Suso nos comenta en su consulta lo siguiente: Sus tíos fallecieron sin dejar hijos ni testamento hecho ante notario. Heredaron, por tanto, los sobrinos de cada parte. Se sabía que existía un testamento ológrafo de su tío pero este no apareció hasta ahora, cinco años después del fallecimiento, porque alguien lo hizo llegar de forma anónima. El documento está firmado por tres testigos, de los cuales viven todavía dos, está escrito a máquina y firmado por el fallecido. Nos pregunta si se puede hacer valer este documento.
No se puede hacer valer este documento porque no sirve como testamento ológrafo. Para que sirva como tal es necesario que esté escrito entero del puño y letra del testador, figure su fecha y la firma del mismo.
En este caso estamos ante un testamento escrito a máquina, por tanto, no sirve como tal, incluso aunque esté firmado por tres testigos porque falta el requisito esencial de que esté escrito a mano.