Cada vez hay mas personas en una situación económica precaria, algunos víctimas de sus propias decisiones, pero otros muchos, quizás la mayoría, producto de una sociedad que no puede dar cabida a todas las personas que necesitan trabajar. Difícil distinguir quien necesita más o menos, difícil decidir a quien dar cuando todos necesitan. Pero también difícil imaginar que detrás de cada petición no haya una necesidad real. Ante las dudas, para todos los que puedan darse el lujo de ser solidarios, solo recordar que hay un montón de instituciones que aceptan donativos y gestionan los recursos para lo mas necesario: dar techo, comida e higiene a todos los necesitados de nuestra ciudad y otras muchas para los necesitados que se encuentran mas lejos. La parte legal de estas cuestiones es doble: por un lado, cuando hagamos un donativo a una institución, tenemos que pedir un justificante a fin de poder practicar una deducción en nuestra declaración de la renta. Por otro, con la crisis también proliferan estafadores de todo tipo, así que antes de apadrinar o hacer cualquier colaboración económica hay que investigar un poco la organización en cuestión para evitar que nuestro gesto se pierda. Para terminar, una idea solidaria que algunas empresas, con el apoyo de los trabajadores, ya están poniendo en práctica: donar el coste de las cestas de Navidad a los mas necesitados.