El vídeo de la multinacional rodado en el Niemeyer se une a la justa reivindicación del fútbol avilesino ante el Principado
Sólo un premio muy gordo de las loterías podría aproximarse al que le acaba de tocar a Avilés y a Asturias con el vídeo que Apple ha decidido grabar en el Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer para promocionar su nuevo iPhone 18 Pro. Dirigido por la directora ucraniana Tanu Muiño (Mejor Directora en los 2025 Hollywood Music Video Awards de Los Ángeles por su trabajo en el vídeo del tema «Disease» de Lady Gaga), el trabajo rodado por entero en el Centro Niemeyer tendrá en las próximas semanas un relato cuando llegue a todos los medios universales y es ahí donde se iniciará la promoción de Avilés. Hablamos de Apple, la empresa más valiosa del mundo con una capitalización bursátil de 5 billones de dólares; con unos ingresos de 466.820 millones, un beneficio neto de 128.093 y finalmente con un ROE (Rentabilidad sobre el capital) del ¡142,75 por ciento! ¡Y va y se fija en Avilés para promocionar su último modelo de iPhone! ¿Cuánto costaría eso si se quisiera contratar directamente a la compañía para que lo hiciera aquí?
En esas estábamos cuando esta semana el presidente del Principado, Adrián Barbón, anunció en el parlamento regional una nueva promoción del ‘Asturias paraíso natural’, utilizando el fútbol como herramienta. Y el inicio se hace hoy mismo con el derby Real Oviedo-Sporting, que coincide con el parón de la Liga de primera, con lo que está asegurada así toda la atención televisiva del país. Cada club recibirá 180.000 euros..
El simple anuncio del presidente del Principado resucitó una vieja reivindicación desde Avilés, que tiene razones más que sobradas para reclamar del Principado unas ayudas que nunca le llegaron al Real Avilés. Un olvido histórico para un club que ha tenido etapas de estar ‘cerca’ de los dos equipos representativos de la región, cosa que nadie puede cuestionar. Tanto el Sporting como el Real Oviedo no solo recibieron ayudas públicas, sino que en esta región se sabe bien que las dos entidades no quebraron o incluso desaparecieron gracias a los apoyos de los gobiernos de turno. Bien hecho, por cierto, a la vista de los que hemos defendido siempre el poder del fútbol como agente promocional de los territorios y hoy por hoy el único espectáculo capaz de conseguir unir poblaciones enteras detrás de un objetivo, cosa que tampoco consigue ni la política ni ninguna otra actividad de la sociedad civil.
Por aportar un solo dato de memoria: en marzo-abril de 2006 se aprobó por el Ejecutivo regional un aval bancario de 3.5 millones de euros para que el club que dirigía Manuel Vega Arango pudiera asegurar hasta el final de temporada, entre otros, los pagos de las nóminas. Ya no hablemos de Mareo. Y en el caso ovetense, olvidémonos también de las ayudas recibidas tras el dislate del alcalde Gabino de Lorenzo, cuando desde el balcón de las consistoriales anunció la desaparición del Real Oviedo y la fundación del Oviedo ACF, que sólo la reacción ‘heroica’ de la afición carbayona impidió inicialmente.
El Real Avilés, con todas las deudas saldadas ya con las administraciones públicas, también merece el apoyo regional al nivel de su categoría
En el caso del Real Avilés siempre se adujo que no podría recibir ayudas publicas mientras mantuviera deudas con las administraciones, fundamentalmente Hacienda y Seguridad Social. La llegada de Diego Baeza como presidente del Real Avilés sirvió para que esas deudas se redujeran a cero y a partir de ahí comenzó otra historia gracias a su gestión. Ayuntamiento de Avilés y club pudieron llegar entonces a un acuerdo para promocionar Avilés en las camisetas del equipo. El club ha recibido la cantidad de 225.000 euros de los presupuestos municipales (75.000 de una subvención general y 125.000 por la promoción en las camisetas).
Es enternecedor escuchar ahora a los partidos políticos de la oposición en el parlamento regional la reivindicación de una ayuda para el Real Avilés, «al que siempre se ha olvidado». Tienen razón: nunca les habíamos escuchado a ellos hablar para nada del Real Avilés. En la sesión de esta semana al menos tuvieron el detalle de leer la completa exposición realizada en las páginas de LA VOZ DE AVILÉS por Alberto Santos sobre este asunto para saber de qué tenían que hablar y de centrar sus discursos.
En Avilés estamos acostumbrados a esa utilización política en la Junta General del Principado, como observamos en cuestiones como el Centro Niemeyer, citando a su director general Carlos Cuadros para que explique las puntualizaciones de la Sindicatura de Cuentas y ni siquiera le dejen hablar y encima le llamen «sinvergüenza» desde la bancada del PP. O más recientemente cuando se ‘escandalizaron’ a cuenta de la renuncia de la ciudad deportiva del Real Avilés en Corvera, anunciada y no aclarada suficientemente por Diego Baeza, y decidió otra vez la misma oposición convocar de urgencia en la Junta a José Sicre, director de la Oficina Económica de la Presidencia del Principado. Y cuando este desveló que sí se habían mantenido reuniones con el presidente del Real Avilés para ese proyecto y que incluso le ofrecieron varías vías de financiación, la respuesta del portavoz de Vox, por ejemplo, fue decirle a Sicre que era un inútil al que le habían montado «un chiringuito». (Hay que reconocerle que fue un poco más elegante que su compañero de partido, Gonzalo Centeno, que este viernes mandó a «tomar por el culo» al presidente de la Junta, Juan Cofiño, en el cierre del debate de la región. ¡Que sutileza parlamentaria, qué finura!).
El Real Avilés merece el apoyo público, también el de multinacionales locales –desaparecidas siempre en este asunto– que imiten a Apple, y la capacidad del club para centrar su discurso y no dispersarse en variadas teorías conspirativas inexistentes.