{"id":2994,"date":"2026-04-12T11:49:00","date_gmt":"2026-04-12T09:49:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/dame-buenas-noticias\/?p=2994"},"modified":"2026-04-13T18:31:25","modified_gmt":"2026-04-13T16:31:25","slug":"la-subvencion-no-basta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/dame-buenas-noticias\/2026\/04\/12\/la-subvencion-no-basta\/","title":{"rendered":"La subvenci\u00f3n no basta"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>El giro industrial europeo indica que inversiones como las de Arcelor y Saint-Gobain exigen algo m\u00e1s que ayudas p\u00fablicas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A finales del siglo XX, en pleno proceso de privatizaci\u00f3n de la antigua Ensidesa, en aquel momento CSI Corporaci\u00f3n Sider\u00fargica, se habl\u00f3 mucho de la &#8216;acci\u00f3n&nbsp;de oro&#8217; (&#8216;golden share&#8217;). Los sindicatos fundamentalmente reclamaban la presencia del Estado en el accionariado, lo que le permitir\u00eda conservar una participaci\u00f3n simb\u00f3lica, pero con derechos especiales de veto sobre decisiones estrat\u00e9gicas: deslocalizaciones, cierres de plantas, grandes inversiones o cambios de control empresarial. Influir en decisiones clave. La idea choc\u00f3 con la ortodoxia econ\u00f3mica y jur\u00eddica de la \u00e9poca y con el rechazo frontal de la Comisi\u00f3n Europea por considerar que aquello distorsionaba la libre competencia y desincentivaba la inversi\u00f3n privada. El Tribunal de Justicia de la Uni\u00f3n Europea tumb\u00f3 varias &#8216;acciones de oro&#8217; por considerarlas incompatibles con la libre circulaci\u00f3n de capitales.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, tras d\u00e9cadas de globalizaci\u00f3n, crisis financieras, pandemia, guerras y una competencia internacional cada vez m\u00e1s agresiva, Europa empieza a revisar las certezas que tenia y manejaba. La UE se mueve en direcci\u00f3n contraria y vuelve a pensar en la &#8216;acci\u00f3n de oro&#8217;. Aunque no la llame as\u00ed. Ahora habla de participaci\u00f3n p\u00fablica en proyectos estrat\u00e9gicos, condiciones vinculadas a ayudas, control indirecto mediante financiaci\u00f3n e intervenci\u00f3n en sectores cr\u00edticos como la energ\u00eda, los chips o la industria pesada. El Estado como &#8216;compa\u00f1ero de viaje&#8217;.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos dos ejemplos cercanos que nos pueden ayudar a entender este giro. La inversi\u00f3n del DRI por parte de ArcelorMittal en Gij\u00f3n y la electrificaci\u00f3n de la acer\u00eda de Avil\u00e9s siguen en el congelador \u2013la segunda ni siquiera est\u00e1 confirmado que se haga\u2013 y lo mismo pasa con el horno de Saint-Gobain en su planta de Avil\u00e9s, clave para asegurar la actividad. (Vamos a ver si la aprobaci\u00f3n del convenio conlleva ya el anuncio oficial desde Par\u00eds, que era una de sus exigencias).<\/p>\n\n\n\n<p>No hace falta repetir algo ya sabido y comentado: las multinacionales industriales no toman decisiones sentimentales (lo de Saint-Gobain con Avil\u00e9s no deja de ser un ejemplo casi ofensivo). Invierten donde ganan dinero y les resulta m\u00e1s rentable: India o Brasil como ejemplos. Y es ah\u00ed en donde Europa se da cuenta por fin de que durante muchos a\u00f1os hizo bien poco por mantener y potenciar su industria y ahora quiere encontrar f\u00f3rmulas para que esas inversiones se queden aqu\u00ed. Lo mismo se est\u00e1 planteando en Espa\u00f1a, con un Ministerio de Industria que est\u00e1 dispuesto a realizar esa tarea de &#8216;acompa\u00f1amiento&#8217; que ya no se fundamenta en la subvenci\u00f3n a secas. La historia empieza a contarse de otra manera. Por ejemplo, a base de renegociar o reestructurar las ayudas p\u00fablicas con la empresa, modificar objetivos o calendarios y reconvertir parte de la ayuda en otro instrumento. De lo que se trata, en \u00faltima instancia, es de que la inversi\u00f3n se haga.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia econ\u00f3mica reciente nos dice que este giro de tim\u00f3n nos lleva a modelos conocidos y que han dado buen resultado. Es el caso de Sitra, el fondo finland\u00e9s de innovaci\u00f3n, que no depende del presupuesto anual del Estado, sino de su propio capital de inversi\u00f3n con el que promueve el crecimiento econ\u00f3mico, la competitividad y la renovaci\u00f3n de la econom\u00eda finlandesa.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo ejemplo es el del programa Yozma de Israel, uno de los casos m\u00e1s famosos de pol\u00edtica industrial del mundo. Para crear un mercado de capital riesgo que no exist\u00eda, el Estado puso un capital inicial de 100 millones de d\u00f3lares, cre\u00f3 fondos de venture capital mixtos y aportaba hasta un 40 por ciento del capital junto a inversores privados. Adem\u00e1s de un incentivo clave: los inversores privados pod\u00edan recomprar la participaci\u00f3n del Estado al cabo de unos a\u00f1os. El programa Yozma provoc\u00f3 el nacimiento del ecosistema de capital riesgo israel\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay m\u00e1s ejemplos: El EIFO, fondo del Estado dan\u00e9s que funciona con la l\u00f3gica de banco de inversi\u00f3n p\u00fablico. Un modelo que ha destacado en sectores como la energ\u00eda e\u00f3lica, con Orsted como uno de los grandes beneficiarios para convertirse en uno de los l\u00edderes mundiales de la e\u00f3lica marina.<\/p>\n\n\n\n<p>El debate en la Comisi\u00f3n Europea que se ha abierto ahora, en un contexto de competencia industrial global, es precisamente el de la creaci\u00f3n de fondos inversores industriales. Europa cuenta con grandes empresas multinacionales, una excelente investigaci\u00f3n cient\u00edfica y mucho ahorro privado, pero carece de algo que s\u00ed tienen Estados Unidos y China: instrumentos p\u00fablicos capaces de asumir grandes riesgos industriales de forma r\u00e1pida. Alemania (Thyssenkrupp), Francia y Suecia (Northvolt y SSAB) ya llevan ventaja en esa carrera<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo al caso pr\u00e1ctico de Asturias y la inversi\u00f3n del DRI aplazada de ArcelorMittal en Gij\u00f3n, viene bien el ejemplo de la planta francesa de Dunkerque. En ambos casos asistimos al mismo proceso de descarbonizaci\u00f3n del acero que se significa por ser una transici\u00f3n extremadamente cara. Dunkerque fue el primer proyecto desbloqueado por ArcelorMittal de todos los contemplados en Europa. \u00bfClaves? No solo pes\u00f3 la subvenci\u00f3n de hasta 850 millones de euros, sino que el Estado franc\u00e9s se convirti\u00f3 en &#8216;acompa\u00f1ante&#8217;: acuerdo de suministro el\u00e9ctrico a largo plazo con EDF (empresa p\u00fablica, energ\u00eda nuclear); financiaci\u00f3n parcial mediante certificados de ahorro energ\u00e9tico; medidas europeas como el ajuste de cuotas de importaci\u00f3n y de carbono. En suma, la inversi\u00f3n no se desbloque\u00f3 solo con subvenciones, sino gracias a un entorno econ\u00f3mico favorable para asegurar el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, un camino a seguir. Ya no sirve solo el dinero a poner encima de la mesa, sino el papel del Estado para acompa\u00f1ar de verdad en esa transici\u00f3n exigida. Si no es as\u00ed, el riesgo no es solo perder la inversi\u00f3n, es perder la industria.<\/p>\n\n\n\n<p>(En la imagen, presentaci\u00f3n de la acer\u00eda el\u00e9ctrica para productos largos de ArcelorMittal en Asturias, junio de 2024.&nbsp;AM.)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Publicado en <\/em>La Voz de Avil\u00e9s<em>-El Comercio el 12 de abril de 2026<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El giro industrial europeo indica que inversiones como las de Arcelor y Saint-Gobain exigen algo m\u00e1s que ayudas p\u00fablicas A finales del siglo XX, en pleno proceso de privatizaci\u00f3n de la antigua Ensidesa, en aquel momento CSI Corporaci\u00f3n Sider\u00fargica, se habl\u00f3 mucho de la &#8216;acci\u00f3n&nbsp;de oro&#8217; (&#8216;golden share&#8217;). 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