Sandra es propietaria de una vivienda unifamiliar en una urbanización que cuenta con una piscina comunitaria en la que durante los meses de verano la comunidad contrata un salvamento ocho horas al día. Durante los veranos es habitual que utilicen la piscina, además de los propietarios de la urbanización, otras personas que son sus invitados, pero el descontrol es tal que a veces ya no se sabe si hay personas de fuera. Sandra quiere saber si se puede controlar esto de alguna manera de cara al próximo verano.
La forma de controlar el uso de los elementos comunes es a través del reglamento de régimen interior, en el cual pueden incluirse normas de uso para la piscina como, por ejemplo, que los invitados tengan que ir acompañados de un propietario en el recinto de la piscina, que los niños por debajo de determinada edad no puedan acceder solos, horarios, uso de colchonetas u otros hinchables, gorro, etcétera. El reglamento de régimen interior puede aprobarse o modificarse por mayoría en la Junta de Propietarios. Una vez aprobadas, las normas que afecten a la piscina pueden publicarse junto a la puerta de acceso a la misma. Cuando la comunidad contrate al salvamento también puede indicarle que entre sus cometidos se encuentre observar el respeto de estas normas. Puedes proponer al presidente de la comunidad, por escrito, que incluya este punto en el orden del día de la próxima junta que se celebre en la comunidad.