La ley 10/2012, de 20 de noviembre, por la que se regulan determinadas tasas en el ámbito de la Administración de Justicia y del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses ha sido una de las medidas más comentadas en las últimas semanas entre otras muchas que a lo largo de estos últimos meses se han ido adoptando y que afectan a numeroso ámbitos de nuestra vida. En este caso, la imposición de tasas para acceder a la justicia, para la interposición de la mayor parte de demandas y recursos ha generado una respuesta unánime de todos los sectores implicados. Las razones son muchas y afectan a cuestiones muy importantes. En primer lugar, limitar el acceso a la justicia afecta al derecho fundamental de la tutela judicial efectiva. En segundo lugar, se crea, como se ha dicho desde diversos ámbitos, una justicia de ricos y una de pobres. Aquellas personas que van a contar con el derecho de acceso a la justicia gratuita no tendrán que abonar las tasas. El problema se va a plantear para todos aquellos que superan los mínimos para acceder a ese derecho pero que no cuentan, aún así, con importantes recursos económicos. A esto hay que añadir además que la idea es que el dinero recaudado con tales tasas vaya a cubrir precisamente los costes del beneficio de justicia gratuita, es decir, que finalmente los ciudadanos que accedan a la justicia sin ese derecho no solo tendrán que abonar integramente sus gastos judiciales sino que además, pagando la tasa, se pretende que cubran el coste que generan aquellos que nada pagan por acceder a la justicia. Bien está que se reconozca un derecho a quienes tienen limitados recursos, pero toda la sociedad debe repartir esa carga, no solo quienes se vean en la situación de tener que acudir a los juzgados. Si de lo que se trata es de aliviar la saturación judicial y potenciar los acuerdos, desde luego, hay muchos caminos mejores que este. Tomar en consideración el criterio y las propuestas de los profesionales que cada día trabajan en el ámbito de la justicia y tomar contanco con quienes conocen los problemas es, sin duda, el mejor punto de partida para encontrar soluciones más adecuadas.