Hace 82 años, la muerte de una joven en el túnel del Fresno fue rápidamente calificada como suicidio. Muchos flecos quedaron sin atar. ¿Fue el crimen perfecto? Caía la noche del 31 de marzo de 1932, jueves, cuando un estrépito quebró la paz de las afueras de Oviedo. A punto de descarrilar, el tren rápido Madrid-Gijón había frenado en seco, logrando detenerse, casi de forma milagrosa, a pocos metros del túnel del Fresno…