Una estudiante que no quiere identificarse vive con su madre desde que sus padres se divorciaron hace unos diez años. Desde entonces la relación con ella se ha deteriorado y, por el contrario, se encuentra muy cómoda con su padre, con el que pasa algunos fines de semana y vacaciones. Acaba de cumplir dieciocho años y quiere saber si puede decidir con cual de sus padres va a vivir y si esta decisión tendrá implicaciones económicas, pues sabe que su madre necesita el dinero de la pensión alimenticia, al encontrarse en estos momentos desempleada.
A partir de los dieciocho años de edad quedan sin efecto las medidas relativas a custodia y visitas, es decir, ya no estarás obligada a cumplir lo establecido en la sentencia de divorcio sobre este particular. Ahora bien, la obligación de pago de la pensión alimenticia no desaparece automáticamente con la mayoría de edad, pues puede mantenerse durante varios años más hasta que los hijos tengan medios de vida propios siempre y cuando tengan un comportamiento responsable. La decisión que tomes tiene implicaciones económicas pues, si empiezas a vivir con tu padre, éste podría iniciar un procedimiento judicial de modificación de medidas, para ajustar los alimentos a la nueva situación, lo que podría implicar que tu madre dejase de percibir la pensión a tu favor.