Tejero, pistola en mano, acaba de entrar en el Congreso. Landelino Lavilla, presidente de la Cámara, le observa . Foto: Manuel P. Barriopedro.
A las 18.24 del 23-F de hace cuarenta años los timbrazos interminables del teletipo nos alertaron de que “la Guardia Civil ha entrado en el Congreso”. A partir de las nueve de la noche, el director de LA VOZ DE AVILÉS, Juan Wes, y yo como redactor jefe nos quedamos solos en la Redacción viviendo minuto a minuto lo que estaba pasando, con un coche de la Policía apostado a la puerta de entrada (no sabíamos si estaban allí para proteger al periódico o para cerrarlo en cualquier momento).
Y a las 2 de la madrugada cerramos la edición con este titular a 5 columnas en primera página: “Fracasa el golpe de Estado”. Invito a un paseo por las hemerotecas para comparar ese titular con el del resto de la prensa regional (en sus primeras ediciones) y con el de la práctica totalidad de la prensa nacional.
Desde ese día, Juan Wes y yo sentimos el orgullo de haber defendido a nuestra manera, desde la primera página de un diario local, el orden constitucional y la democracia de este país. Y eso no nos lo va a quitar nadie, por más que alguno quiera, cuarenta años después, reinterpretar la historia y otros, que ni siquiera la vivieron, interpretarla.
Juan Wes y yo nos seguimos riendo mucho recordando aquella noche. (Por cierto, la única visita que recibimos en la Redacción, a medianoche, fue la de doña Jesusa -la gran señora del periódico-, su hija, María Jesús Wes, y el administrador del periódico, Óscar Pañeda. Querían saber lo que íbamos a hacer y se despidieron con un ‘tened cuidado’).
Fue, sin duda, un día para la historia de este país y para el orgullo de dos periodistas y de una cabecera como LA VOZ DE AVILÉS.