Alicia y su novio compraron hace cinco años un piso en el que hasta ahora han vivido juntos. Para adquirirlo solicitaron una hipoteca que siguen pagando por mitad. Actualmente las cosas no van bien en la relación y se ha roto la convivencia. Para complicar más las cosas Alicia teme perder su trabajo, pues su contrato finaliza en dos meses y cree que su empresa no se lo renovará. Nos pregunta qué opciones tiene para resolver su situación, teniendo en cuenta que no podrá pagar su parte de la hipoteca, ya no le interesa ese piso, pero no es el mejor momento para vender.
Desde un punto de vista legal tienes que pensar que aunque rompas con tu novio seguiréis siendo copropietarios y ambos estaréis obligados a seguir pagando la hipoteca. Si no quieres seguir siendo propietaria puedes optar por ofrecerle a tu novio que compre tu parte. Si ante la nueva situación tampoco a él le interesa el piso podéis ponerlo a la venta, pagando entre tanto la hipoteca por mitad. Si resulta imposible que tu pagues tu parte se pueden barajar otras opciones como, por ejemplo, que pague él las mensualidades y recupere lo que haya puesto de más en el momento en que la venta se produzca. No obstante, si no queréis vender en este momento otra posibilidad es poner el piso en alquiler. No son las únicas opciones posibles, pero para poder avanzar es fundamental que cuentes con la opinión de tu pareja, pues será necesario lograr un arreglo con el que los dos estéis de acuerdo. A falta de acuerdo no hay mas opción que seguir pagando la hipoteca o ir a un procedimiento judicial de división de cosa común.