{"id":382,"date":"2018-10-23T15:43:33","date_gmt":"2018-10-23T13:43:33","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/crimenesdeayerenasturias\/?p=382"},"modified":"2018-10-23T15:45:43","modified_gmt":"2018-10-23T13:45:43","slug":"la-dama-y-el-comandantin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/crimenesdeayerenasturias\/2018\/10\/23\/la-dama-y-el-comandantin\/","title":{"rendered":"La dama y el \u201cComandant\u00edn\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hace noventa y cuatro a\u00f1os, Francisco Franco y Carmen Polo contrajeron matrimonio en Oviedo en un enlace desigual: ella, de familia aristocr\u00e1tica, se casaba con un hombre sin pedigr\u00ed, pero encumbrado por la opini\u00f3n p\u00fablica por sus \u00e9xitos militares en \u00c1frica.<\/strong><!--more--><\/p>\n<p>El lunes 22 de octubre del a\u00f1o 23 Oviedo amaneci\u00f3 soleado en calles y parques; en plazas y en avenidas y en todas las esquinas y rincones salvo en uno: el del gesto con el que se hab\u00eda amanecido, en el 44 de la calle Ur\u00eda, el abogado Felipe Polo. <strong>El momento, postergado mil veces, hab\u00eda llegado:<\/strong> su hija mayor se preparaba ya, en su algodonada habitaci\u00f3n de soltera y entre el cacareante murmullo de hermanas, primas y t\u00edas, para casarse con un hombre de ralea tan baja como su propia estatura. A Francisco Franco, en la capital, lo llamaban \u201cEl Comandant\u00edn\u201d y a Polo, aristocr\u00e1tico viudo de la \u2018socialit\u00e9\u2019 ovetense, le hac\u00eda m\u00e1s bien poca gracia que hubiera venido a casarse con la que, adem\u00e1s, consideraba la m\u00e1s guapa de todas sus hijas.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s hubiera mirado poco por ellas, pens\u00f3. Ramona Mart\u00ednez-Vald\u00e9s, la madre, hab\u00eda muerto tres a\u00f1os antes de que \u201cEl Comandant\u00edn\u201d llegara a la vida de su hija y \u00e9l, demasiado ocupado como para mirar por su pl\u00e9yade de ni\u00f1as, contrat\u00f3 institutrices que llenasen la ausencia de Ramona y envi\u00f3, en una apuesta casi segura por la \u2018pietas\u2019 de Carmina, a la mayor a estudiar con las Salesas.\u00a0 Pero todas las apuestas, por menos arriesgadas que sean, pueden perderse. De la promoci\u00f3n de Carmina, de veintid\u00f3s ni\u00f1as, catorce salieron monjas. Ella, por el contrario, se encontr\u00f3 a un militar gallego por la calle Ur\u00eda, y con ello cambi\u00f3 su historia.<strong> Y la de Espa\u00f1a, tambi\u00e9n.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/Carmen-Polo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-385\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/Carmen-Polo.jpg\" alt=\"carmen-polo\" width=\"152\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/Carmen-Polo.jpg 305w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/Carmen-Polo-191x300.jpg 191w\" sizes=\"(max-width: 152px) 100vw, 152px\" \/><\/a>Pocos historiadores han sido amables con la figura de aquella muchacha que, hace ahora noventa y cuatro a\u00f1os, se visti\u00f3 de blanco para casarse en la iglesia de San Juan el Real con un militar al que su padre no quer\u00eda. <strong>\u201cEra una persona que se lleg\u00f3 a creer que era la due\u00f1a de Espa\u00f1a\u201d<\/strong>, dir\u00eda de ella, ya en 2001, el hispanista ingl\u00e9s Paul Preston, \u201cpor el hecho de estar casada con quien estaba casada\u201d. Porque, si cuando hab\u00eda conocido a Franco apenas si era ese \u201ccomandant\u00edn\u201d llegado a Asturias para sofocar la huelga del 17, que ol\u00eda a poca cosa por parte de los Polo y, a\u00fan m\u00e1s, de los rancios parientes Vereterra de Carmina por parte materna, ya en el 23 la cosa hab\u00eda empezado a cambiar. Ellos, los familiares de Carmen, siempre hab\u00edan mirado por encima del hombro a Franco, poco atractivo, de voz de pito -parece ser que por causa de una inoportuna sinusitis- y de ra\u00edces m\u00e1s que poco recomendables. Hijo de un hombre alcoh\u00f3lico, mujeriego y maltratador; hermano de otro que no hac\u00eda ascos, al menos, a las dos primeras condiciones del anterior, <strong>Franco hab\u00eda vuelto, sin embargo, plagado de m\u00e9ritos de su \u00faltima incursi\u00f3n en \u00c1frica,<\/strong> donde hab\u00eda sido llamado -y esa fue una de las razones por las que la boda se hubo de posponer- por Mill\u00e1n Astray para reorganizar la Legi\u00f3n. Ahora, el \u201cComandant\u00edn\u201d se presentaba en Oviedo con una carta de recomendaci\u00f3n del mism\u00edsimo Alfonso XIII, Rey de Espa\u00f1a. No lo dir\u00edan por si sonaba demasiado a gijonesazo, pero, de golpe y porrazo, Franco se hab\u00eda convertido en un \u201ccomandant\u00f3n\u201d. El braguetazo comenzaba a cambiar de bando.<\/p>\n<p>Muestra de ello es que al d\u00eda siguiente del magno evento, al martes, EL COMERCIO abriera portada con la noticia de que se hubieran celebrado los desposorios\u2026 <em>de \u00e9l<\/em>, no de ella. \u201cLa boda del jefe del Tercio\u201d, se anunciaba, hab\u00eda hecho congregar en Oviedo a una enorme multitud que, agolpada desde el hotel Par\u00eds, frente al Campo de San Francisco, hasta San Juan el Real, quer\u00eda ver m\u00e1s al novio, aquel gallego peque\u00f1ito que acababa de recibir la Medalla del M\u00e9rito Militar de manos del rey, que a Carmina, garza ella, cubiertita de flores de azahar. Al otro lado del tablero, sin embargo,<strong> Franco segu\u00eda siendo para los Polo quien siempre hab\u00eda sido, por m\u00e1s que ahora las circunstancias les obligasen a arrugar menos la nariz;<\/strong> y quien llev\u00f3 al altar del brazo al del Ferrol fue Ramona Mart\u00ednez-Vald\u00e9s, la t\u00eda de Carmina, no la propia madre de Franco, otra Pilar pero de apellido menos ostentoso: Bahamonde.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/ECR-1923-10-23.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-387\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/ECR-1923-10-23-1024x786.jpg\" alt=\"ecr-1923-10-23\" width=\"1024\" height=\"786\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/ECR-1923-10-23-1024x786.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/ECR-1923-10-23-300x230.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/ECR-1923-10-23-768x590.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/ECR-1923-10-23.jpg 1162w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Que, adem\u00e1s, fue de las pocas de la familia del novio en asistir al enlace en Oviedo. Rumoreaban las malas lenguas que Pilar Franco, la hermana del contrayente, no hab\u00eda asistido por sus malas relaciones con la familia de Carmina; Nicol\u00e1s y Ram\u00f3n, los hermanos, alegaron responsabilidades laborales ineludibles; el abuelo, Ladislao, estaba demasiado mayor, y del padre, residente a la saz\u00f3n en un pisito de Fuencarral con su amante, con la que conviv\u00eda desde hac\u00eda ya a\u00f1os, mejor ni hablar. Nada que viera, de puertas afuera y bajo un simb\u00f3lico manto de oropeles, el pueblo agolpado a las puertas de la iglesia de San Juan. <strong>Pero s\u00ed Felipe Polo.<\/strong> \u00c9l, que tanto se hab\u00eda opuesto al enlace -aseguraba, seg\u00fan afirma, ya nonagenaria, Margaritina Su\u00e1rez-Pazos, prima de Carmen Polo y, en la boda, ni\u00f1a de arras, que el abogado opinaba que casar a su hija con un militar africanista era, poco m\u00e1s o menos, como casarla con un torero: \u00a1pod\u00eda morirse en cualquier momento!-, tampoco pudo ser siquiera padrino. El honor le toc\u00f3 a Antonio Losada, gobernador militar de Asturias, en representaci\u00f3n del mism\u00edsimo Alfonso XIII.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/Revista-Estampa-1928-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-388\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/Revista-Estampa-1928-2-300x218.jpg\" alt=\"revista-estampa-1928-2\" width=\"300\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/Revista-Estampa-1928-2-300x218.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/38\/2018\/10\/Revista-Estampa-1928-2.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Los Polo pod\u00edan presumir de rancio abolengo; \u201cel Comandant\u00edn\u201d, de contactos.<\/strong> Se cas\u00f3 vestido en el traje de campa\u00f1a de la Legi\u00f3n, con condecoraciones hasta las cejas (llev\u00f3 cuatro: la Cruz del M\u00e9rito Militar, reci\u00e9n concedida; la placa de Mar\u00eda Cristina; la medalla del M\u00e9rito Militar y hasta el bast\u00f3n de gentilhombre, tambi\u00e9n de estreno); y, mientras que los testigos de ella fueron ilustres familiares; los de \u00e9l, sendos marqueses: el de Vega de Anzo y el de la Rodriga. Aquella ma\u00f1ana \u2013\u201cma\u00f1anita\u201d, la sol\u00edan llamar los enamorad\u00edsimos contrayentes en las entrevistas posteriores-, entre esp\u00e1rragos de Aranjuez y solomillos a la Perigord, servidos con esmero por las criadas del 44 de Ur\u00eda, cambi\u00f3 el rumbo de dos familias radicalmente distintas y tambi\u00e9n, dicen algunos, el del propio pa\u00eds. \u201cCarmen Polo\u201d, afirm\u00f3 en su d\u00eda Paul Preston, \u201chubiera podido influir en su marido para bien y, en cambio, no lo hizo.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEsta es la peor condena que le puede dictar la historia\u201d, sentencia, tajante, el ingl\u00e9s. En un documental realizado ya va para tres lustros sobre la figura de la que la historia renombrar\u00eda como \u201cLa se\u00f1ora de Meir\u00e1s\u201d o, de forma considerablemente m\u00e1s despectiva, \u201cLa Collares\u201d, Margaritina Su\u00e1rez-Pazos narra una an\u00e9cdota una d\u00e9cada posterior a la boda que, contemplada con el paso del tiempo, casi estremece. Dice: \u00ab(\u2026) Sali\u00f3 mi abuelo y dijo: \u201cAy, Paqu\u00edn, por Dios, da un golpe (\u2026) <strong>Da un golpe, por Dios, Paqu\u00edn, t\u00fa que eres tal, que todos te consideran tanto, da un golpe de estado.<\/strong> No podemos vivir as\u00ed\u201d. Y contest\u00f3 \u00e9l: <strong>\u201cLa gente todav\u00eda no est\u00e1 para golpes. Tienen que sufrir todav\u00eda m\u00e1s.\u201d\u00bb<\/strong> \u00a1Vaya con el \u201cComandant\u00edn\u201d!<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace noventa y cuatro a\u00f1os, Francisco Franco y Carmen Polo contrajeron matrimonio en Oviedo en un enlace desigual: ella, de familia aristocr\u00e1tica, se casaba con un hombre sin pedigr\u00ed, pero encumbrado por la opini\u00f3n p\u00fablica por sus \u00e9xitos militares en \u00c1frica.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":37,"featured_media":383,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[146,148,150,151,147,156,153,152,78,149,154,155],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/crimenesdeayerenasturias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/crimenesdeayerenasturias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/crimenesdeayerenasturias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/crimenesdeayerenasturias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/37"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/crimenesdeayerenasturias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=382"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/crimenesdeayerenasturias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":390,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/crimenesdeayerenasturias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382\/revisions\/390"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/crimenesdeayerenasturias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/383"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/crimenesdeayerenasturias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=382"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/crimenesdeayerenasturias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=382"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/crimenesdeayerenasturias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=382"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}