{"id":9332,"date":"2016-06-01T17:50:43","date_gmt":"2016-06-01T15:50:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=9325"},"modified":"2017-08-30T16:25:11","modified_gmt":"2017-08-30T14:25:11","slug":"el-trompetista-aleman-de-los-picos-de-europa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2016\/06\/01\/el-trompetista-aleman-de-los-picos-de-europa\/","title":{"rendered":"El trompetista alem\u00e1n de los Picos de Europa"},"content":{"rendered":"<div style=\"position: relative; display: block; max-width: 580px;\">\n<div style=\"padding-top: 56.25%;\"><iframe loading=\"lazy\" style=\"position: absolute; top: 0px; right: 0px; bottom: 0px; left: 0px; width: 100%; height: 100%;\" src=\"\/\/players.brightcove.net\/85707284001\/S18B9hHY_default\/index.html?videoId=4922438073001\" width=\"300\" height=\"150\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/div>\n<\/div>\n<p><strong>En la Vega de Ario, uno de los rincones m\u00e1s apartados y bellos de los Picos de Europa, a tres horas y media de marcha desde el Lago Ercina, se produjo ayer martes un peque\u00f1o milagro musical. A las tres de la tarde, con el sol y las brumas intercal\u00e1ndose, el silencio de la alta monta\u00f1a se vio quebrado, de repente, por el sonido de una trompeta. Unos suaves acordes llegaron hasta el refugio desde la mitad de la majada. Un hombre hab\u00eda comenzado a tocar la trompeta y el ganado se le aproximaba como por ensalmo. Tras un maravilloso primer tema, vino el segundo. Las notas eran inconfundibles: <!--more-->&#8220;Solamente una vez \/\u00a0<\/strong><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright\" style=\"margin: 11px;\" title=\"t1\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t1.jpg\" alt=\"\" width=\"369\" height=\"216\" \/><\/a><strong>am\u00e9 en la vida \/ Solamente una vez \/ y nada m\u00e1s&#8230;&#8221;. Todo ello con una cadencia suave, mel\u00f3dica, embriagadora en un paraje salpicado de calizas, neveros y praderas verdes, con la imponente vista de los Urrieles (Torrecerredo, Llambri\u00f3n, Tesorero) a un lado, la quebrada que cae a la ruta del Cares ante los ojos y la \u00fanica compa\u00f1\u00eda de un mont\u00f3n de vacas. En el refugio, la m\u00fasica despert\u00f3 al instante la atenci\u00f3n de sus cinco habitantes: los due\u00f1os (Mari e Ignacio), dos gijoneses y un gallego. Todos se levantaron hacia el vallado atra\u00eddos por los sones de la trompeta y los gijoneses, hipnotizados, empezaron a caminar hacia este m\u00fasico espont\u00e1neo aparecido como un flautista de Hamel\u00edn.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright\" title=\"t2\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t2.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"280\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Anton Huber, un simp\u00e1tico alem\u00e1n de Kirchansch\u00f6ring (enclave muy pr\u00f3ximo a Salzburgo), ataviado con sombrero paname\u00f1o, les recibi\u00f3 sonriente. Entonces comenz\u00f3 una compleja conversaci\u00f3n en ingl\u00e9s, franc\u00e9s y espa\u00f1ol que fue aclarando los misterios de este teut\u00f3n vecino del Tirol. Hace a\u00f1os, un amigo de Anton empez\u00f3 a caminar desde Alemania hasta el Camino de Santiago. Cada verano hace un tramo. Y \u00e9ste, con los 70 cumplidos, prev\u00e9 llegar a la catedral el 10 de junio. Anton y su mujer no han dudado en ser testigos de la gesta y van lentamente,\u00a0<\/strong><strong>con escala en Asturias, camino de presentarse en la plaza del Obradoiro por sorpresa para esa fecha. Otros colegas del alem\u00e1n andar\u00edn acudir\u00e1n tambi\u00e9n a la cita, pero lo har\u00e1n viajando en avi\u00f3n. Ese es el divertido motivo que ha llevado a Tom, como se presenta, a recorrer los Picos de Europa camino de su cita compostelana.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t3.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-9328\" title=\"t3\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t3.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"400\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Tras las presentaciones y las explicaciones, el trompetista alem\u00e1n pide a los gijoneses que le acompa\u00f1en con el &#8216;Asturias patria querida&#8217;. &#8220;No vamos a estropear la canci\u00f3n&#8221;, se excusan los aut\u00f3ctonos. As\u00ed que Tom la toca primero en solitario, con el ganado atento a las estrofas musicales de la canci\u00f3n m\u00e1s popular de esta tierra. Y de otras. Luego los gijoneses le replican a dos voces para dejar constancia del conocimiento del tema, haciendo un gran esfuerzo para no desentonar.<\/strong><\/p>\n<div><span style=\"color: #0000ee;\"><br \/>\n<\/span><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t3.jpg\"><br \/>\n<\/a><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t51.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-9330 alignright\" title=\"t5\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t51.jpg\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"162\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t51.jpg 1690w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t51-300x180.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t51-768x461.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t51-1024x614.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 270px) 100vw, 270px\" \/><\/a><strong>Llegada la hora del descenso, hacia las cuatro de la tarde, los gijoneses cogen ritmo entre riscos y praderas y acaban por alcanzar a Tom y su mujer. Se saludan de nuevo y se dan un afectuoso adi\u00f3s, pues van a bifurcar sus caminos. Cuando los astures llegan al lecho del valle (el alem\u00e1n seguir\u00e1 por una vereda superior) escuchan de repente un tema de despedida.\u00a0<\/strong><strong>Es el &#8216;Ave Mar\u00eda&#8217; de Schubert. Todo un regalo que suena prodigiosamente en una vega de los Picos de Europa salpicada de una rica vegetaci\u00f3n.\u00a0<\/strong><\/div>\n<p><a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t6.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-9331 alignright\" title=\"t6\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t6.jpg\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"162\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t6.jpg 1690w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t6-300x180.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t6-768x461.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/06\/t6-1024x614.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 270px) 100vw, 270px\" \/><\/a><\/p>\n<div><strong>Quietos como palos, mirando a un paisaje neutro donde no se distingue a Anton Huber, los dos gijoneses disfrutan primero y aplauden despu\u00e9s a este simp\u00e1tico alem\u00e1n invisible. Es la guinda del pastel. El final m\u00e1s bello posible a un principio iniciado entre vacas, en la Vega de Ario, pasadas las tres de la tarde, un m\u00e1gico 30 de mayo de 2016.<\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div>V\u00eddeo: Miguel Mart\u00edn.<\/div>\n<div>Dos primeras fotos: vista lejana del trompetista desde el refugio.<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El trompetista alem\u00e1n que toca &#8216;Asturias patria querida&#8217; en los Picos de Europa<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2,11],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9332"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9332"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9332\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10139,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9332\/revisions\/10139"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9332"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9332"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9332"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}