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Abogadas al rescate – La liquidación de los gananciales

En este episodio de Abogadas al Rescate hablamos de cuándo y cómo se liquida el régimen económico de la sociedad de gananciales.

Tan solo son dos minutos de información pero merece la pena hacer un pequeño esfuerzo cada semana porque, poco a poco, iremos comprendiendo mejor nuestros derechos y empezaremos a pensar de una forma más práctica lo que, sin apenas darnos cuenta, nos ayudará a evitar problemas legales en nuestro día a día.

Podéis ver el vídeo aquí.

Este vídeo es un primer nivel de información, muy genérico, que es suficiente para tener una idea superficial de la cuestión. Si quieres ampliar tu conocimiento en este tema es el momento de dar un paso más y seguir leyendo. Conocer en qué momento podemos modificar nuestro régimen económico a lo largo del matrimonio y qué pasos son necesarios para hacerle es esencial porque afecta a la nuestro matrimonio, a un posible proceso de ruptura y a nuestra situación económica.

Primero los conceptos básicos, ¿qué es disolver y qué es liquidar el régimen económico de gananciales?

La disolución se produce cuando se pone fin, se concluye el régimen económico de sociedad de gananciales.

La liquidación es el siguiente paso: proceder al reparto de los bienes y las deudas que existen en la sociedad de gananciales.

En muchas ocasiones, se produce la disolución del régimen y, si embargo, la liquidación se realiza meses o incluso años más tarde. Esto ocurre, por ejemplo, cuando en el divorcio no ha existido acuerdo, se ha llevado de forma contenciosa. La sentencia pone fin al régimen económico del matrimonio pero, sin embargo, la liquidación del mismo queda pendiente para un momento posterior que puede dilatarse en el tiempo tanto como los ex cónyuges tarden en ponerse de acuerdo o en resolver el asunto de forma judicial si este no llega a producirse.

¿Cuándo se produce la disolución y la posterior liquidación del régimen?

Podemos distinguir varias situaciones:

1.- Durante el matrimonio. Si un matrimonio tiene como régimen económico el de sociedad de gananciales, a lo largo de toda la duración del mismo, puede optar un cambio o una modificación del dicho régimen. Pero, incluso aunque no estén de acuerdo, uno de los dos puede solicitarlo en determinadas circunstancias que analizamos a continuación.

2.- Cuando se produce la ruptura del matrimonio, en los casos de separación judicial o divorcio y también en los supuestos de nulidad. La sentencia o el acta notarial que establezca la nueva situación de separación judicial o disuelva el matrimonio a través del divorcio determina igualmente la disolución del régimen económico.

3.- Con el fallecimiento de uno de los cónyuges cuando el régimen económico del matrimonio era el de gananciales. En este caso, antes de proceder a adjudicar la herencia será necesario llevar a cabo la liquidación del régimen económico. Dejamos aquí apuntado este asunto, pero desarrollaremos con más detalle las otras dos posibilidades, ya que estamos tratando los diferentes aspectos que tienen que ver con la ruptura de un matrimonio.

¿Los cónyuges pueden cambiar de régimen económico tantas veces como lo deseen?

Sí, siempre. Si ambos están de acuerdo pueden modificar su régimen económico en tantas ocasiones como decidan por los motivos personales o económicos que deseen tomar en consideración. Pueden pasar, por ejemplo, de un régimen de separación a uno de sociedad de gananciales o la inversa y también incluir cláusulas específicas para su matrimonio.

¿Cómo se formaliza ese cambio de régimen?

Para formalizar cualquier cambio de régimen por acuerdo entre ambos cónyuges es preciso otorgar un documento denominado capitulaciones matrimoniales ante notario. El propio notario nos ayuda con orientación jurídica. No obstante, si es cambio exige la liquidación del régimen anterior, suele ser aconsejable, además, contar con el asesoramiento de un abogado, para realizar esa liquidación con la aplicación de todos los conocimientos técnicos que son necesarios y también aconsejar sobre el régimen económico que es más interesante en atención a los datos y situación de la pareja.

Va a ser necesario incluir la liquidación cuando estamos en régimen de sociedad de gananciales y decidimos modificarlo y cambiarlo a otro régimen, por ejemplo, el de separación de bienes.

¿Y si los dos cónyuges no se ponen de acuerdo?

Si el matrimonio se rige por el régimen económico de sociedad de gananciales y uno de los dos considera que no es conveniente continuar aplicando las normas de este régimen y cree que es preciso modificarlo, puede hacerlo, incluso sin el acuerdo o consentimiento del otro, si se encuentra en alguna de estas situaciones:

1.- Cuando al otro cónyuge se le incapacita judicialmente, o se le declara pródigo o en concurso de acreedores o es condenado por abandono de familia.

Como en todos estos casos ha habido un procedimiento judicial que ha concluido con una decisión judicial (de incapacitación, de concurso, de condena por el delito de abandono…), basta para solicitar el cambio de régimen con presentar esa resolución judicial.

2.- Cuando el otro cónyuge ha estado realizando por sí solo y sin contar con el otro actos de disposición o de gestión patrimonial que impliquen fraude, año o peligro para los derechos que el otro cónyuge tiene dentro de la sociedad de gananciales.

3.- Cuando los cónyuges lleven separados de hecho más de un año, tanto en el caso en que esta separación se haya realizado de mutuo acuerdo como cuando ha sido imposición de uno solo o ha existido abandono del hogar familiar.

4.- Cuando el otro cónyuge ha incumplido grave y reiteradamente el deber de informar sobre la marcha y rendimiento de sus actividades económicas.

5.- Cuando se produce el embargo de la parte que le corresponde a uno de los cónyuges en los bienes gananciales por deudas propias.

Si el otro cónyuge no está conforme con la causa de disolución alegada, cada uno deberá proponer las pruebas correspondientes y finalmente será el juez el que determine si procede o no la disolución del régimen.

No obstante, aunque estas normas se encuentren previstas en nuestro Código Civil, son de escasa aplicación y utilización por una razón fundamental. Si ambos cónyuges ni tan siquiera se ponen de acuerdo en el régimen que ha de regir su matrimonio y tienen la necesidad de llegar a discutir judicialmente su continuidad, lo más habitual es que ya se plantee un procedimiento de separación judicial o divorcio y sea en este en el que se resuelvan, además del resto de cuestiones, las disputas económicas.

Y si finalmente se produce esa ruptura, ¿cuando se disuelve y se liquida el régimen?

Si se produce la ruptura del matrimonio y el régimen económico es el de sociedad de gananciales, esa ruptura conlleva la disolución del régimen que se produce con la sentencia de separación o divorcio.

¿Cómo se hace si los cónyuges llegan a un acuerdo?

Si la ruptura se produce de mutuo acuerdo, los cónyuges tienen que presentar un convenio regulador en el que se tienen que incluir diversos extremos relacionados con distintas medidas relativas a la vivienda familiar, los hijos, las pensiones… y también la liquidación del régimen económico. Es decir, el mismo procedimiento de ruptura queda disuelto y liquidado el régimen económico con el acuerdo de ambos.

¿Y si ese acuerdo no se alcanza?

Si el acuerdo es imposible y los cónyuges discuten judicialmente los términos de la ruptura de su matrimonio, será el juez el que por sentencia determine la disolución del régimen de gananciales. Ahora bien, será la disolución pero no la liquidación, esta queda para un momento posterior.

Y nuevamente nos encontraremos con la disyuntiva de alcanzar o no un acuerdo sobre este extremo. Si se alcanza, podrá llevarse a cabo de forma notarial. Si no se alcanza, será necesario un procedimiento judicial que suele ser largo y, sin duda, mucho más costoso.

Es por este motivo por el que siempre recomendamos, tanto en relación con este tema concreto, como en relación con todos los aspectos de la ruptura de matrimonio, alcanzar un acuerdo que beneficie a ambos.

¿Cómo se hace la liquidación?

Tal y como hemos adelantado, la liquidación pueden hacerla los dos cónyuges de común acuerdo, elevando a escritura pública ante notario el reparto que hayan hecho de todos sus bienes y deudas.

Pero si no existió acuerdo y es necesario acudir a un procedimiento judicial, las operaciones particionales las hará finalmente un contador partidor nombrado al efecto.

En cualquier caso el contenido de esas operaciones y las normas a aplicar son las mismas.

¿Cuál es el contenido de la liquidación?

La liquidación de gananciales tiene que incluir, en primer lugar, un inventario del activo y del pasivo de la sociedad, es decir, un listado de bienes y deudas del matrimonio con terceros o entre cualquiera de ellos y la sociedad de gananciales.

Nuestro Código Civil contiene un conjunto detallado de normas que relacionan todos los bienes que se consideran gananciales o privativos de cualquiera de los cónyuges y las posibles operaciones que pueden realizarse, a lo largo de la vida del matrimonio, con dinero o bienes gananciales o privativos en favor de uno de los cónyuges y de la sociedad.

Hay que analizar, por tanto, caso por caso, para confeccionar un inventario correcto de activo y pasivo.

Finalizado el inventario, se hacen las adjudicaciones a cada uno de los cónyuges de bienes y deudas de los que cada uno haya de hacerse cargo. Estas adjudicaciones han de ser equitativas y deben tomarse especialmente en cuenta las deudas que existan frente a terceros por si fuera necesario realizar cambios en alguno de los contratos. Estamos pensando, por ejemplo, en la adjudicación a uno solo de los cónyuges de un préstamo hipotecario que ambos contrataron durante el matrimonio. Será preciso contar con la entidad bancaria para realizar los cambios oportunos en el contrato de préstamo. En otro caso, frente al tercero acreedor, ambos seguirán siendo deudores, sin perjuicio de que se puedan posteriormente hacer reclamaciones entre ellos de lo pagado por el otro.

Un espacio en el que puedes encontrar respuestas incluso aunque aun no te hayas planteado la pregunta...

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