Una persona que prefiere no identificarse plantea una consulta relativa a una urbanización en la que, cuando llueve, los niños utilizan el garaje como zona de juegos, lo que preocupa a algunos propietarios ya que se golpean los coches con los balones, se causan daños en elementos como papeleras o bombillas y aumenta el consumo de luz al mantener encendidas de forma continua las luces. Nos pregunta si puede exigir que los niños no jueguen en el garaje y si es necesario tomar un acuerdo al respecto en la junta de propietarios.
El garaje es un elemento común en el que, por su propio destino, no deberían jugar los niños. Es fácil comprender que hay juegos incompatibles con el uso de esta zona como, por ejemplo, el balón que puede dañar los coches justamente en el lugar en el que se pretende dejarlos protegidos, pero hay que pensar también en la propia seguridad de los niños pues sufren riesgo de atropellos en una zona destinada al paso constante de vehículos. Por ello consideramos que no es necesario que la junta de propietarios acuerde de forma expresa que en el garaje no puedan jugar los niños, pues se deduce la incompatibilidad del propio destino de este elemento común. No obstante, puede ser interesante incluir el asunto en el orden del día de la próxima junta que se celebre para insistir sobre este particular y acordar que se instalen carteles informativos para clarificar la cuestión. De los daños causados por los niños responden sus padres o tutores, si bien no suele ser fácil en estos casos identificar al autor concreto de los hechos.