Un consultante nos plantea la siguiente cuestión: un matrimonio sin hijos hace dos testamentos. En uno él la nombra heredera universal a ella y en el otro ella le nombra heredero universal a él. Él ya ha fallecido y los familiares más directos que existen son una hermana y dos sobrinos de él y un sobrino de ella. ¿Qué ocurre con los bienes cuando los dos fallezcan?
Tras el fallecimiento de él, al no existir además otros parientes con derecho a legítima (ascendientes, descendientes), la esposa es la única heredera y pasa a ser la propietaria de todos los bienes hereditarios.
Como tampoco tiene herederos legitimarios, ya que hasta su cónyuge ha fallecido, puede dejar por testamento todos los bienes a quien le resulte conveniente. En caso de no hacer nuevo testamento se abriría la sucesión intestada y heredarían los parientes de ella.