Si todas las épocas del año tienen algo especial en la vida de nuestros pueblos, el otoño es, sin duda, una de las mejores. Época de recolecciones, se palpa en ella la satisfacción del aprovisionamiento, la alegría de recoger lo sembrado y cultivado. Esto, unido a la temperatura suave del equinoccio, la armonía de la regularidad de horas del día y la noche y el cromatismo de nuestros bosques caducifolios hacen del comienzo de “la seronda” un periodo muy dulce en el campo asturiano.
El cambio de estación coincide en esta zona con el punto óptimo de maduración de varios frutos, entre ellos los melocotones. Así lo ha dejado recogido nuestro magnífico refranero:
Piescos floríos ya piescos maduros
días ya nueites todo son unos
En cuanto a frutos secos, con las avellanas ya recogidas en el final del verano, la tarea se centra, ahora, en las nueces. Estas se cogen del suelo tras haber sacudido el árbol y se ponen a secar en el hórreo o panera para posteriormente quitarles el “peiro”, envoltorio de color verde que tradicionalmente se consideró venenoso en la cultura asturiana. Es también el momento de recoger el maíz, las fabas que crecen entre este y de empezar a preparar el instrumental para la recolección de las castañas, el fruto más abundante del suroccidente astur. Pero no solo hay que recoger. La vida continúa y hay que prepara la tierra para otras siembras. El alcacer para forraje y, por supuesto, el producto esencial, el trigo, un cereal tan importante en la casería tradicional asturiana que siempre se refirieron a él con el nombre de su producto final: el pan.
Hoy algunas de estas actividades se perdieron irremediablemente y otras perviven a duras penas, gracias al esfuerzo de unos pocos rebeldes y pertinaces que no nos resignamos a dejar morir todo aquello que con tanto esfuerzo nos transmitieron nuestros antepasados. ¿Ganaremos esta batalla o desaparecerá con nosotros todo este legado? El tiempo nos lo dirá… Mientras tanto, dejamos constancia de ello por escrito. Al menos, es una forma de preservarlo del olvido.