Si se pueden bajar perros a la playa de San Lorenzo y cuándo, parece ser una de las preocupaciones que en estos días ocupan a los amantes de los animales y con razón. La ordenanza municipal que regula la protección y tenencia de animales de compañía en Gijón abre la posibilidad de que los perros, excepto los de razas potencialmente peligrosas, puedan permanecer sueltos en zonas acotadas por el Ayuntamiento, sin especificar cuáles son esas zonas ni tampoco temporadas u horarios, por lo que hay que estar atento a lo que el consistorio pueda ir concretando y señalizando. ¿Quiere esto decir que allí donde no esté expresamente permitido soltar a los animales deben ir sujetos? Pues sí, pero no por lógica deducción sino porque la ordenanza lo exige: deben ir conducidos por una persona capaz e idónea y sujetos con correa, cordón o cadena con una longitud máxima de dos metros. El bozal solo se exige a los perros de razas potencialmente peligrosas o cuando el animal tenga un comportamiento peligroso manifiesto. Pero volvamos a la longitud de la correa, cordón o cadena: dos metros. A pesar de esta limitación, uno de los modelos de correa frecuentes en nuestra ciudad es la llamada “extensible” que se adquiere en cualquier tienda de animales y que suele medir entre tres y diez metros según la marca y el modelo. Este tipo de correa a veces es más engorrosa para el resto de ciudadanos que llevar suelto al animal, porque no solo hay que preocuparse de donde está el perro, sino de no tropezarse con el cordón cuando éste se cruza en nuestro camino. Al final cada cual improvisa como puede, porque pocos dueños de animales conocen al detalle la normativa vigente sobre estas cuestiones, pero como no puede ser de otro modo, recomendamos una lectura al menos de la ordenanza municipal, que es fácilmente accesible a través de la web del Ayuntamiento. Después que cada cual haga lo que crea oportuno, pero nos consta que hay quien no la cumple simplemente porque no la conoce. Nunca está de más estar informado aunque solo sea para que, si se produce un conflicto con algún vecino, sepamos si hemos de disculparnos y seguir nuestro camino o podemos defender con razón nuestros actos.