Una de las últimas campañas dela DirecciónGeneralde Tráfico insiste en el control de la utilización de los elementos de seguridad personal dentro del vehículo: el uso del cinturón de seguridad y de los sistemas de retención infantiles. Muchas veces no somos conscientes de la importancia que tiene el uso de estos mecanismos a la hora de evitar lesiones o incluso muertes en los accidentes de tráfico.
Hoy nos vamos a centrar especialmente en los sistemas de retención infantil porque desde el uno de octubre de 2015 resulta de aplicación una nueva normativa al respecto que es necesario conocer y cumplir no tanto por las sanciones que se nos puedan imponer sino, como decimos, por las consecuencias tan negativas que se pueden producir en las personas más sensibles que ocupan un vehículo: los niños.
Y, para certificar esto, bastan tan solo unos pocos datos. En el año 2014, dos de los catorce niños fallecidos que viajaban en un turismo o en una furgoneta no llevaban ningún dispositivo e seguridad en el momento en que se produjo el accidente. Esto mismo ocurrió a nueve de los ochenta y dos heridos graves y a numerosos heridos leves.
Precisamente para aumentar la seguridad de los menores y reducir la gravedad de las lesiones o los accidentes con resultado de muerte, es por lo que se ha producido esta nueva reforma dela Leyde Seguridad Vial que entró en vigor, como indicamos, el pasado uno de octubre y cuyas piezas claves son las siguientes:
Ni un trayecto corto, ni la comodidad, ni las prisas, ni ninguna otra circunstancia puede servirnos como excusa para no dar cumplimiento exhaustivo a estas normas cuando la seguridad y el bienestar de los niños están en juego.