Leonor y su marido están de acuerdo en divorciarse y quieren dar los primeros pasos. Nos preguntan si es necesario que cada uno cuente con su propio abogado o si pueden elegir uno de común acuerdo y, en ese caso, la forma en que han de repartir los honorarios.
Si el divorcio es de mutuo acuerdo se puede utilizar un solo abogado y un solo procurador para la defensa y representación en el procedimiento. No obstante, no es imprescindible, pudiendo contar cada uno con su propio abogado y procurador, si bien esto duplica los costes. En la práctica una opción u otra depende del grado de confianza y diálogo que exista entre las partes. Si se utiliza una sola defensa y representación puede pactarse entre los cónyuges quien se hará cargo del coste de los profesionales. Es conveniente que se deje lo mas claro posible no solo entre los cónyuges, sino también con los profesionales, que tendrán que tomarlo en cuenta para la facturación.
Por último, es importante tomar en cuenta la posibilidad de solicitar la asistencia jurídica gratuita siempre y cuando se cumplan determinados requisitos económicos.