.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"198\" \/><\/a>te atac\u00f3 con una propuesta. El Circo del Sol representa en el Hotel Mandalay Bay un espect\u00e1culo homenaje a Michael Jackson desde poco tiempo despu\u00e9s de su muerte (2009). Se denomina &#8216;One&#8217; y no se mueve de Las Vegas, donde arrasa desde hace varios a\u00f1os. El precio es un aut\u00e9ntico sablazo. Sin embargo, \u00bfc\u00f3mo negar ese capricho a la muyer? En el intercambio de guasaps previo, t\u00fa, valiente, le dices que no importa el dinero. &#8216;Soy de Bilbao&#8217;, fanfarroneas (aunque en realidad el de Bilbao es tu p\u00e1ter). Cuando te precisa la cantidad, te apetece matizar: &#8216;Bueno, de Bilbao Bilbao, no. M\u00e1s bien de Santurce&#8217;. Pero ya te has tirado el moco, as\u00ed que sacas las entradas, pensando para tus adentros: como no est\u00e9 bien&#8230;\u00a0<\/strong><strong>Al llegar el d\u00eda de autos, viernes 13 de noviembre, no sabes muy bien qu\u00e9 te vas a encontrar. La verdad, tampoco has pensado en ello, dejando as\u00ed que el factor sorpresa juegue una baza a tu favor. Tampoco has enredado en internet ni mirado nada de nada. Dos semanas de monte por siete parques de Utah te han dejado la mente en blanco, o quiz\u00e1 en verde, totalmente desconectada del mundanal ruido. Va a ser un d\u00eda singular, sin duda. Amaneces en Page (Arizona), donde desayunas en un confortable comedor en compa\u00f1\u00eda de yanquis, europeos, japoneses, indios de la India e indios americanos: los navajos presentes en tareas de cocina. Parece una convenci\u00f3n mundial. Sigues el d\u00eda con cuatro horas de coche hasta Las Vegas. Llegas directo al Outlet (gracias al maravilloso navegador Here), donde gastas lo que ya no tienes en unos ropajes. Luego, al hotel. Y del hotel, tras un reposo, al Bellagio, donde cenas a las siete de la tarde rico rico. Y del Bellagio al Mandalay Bay. Coche, coche, coche. Ya est\u00e1s situado. El espect\u00e1culo es las 9.30, hora a la que todos los d\u00edas previos estabas casi durmiendo. Pero hoy toca Michael Jackson. Ah\u00ed es nada.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/thriller-02_zps020ec83e11.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-8593\" style=\"margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/thriller-02_zps020ec83e11.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"353\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El hotel por dentro es un mundo: m\u00e1s de mil \u00a0habitaciones, 13 tiendas, 13 restaurantes, \u00e1reas de juego por todas partes y un imponente auditorio. Cuando entras, sigues las flechas que apuntan a &#8216;Michael Jackson&#8217; y al cabo de un rato llegas a destino. Fotos inmensas del cantante llenan las paredes. En algunas vitrinas exponen sus reliquias: la cazadora roja, sus zapatos de baile, los\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/06_Smooth_Criminal_04011.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-8594\" style=\"margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/06_Smooth_Criminal_04011.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>calcetines&#8230; Una tienda luce todo tipo de merchandising (discos, ropa, llaveros, posters, sombreros&#8230;). El WC tampoco est\u00e1 exento. Si entras ya suena su m\u00fasica. La gente, en especial las mujeres, no para de hacerse fotograf\u00edas junto a los grandes retratos de Michael. El ambiente es total. Intenso. Toca entrar al auditorio. Ah\u00ed sigue conform\u00e1ndose el cl\u00edmax. Presiden el frontal tres grandes pantallas, una central y dos a cada lado, algo ladeadas hacia el p\u00fablico. En ese marco, cuando se apaguen las luces, tras n\u00fameros animados por algunos actores del Circo del Sol entre las butacas, estallar\u00e1 un espect\u00e1culo de tal magnitud que no resulta exagerado decir que jam\u00e1s hab\u00edas visto nada parecido. Se combinan a un tiempo im\u00e1genes impactantes de Michael (de su vida, de sus n\u00fameros, de sus objetos fetiche, de su familia, de sus v\u00eddeos) con la puesta en escena del Circo del Sol: coreograf\u00edas y acrobacias que, combinadas con las im\u00e1genes del mito homenajeado, forman un todo impactante. En alguna ocasi\u00f3n, los saltimbanquis invaden el patio de butacas. O se descuelgan del techo con lianas. O se lanzan desde camas el\u00e1sticas a diferentes alturas, golpean en el suelo con el pecho y rebotan sin inmutarse, de espaldas, al punto de partida. En otra, con todo apagado, se ven bailar sus siluetas luminosas. En otra, llueven sombreros por las pantallas y por la sala, sin que caiga uno solo al suelo. En otra, al final, sale a bailar el propio Michael Jackson, en lograd\u00edsima versi\u00f3n holograma, intercalado con los bailarines del Circo del Sol. Unos siguen sus pasos coordinadamente; otros lo traspasan en sus fren\u00e9ticas danzas.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/michael_jackson_one_dancers1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-8595\" style=\"margin: 11px\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2015\/12\/michael_jackson_one_dancers1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" \/><\/a>Cada canci\u00f3n llega acompa\u00f1ada de un montaje sobresaliente. El espect\u00e1culo desborda luz, m\u00fasica y acrobacias. Lo vives, durante hora y media, con los ojos como platos, mientras la esposa est\u00e1 literalmente en \u00e9xtasis. No\u00a0<\/strong><strong>entiendes c\u00f3mo algunos asistentes, en especial descomunales paisanos de raza negra, se levantan, se van a bar y tardan unos diez minutos en volver, satisfechos, con\u00a0<\/strong><strong>su coca-cola y su hamburguesa. \u00bfC\u00f3mo pueden irse? Es el lado desconcertante del yanqui, su pobre criterio cultural y su macro-dependencia de la comida basura. Justo delante tienes una japonesa. Es peque\u00f1a, pero pasa todo el espect\u00e1culo con la cabeza hacia adelante movi\u00e9ndola adem\u00e1s hacia los lados, lo cual te obliga a ir &#8216;sorte\u00e1ndola&#8217; \u00a0en cada escorzo. Te apetece atarla al asiento. Pero no te quita el placer del concierto, remachado por los cincuenta bailarines, uno de ellos sin una pierna, saludando al respetable. Se merecen horas de aplauso. La gente abandona el auditorio directa hacia la tienda, donde rematas el lucimiento parejil con una bonita camisa negra, fiestera, donde se lee &#8216;One&#8217;. La emoci\u00f3n de la muyer no tiene l\u00edmites. Y t\u00fa quedas m\u00e1s ancho que un pavo real. Lo visto ha valido su precio. Sin duda. Catorce d\u00edas asilvestrado por Utah han tenido como contrapunto una sobredosis musical y acrob\u00e1tica nunca jam\u00e1s vivida. Ay, si Michael levantara la cabeza. \u00a1Flipar\u00eda en colores!<\/strong><\/p>\n<p>pd.-Olvidas precisar las canciones. La esposa sabe todos los t\u00edtulos al dedillo. Te quedas con &#8216;Smooth Criminal&#8217; (rebautizada por ti como &#8216;ayukuchu&#8217; por aquello del estribillo), &#8216;Billie Jean&#8217; y otras de cuyo nombre no puedes acordarte ahora. A la ma\u00f1ana siguiente toca madrugar, ir a dejar el coche, ir al aeropuerto de Las Vegas, de ah\u00ed al de Dallas, de ah\u00ed al de Madrid, de ah\u00ed al de Asturias y de ah\u00ed a Gij\u00f3n, adonde llegas totalmente apijotado pero con un subid\u00f3n de adrenalina que a\u00fan te dura mes y medio despu\u00e9s. Miles de kil\u00f3metros (9.000) para desandar tu cuarta aventura americana. Una inolvidable peripecia montuna en versi\u00f3n semides\u00e9rtica ideal para cargar las pilas al cien por cien y batallar con este invierno que, afortunadamente, no lo est\u00e1 siendo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Quince d\u00edas por Utah. 10) El d\u00eda que muri\u00f3 Michael Jackson la esposa sufri\u00f3 de lo lindo. T\u00fa no dabas mucho cr\u00e9dito a aquel disgusto. Sin embargo, acabaste por pasar al consuelo al ver que la cosa iba en serio. Michael Jackson fue su gran h\u00e9roe de infancia, adolescencia y juventud. Por su baile, por [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9315"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9315\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}