Uno nota que entramos de lleno en plena época de Navidad cuando los escaparates se llenan de adornos típicos, cambia el tono y contenido de los anuncios en todos los soportes, miramos hacia arriba en las calles para iniciar las consabidas críticas a la iluminación navideña aun cuando ni siquiera se haya procedido al encendido oficial y todo el mundo en todas partes nos ofrece un décimo o participación de la lotería de Navidad… Esos en los que siempre acabamos cayendo por aquello de ¿y si toca?
Claro que no todo es tan bonito como en el anuncio de este año. Es difícil que un o una extraterrestre encantadora aparezca en nuestra vida, que nos toquen unos cuantos miles de euros y que todo sea felicidad a nuestro alrededor. El dinero no lo arregla todo, obviamente, y es más, en muchas ocasiones hace aflorar las peores reacciones de aquellas personas de las que nunca esperábamos algo igual.
Por eso, como en casi todo, es mejor prevenir.
Por eso, aunque exista mucha confianza y nos embargue el espíritu navideño, es mejor tomar una serie de precauciones que, en principio, no deberían molestar a nadie aunque, como en casi todos los temas jurídicos, puedan causar ciertos recelos.
La OCU (www.ocu.org) ha recopilado una serie de consejos sobre la lotería de Navidad que conviene tener en cuenta y aplicar cuando decidimos comprar y compartir un décimo, algo tan nuestro como las doce uvas del día treinta y uno.
Estos son algunos de ellos:
-Guardar los décimos y hacer fotocopias del anverso y del reverso. Si el décimo se estropea hay que enviarlo a la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado, que determinará si se puede cobrar el premio. Y si está muy irreconocible, será la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre la que se pronuncie. No debemos intentar recomponerlo porque podemos terminar perjudicándolo más.
– Un décimo es un documento al portador: cualquiera que lo tenga en su mano puede ir a cobrarlo si resulta premiado. Por este motivo, si se comparten décimos, es importante hacerlo constar por escrito o en un soporte duradero. No es necesario tampoco hacer un contrato formal, basta con que el depositario del décimo lo fotocopie y entregue a cada participante una copia firmada donde conste el DNI del depositario y en la que se indique que tal persona juega en ese número, serie, fracción y sorteo, una cantidad de euros determinada. También se suele enviar una foto del décimo por email o por WhatsApp, siempre y cuando aparezcan los datos del depositario, los participantes y el porcentaje de participación de cada uno.
– Si se encargan o intercambian décimos enteros, procura recogerlos y pagarlos antes del sorteo. De este modo, cada uno tiene el suyo antes de que pueda tocar o no.
-Si se pierde el décimo o nos los roban es fundamental denunciarlo ante la Policía Nacional o Guardia Civil del lugar donde ocurrió el hecho. En la denuncia se deben hacer constar el mayor número de datos posible y todas las circunstancias del hecho, aportar posibles pruebas —fotos o fotocopias del décimo—, identificando claramente el documento número, serie y fracción. Además, hay que comunicar por escrito el hecho al organismo Loterías y Apuestas del Estado. Con la denuncia es posible paralizar el pago hasta que el juez resuelva quién es el verdadero dueño.
-En el caso de que el décimo se haya comprado por una pareja y uno de ellos decide cobrarlo sin contar con el otro es conveniente saber que si el matrimonio está en régimen de gananciales, el premio será ganancial y si el régimen económico es el de separación de bienes el premio pertenece a aquel que haya comprado el décimo, salvo que haya decidido compartirlo, en cuyo caso es mejor dejar constancia escrita, tal y como hemos indicado antes.
-Y en el peor de los casos… acabaremos en un procedimiento judicial y serán los tribunales los que valorarán todas las pruebas para determinar a quien pertenece el premio.
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