El derecho de desistimiento no es nuevo, significa que el consumidor, tras adquirir un producto, puede cambiar de opinión y devolverlo, exigiendo que se le reintegre su dinero. Este derecho adquiere todo su protagonismo en las compras a distancia, que cada vez son más frecuentes a medida que aumenta la confianza en las operaciones online a través de Internet. Es por ello fundamental conocer nuestros derechos y cuando se presente una situación en la que estemos interesados en devolver nuestra compra echar un vistazo al artículo 102 del Real Decreto Legislativo 1/2007, que con todo detalle regula este supuesto.
Por resumir, diremos que no todo se puede devolver, pues hay productos que por higiene, por ser perecederos, por haberse encargado a medida u otras cuestiones, no podremos devolver. El plazo para comunicar el desistimiento es de catorce días naturales y deben reintegrarnos lo que nos costó el producto, incluyendo los gastos de envío siempre que no hayamos utilizado un servicio de entrega con coste adicional. Eso sí, el consumidor asume el coste de devolución si es que lo hay. No es necesario alegar ninguna justificación para la devolución y debería ser un procedimiento sencillo, pues el propio comercio debe informarnos de este derecho. No obstante, si no se nos informa, el plazo para ejercer este derecho se incrementa en doce meses.
Por último, aviso para navegantes, cuidado con las tiendas online pirata que no facilitan suficiente información de contacto o que no quedan comprendidas dentro del ámbito de la Unión Europea, pues será más difícil intentar una devolución.