{"id":1638,"date":"2017-11-30T19:18:35","date_gmt":"2017-11-30T18:18:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/cuervoalfageme\/?p=1638"},"modified":"2017-11-30T19:28:01","modified_gmt":"2017-11-30T18:28:01","slug":"y-si-toca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/cuervoalfageme\/2017\/11\/30\/y-si-toca\/","title":{"rendered":"\u00bfY si toca?"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/11\/Blog-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1639\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/11\/Blog-3.jpg\" alt=\"blog\" width=\"957\" height=\"720\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/11\/Blog-3.jpg 957w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/11\/Blog-3-300x226.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/11\/Blog-3-768x578.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 957px) 100vw, 957px\" \/><\/a>Uno nota que entramos de lleno en plena \u00e9poca de Navidad cuando los escaparates se llenan de adornos t\u00edpicos, cambia el tono y contenido de los anuncios en todos los soportes, miramos hacia arriba en las calles para iniciar las consabidas cr\u00edticas a la iluminaci\u00f3n navide\u00f1a aun cuando ni siquiera se haya procedido al encendido oficial y todo el mundo en todas partes nos ofrece un d\u00e9cimo o participaci\u00f3n de la loter\u00eda de Navidad\u2026 Esos en los que siempre acabamos cayendo por aquello de \u00bfy si toca?<\/p>\n<p>Claro que no todo es tan bonito como en el anuncio de este a\u00f1o. Es dif\u00edcil que un o una extraterrestre encantadora aparezca en nuestra vida, que nos toquen unos cuantos miles de euros y que todo sea felicidad a nuestro alrededor. El dinero no lo arregla todo, obviamente, y es m\u00e1s, en muchas ocasiones hace aflorar las peores reacciones de aquellas personas de las que nunca esper\u00e1bamos algo igual.<\/p>\n<p>Por eso, como en casi todo, es mejor prevenir.<\/p>\n<p>Por eso, aunque exista mucha confianza y nos embargue el esp\u00edritu navide\u00f1o, es mejor tomar una serie de precauciones que, en principio, no deber\u00edan molestar a nadie aunque, como en casi todos los temas jur\u00eddicos, puedan causar ciertos recelos.<\/p>\n<p>La OCU (<a href=\"http:\/\/www.ocu.org\/\" rel=\"external nofollow\">www.ocu.org<\/a>) ha recopilado una serie de consejos sobre la loter\u00eda de Navidad que conviene tener en cuenta y aplicar cuando decidimos comprar y compartir un d\u00e9cimo, algo tan nuestro como las doce uvas del d\u00eda treinta y uno.<\/p>\n<p>Estos son algunos de ellos:<\/p>\n<p>-Guardar los d\u00e9cimos y hacer\u00a0<span style=\"font-style: inherit;\">fotocopias del anverso y del reverso<\/span>. Si el\u00a0<span style=\"font-style: inherit;\">d\u00e9cimo se estropea<\/span> hay que\u00a0<span style=\"font-style: inherit;\">enviarlo a la Sociedad Estatal Loter\u00edas y Apuestas del Estado<\/span>, que determinar\u00e1 si se puede cobrar el premio. Y si\u00a0<span style=\"font-style: inherit;\">est\u00e1 muy irreconocible<\/span>, ser\u00e1 la\u00a0<span style=\"font-style: inherit;\">F\u00e1brica Nacional de Moneda y Timbre\u00a0<\/span>la que se pronuncie. No debemos intentar recomponerlo\u00a0porque podemos terminar perjudic\u00e1ndolo m\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8211; Un d\u00e9cimo es un documento al portador: cualquiera que lo tenga en su mano puede ir a cobrarlo si resulta premiado. Por este motivo, si\u00a0se\u00a0<span style=\"font-style: inherit;\">comparten d\u00e9cimos, es importante hacerlo constar por escrito o en un soporte duradero<\/span>. No es necesario tampoco hacer un contrato formal, basta con que el\u00a0depositario del d\u00e9cimo lo fotocopie\u00a0y entregue a cada participante una\u00a0copia firmada donde conste el DNI del depositario y\u00a0en la que se indique que tal persona juega en ese n\u00famero, serie, fracci\u00f3n y sorteo, una cantidad de euros determinada. Tambi\u00e9n se suele enviar una\u00a0foto del d\u00e9cimo por email o por WhatsApp, siempre y cuando\u00a0aparezcan los datos del depositario, los participantes y el porcentaje de participaci\u00f3n de cada uno.<\/p>\n<p>&#8211; Si se encargan o intercambian d\u00e9cimos enteros, procura\u00a0<span style=\"font-style: inherit;\">recogerlos y pagarlos antes del sorteo.<\/span> De este modo, cada uno tiene el suyo antes de que pueda tocar o no.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: inherit;\">-Si se\u00a0pierde el d\u00e9cimo o nos los roban <\/span>es fundamental\u00a0denunciarlo ante la Polic\u00eda Nacional o Guardia Civil\u00a0del lugar donde ocurri\u00f3 el hecho. En la denuncia se deben hacer constar el\u00a0mayor n\u00famero de datos posible\u00a0y todas las\u00a0circunstancias del hecho, aportar\u00a0posibles pruebas\u00a0\u2014fotos o fotocopias del d\u00e9cimo\u2014, identificando claramente el documento\u00a0n\u00famero, serie y fracci\u00f3n. Adem\u00e1s, hay que\u00a0comunicar por escrito\u00a0el hecho al\u00a0organismo Loter\u00edas y Apuestas del Estado. Con la denuncia es posible paralizar el pago hasta que el juez resuelva qui\u00e9n es el verdadero due\u00f1o.<\/p>\n<p>-En el caso de que el d\u00e9cimo se haya comprado por una pareja y uno de ellos decide cobrarlo sin contar con el otro es conveniente saber que si el\u00a0matrimonio est\u00e1 en r\u00e9gimen de gananciales, el premio ser\u00e1 ganancial y si el r\u00e9gimen econ\u00f3mico es el de separaci\u00f3n de bienes el premio pertenece a aquel que haya comprado el d\u00e9cimo, salvo que haya decidido compartirlo, en cuyo caso es mejor dejar constancia escrita, tal y como hemos indicado antes.<\/p>\n<p>-Y en el peor de los casos\u2026 acabaremos en un procedimiento judicial y ser\u00e1n los\u00a0tribunales los que valorar\u00e1n todas las pruebas para determinar a quien pertenece el premio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si tienes m\u00e1s curiosidades jur\u00eddicas, puedes seguirnos en:<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cuervoalfageme.com\" rel=\"external nofollow\">Nuestra Web<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/cuervoalfageme.abogados\" rel=\"external nofollow\">Facebook<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/twitter.com\/CuervoAlfageme?lang=es\" rel=\"external nofollow\">Twitter<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/user\/cuervoalfageme\" rel=\"external nofollow\">Canal de Youtube<\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Uno nota que entramos de lleno en plena \u00e9poca de Navidad cuando los escaparates se llenan de adornos t\u00edpicos, cambia el tono y contenido de los anuncios en todos los soportes, miramos hacia arriba en las calles para iniciar las consabidas cr\u00edticas a la iluminaci\u00f3n navide\u00f1a aun cuando ni siquiera se haya procedido al [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/cuervoalfageme\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1638"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/cuervoalfageme\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/cuervoalfageme\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/cuervoalfageme\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/cuervoalfageme\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1638"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/cuervoalfageme\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1638\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1643,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/cuervoalfageme\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1638\/revisions\/1643"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/cuervoalfageme\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/cuervoalfageme\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1638"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/cuervoalfageme\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}