{"id":9366,"date":"2016-07-17T11:19:14","date_gmt":"2016-07-17T09:19:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/?p=9366"},"modified":"2016-07-17T11:19:14","modified_gmt":"2016-07-17T09:19:14","slug":"arrancar-el-coche-en-sicilia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/2016\/07\/17\/arrancar-el-coche-en-sicilia\/","title":{"rendered":"Arrancar el coche en Sicilia"},"content":{"rendered":"<p>(Quince d\u00edas en Sicilia 1)<\/p>\n<p><strong>Si fuera viable, los italianos ir\u00edan al ba\u00f1o en coche. Un pasillo de casa un poco m\u00e1s amplio permitir\u00eda quiz\u00e1 conducir el Fiat hasta el v\u00e1ter. En Italia no hay pr\u00e1cticamente aceras. En muchas calles secundarias a un lado hay coches aparcados y al otro un hilillo de acera donde no caben dos personas. Por donde desfilaron las<!--more--> <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s11.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-9369\" style=\"margin: 11px;\" title=\"s11\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s11.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s11.jpg 1423w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s11-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s11-768x576.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s11-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>legiones romanas en tiempos de Trajano hoy desfilan coches, motos y motocarros metiendo ruido, pit\u00e1ndose unos a otros, dejando al peat\u00f3n en un tercer plano. Los veh\u00edculos, la m\u00e1quina como dicen ellos, son los reyes del mambo, los nuevos pretorianos; y los ciudadanos andan a caballo entre la plebe que llenaba el Coliseo y los gladiadores que les serv\u00edan de entretenimiento. Son una mera comparsa de las m\u00e1quinas, a las que se rinde un culto desproporcionado en un pa\u00eds tan sumamente atractivo para el viajero. \u00bfPeatonalizaci\u00f3n? Esta palabra no existe en el diccionario italiano, donde los coches siguen aparcados en los cascos hist\u00f3ricos, a las puertas de las catedrales y, si entraran, en el pasillo de casa.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Acudes a Sicilia con varias amenazas. Una, el tr\u00e1fico. La gu\u00eda te advierte de que no entres en ninguna ciudad con coche por sus tremendos atascos y tambi\u00e9n de la imposibilidad de aparcar. Ambos extremos resultar\u00e1n bastante exagerados. Algunos propios te dicen que conducir por Sicilia es a\u00fan peor que en el resto de Italia, resultando una tarea estresante sobrevivir al intento. Tambi\u00e9n exageran. En las carreteras y en los cruces reina la ley de la selva. Pero no tienes m\u00e1s que adaptarte. Se adelanta en l\u00ednea continua de forma permanente y t\u00fa no ser\u00e1s menos <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s33.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-9370\" style=\"margin: 11px;\" title=\"s33\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s33.jpg\" alt=\"\" width=\"502\" height=\"376\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s33.jpg 1423w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s33-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s33-768x576.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s33-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 502px) 100vw, 502px\" \/><\/a>en cuando pilles el tranquillo al asunto. Cuando hay cruces, rotondas e intersecciones no hay c\u00f3digo que valga. El que meta el morro primero gana. Da igual que vayas por una recta de un pueblo a velocidad media. Si uno se asoma desde un callej\u00f3n y ve que le da tiempo se incorporar\u00e1 aunque eso implique un frenazo por tu parte. La mitad de los motoristas no llevan casco. Y si tardas una d\u00e9cima de segundo en arrancar al cambiar un sem\u00e1foro el pitido est\u00e1 garantizado. Aparcar, por otra parte, es una ciencia abierta. Hay parkings en las ciudades. Por supuesto. Pero si se va a una playa, no quedar\u00e1 un cent\u00edmetro de cuneta libre con tal de evitar ese prao con un t\u00edo <a href=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s22.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-9372\" style=\"margin: 11px;\" title=\"s22\" src=\"\/campoyplayu\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s22.jpg\" alt=\"\" width=\"482\" height=\"361\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s22.jpg 1423w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s22-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s22-768x576.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/42\/2016\/07\/s22-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 482px) 100vw, 482px\" \/><\/a>en la entrada que te cobrar\u00e1 algo m\u00e1s bien razonable. Esa es la situaci\u00f3n a grandes rasgos. Al final, conducir por Sicilia resultar\u00e1 entretenido, por supuesto con peque\u00f1as sorpresas, alg\u00fan cabreo espor\u00e1dico e imprevistos atascos al atravesar pueblos por carreteras secundarias. Entrar en Siracusa ser\u00e1 f\u00e1cil, mientras a Palermo llegar\u00e1s en barco desde las Islas Eolias, donde tampoco usas coche. \u00c9ste queda restringido a ocho d\u00edas perimetrando la isla, que tiene el tama\u00f1o de dos Asturias y pico (25.711 kil\u00f3metros cuadrados) y le quintuplica en poblaci\u00f3n con sus cinco millones de habitantes. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Sicilia es el bal\u00f3n que chuta la bota italiana, con forma redondeada, muy poblada en su costa y con un interior escarpado. Es una tierra de contrastes en magnas proporciones. A los excesos circulatorios se suman carreteras secundarias desconchadas y un urbanismo, a golpe de vista, atroz. Muchas poblaciones parecen Beirut, con casas amontonadas unas contra otras sin mayor adorno que la cl\u00e1sica caja del aire acondicionado ocupando un buen trozo de la terraza. Sin embargo, en medio de ese caos hay lugares fascinantes, incluso dentro de esas mismas localidades de feo envoltorio externo. Tres hitos de la Magna Grecia: Segesta, Selinunte y Agrigento. Pueblos pre\u00f1ados de encanto: Savoca, Scopello, Erice. Ciudades con mucho sabor y largu\u00edsima historia: Palermo, Siracusa, Taormina. Playas espectaculares: Spiaggia dei Faraglioni, Isola Bella, Vendicari. Arte griego del siglo V ajc, normando del siglo XII, barroco del XVII. Y una sabrosa gastronom\u00eda. Para no meter la pata es bueno ir documentado, llevar la Lonely Planet bajo el brazo y seleccionar. En Sicilia la belleza abunda. Sin embargo, quiz\u00e1 para llegar a la capilla palatina del palacio normando de Palermo, una joya \u00fanica, haya que caminar por una calle mugrienta llena de inmigrantes africanos donde se intercalan casas viejas y bragas en los tendales con antiguos palacios restaurados como bed &#038; breakfast. Esos cambios continuos forman parte de su encanto. Todo ello sin haber hablado de la mafia. En Sicilia hay mucha tela que cortar. Despegamos.<\/strong><\/p>\n<p>Fotos: calle de Palermo (con acera min\u00fascula), Agrigento y Spiagia dei Faraglioni (junto a Scopello).<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quince d\u00edas dan para perimetrar la isla entera en coche de alquiler y hacer una escapada en barco a las Eolias, donde ruge el Str\u00f3mboli. Palermo ser\u00e1 el remate final.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9366"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9366"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9366\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9366"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9366"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/campoyplayu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9366"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}