Isidro es arrendatario de un local y tiene dificultades para pagar la renta mensual desde hace varios meses. Ha pensado que la mejor solución es hablar con el propietario y ajustar una rebaja en el alquiler considerando la situación de crisis actual. Nos pregunta si existe alguna norma que le proteja o si todo depende de la voluntad del arrendador. También quiere saber, en caso de llegar a un acuerdo, cuál sería la forma más segura de cerrarlo.
La ley de arrendamientos urbanos no prevé ninguna posibilidad de exigir una rebaja de la renta en atención a las circunstancias del mercado. Seguramente tu contrato tampoco lo contempla, por lo que tendrás que seguir pagando la renta pactada si deseas seguir con el local y no llegas a un acuerdo. No obstante, la mejor opción es la que planteas: hablar con sinceridad y exponer al propietario que la situación actual no es la misma que cuando se firmó el contrato y que no puedes permitirte seguir pagando una renta tan alta. Si accede a tu petición es imprescindible formalizar el nuevo acuerdo por escrito, ya sea como un anexo al contrato en vigor, ya sea como un nuevo contrato, en cuyo caso sería conveniente aprovechar y revisar todo su contenido.