El Instituto Nacional de Estadística ha publicado los datos relativos a separaciones, divorcios y nulidades del año 2013. El total de sentencias en España alcanza las 100.437, lo que supone un 0,8 % más respecto al año anterior. Si bien la crisis económica implicó en los primeros años una tendencia a la baja en este tipo de procedimientos, esa tendencia se ha invertido.
Desde nuestra experiencia, la inestabilidad económica en las familias tiene un doble efecto: por una parte agudiza las crisis de pareja allí donde ya no existe buena relación y, por otra, dificulta la ruptura. Un divorcio implica domicilios separados para los que antes eran pareja, lo que supone nuevos gastos que antes no existían. No obstante, aunque se trate de demorar la decisión finalmente es inevitable.
Es destacable que el 75,8 % de las separaciones y divorcios han sido de mutuo acuerdo, procedimiento más rápido y económico, menos traumático y que permite que los propios cónyuges se pongan de acuerdo en las medidas que van a aplicar. Por lo general, cuando un divorcio o separación es amistosa, suele ser también más sencillo el posterior cumplimiento de las medidas evitando la judialización de los asuntos.
En cuanto a la custodia de los hijos menores, se otorgó a la madre en el 76,2% de los casos, cifra inferior a la observada en el año anterior (79,6%). En el 5,5% de los procesos la custodia la obtuvo el padre (5,3% en 2012), en el 17,9% fue compartida (14,6% el año anterior) y en el 0,3% se otorgó a otras instituciones o familiares. Estos datos reflejan cómo la custodia compartida se abre paso a medida que los progenitores igualan sus roles en la atención y cuidados de sus hijos.