Recientemente, coincidiendo con el final de la primavera, vivimos en Asturias días de un calor inusual a los que siguieron, ya en verano, otros con temperaturas y fenómenos meteorológicos más propios del otoño que de la estación en la que nos encontramos. Estos vaivenes y extremos nos hacen cuestionarnos unas cuantas cosas sobre el tan debatido cambio climático y lo que este nos puede deparar en un futuro no demasiado lejano. Pues bien, de este tema, en el concejo de Tineo, sabe más que nadie José Antonio López García, Tono, natural de Zardaín y vecino de Navelgas.
Tono lleva desde el año 1966 colaborando con la Agencia Estatal de Meteorología en la recogida de datos de temperatura y pluviometría. Con la regularidad y la persistencia de los buenos observadores, desde hace 50 años cada día, a las 10 de la mañana (8 hora solar), recoge en su estación de Zardaín -410 metros de altitud-, la precipitación, temperatura, meteoros y dirección del viento y los anota, con precisión meticulosa, en su cuaderno de campo para posteriormente enviarlos a la AEMET. También cada cierto tiempo recoge conclusiones y, desde hace un par de años, las da a conocer a sus amigos a través de su página de Facebook.
No sé si se puede decir que fue la casualidad lo que despertó en José Antonio esta afición. Casi seguro que la casualidad, unida a un interés latente que, como hombre de procedencia campesina, tenía por la observación del tiempo hicieron que se dedicara a este cometido. Fue durante una visita a la feria internacional del campo en Madrid en 1965. Allí, en un stand de la AEMET, se pedían colaboradores y a él le pareció una buena idea. Así que se ofreció voluntario y unos meses después ya tenía montada en su pueblo natal su sencilla (pero efectiva) estación meteorológica. Y desde entonces, con la perseverancia que lo caracteriza, ayudado durante un tiempo por su padre, Julián, cada uno de los 365 días de los últimos 50 años recogió esos datos que tan necesarios son para sacar conclusiones sobre el clima en esta nuestra casa común que es el planeta Tierra.
Y el amigo Tono nos confirma lo que muchos de nosotros sospechamos: que el clima está cambiando, que cada vez se dan con más frecuencia fenómenos extremos. Nadie mejor que él sabe de la importancia de cuidar nuestro planeta para no vernos abocados a un negro futuro. Mientras tanto, nuestro hombre del tiempo continua realizando su labor como él acostumbra a realiza sus tareas: con amor, constancia y sentido del deber. Gracias, Tono, por tus aportaciones. Gente así es lo que necesitan nuestros pueblos. Personas generosas con su tiempo y su esfuerzo, que sin hacer ruido, discretamente, son capaces de perseverar durante cincuenta años en una labor importante y necesaria para todos. ¡Que la suerte y la salud te acompañen para seguir realizando tu cometido muchos años más! ¡Y que los datos que nos sigas aportando en el futuro no sean del todo desesperanzadores!