ARSUAGA Yo, a Arsuaga, le preguntaría dos cosas: Una, en qué momento de la evolución apareció la bondad. Y, dos, por qué hay tan poca. MILLÁS A Millás no le preguntaría; a Millás le daría un abrazo.
Oiga, ¿tien un minutu? Mire: La mi hermana olvida mucho les llaves, mucho, muches veces. Tien esa cosa. A mí ponme de los nervios porque, a ver, olvidar les llaves un día pasái a cualquiera, pero así, a cada poco… Yo ya i lo dije: ‘Oye, eso tienes que miralo’, pero no solo no lo […]