{"id":226,"date":"2018-11-06T00:17:06","date_gmt":"2018-11-05T23:17:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/?p=226"},"modified":"2018-11-06T00:17:06","modified_gmt":"2018-11-05T23:17:06","slug":"al-calor-del-fuego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/2018\/11\/06\/al-calor-del-fuego\/","title":{"rendered":"AL CALOR DEL FUEGO"},"content":{"rendered":"<p>La semana pasada \u00edbamos a la le\u00f1a. La seleccionamos, la talamos y la transportamos. As\u00ed que ahora toca prepararla para encender el fuego. Lo primero, trocearla; hacer astillas del tama\u00f1o adecuado al espacio del que disponemos para la lumbre. A este trabajo siempre se lo conoci\u00f3 en Asturias como \u201cpicar la l.le\u00f1a\u201d y el tronco sobre el que se realiza esta tarea se llama \u201cel picadeiru\u201d. Para tener un buen fuego necesitamos al menos dos tipos de le\u00f1a: la menuda, de ramas y cortezas para encender y astillas grandes para cuando ya tenemos una buena llama.<\/p>\n<p>En el mundo actual, donde disponemos de un acceso inmediato a la mayor\u00eda de los bienes con tan solo pulsar un bot\u00f3n, el hecho de encender un fuego para calentarse puede parecer una tarea engorrosa y excesivamente complicada. No se trata simplemente de coger unas astillas y aplicarles una cerilla o un mechero. Como casi todos los trabajos del mundo rural, requiere pericia y buen tiento. Hay que crear la llama adecuada, controlar la cantidad de aire que penetra en la cavidad destinada al fuego a trav\u00e9s del \u201ctiro\u201d y, una vez que ya la tenemos, empezar a meter poco a poco las astillas; primero, las m\u00e1s menudas y cuando se consigue un buen \u201cborrayu\u201d (brasa), troncos m\u00e1s consistentes.<\/p>\n<p>Ya tenemos la lumbre a punto y solo nos queda disfrutarde ella. Porque el calor proporcionado por la le\u00f1a es mucho m\u00e1s que simple calor. El fuego es algo vivo y as\u00ed lo percibe nuestro cuerpo. La sensaci\u00f3n que da la calefacci\u00f3nde la le\u00f1a es muy distinta de la de un radiador el\u00e9ctrico, de gas o de gas\u00f3leo. El fuego acompa\u00f1a, calma, vivifica y convierte el espacio en un lugar c\u00e1lido y acogedor.<\/p>\n<p>Dice el escritor noruego Lars Mytting que \u201cLa gente olvida a sus compa\u00f1eros de clase. Olvida las vacaciones y sus juguetes favoritos, pero nunca olvida la estufa del hogar donde vivi\u00f3 su infancia.\u201d El fuego est\u00e1 en el origen de nuestra civilizaci\u00f3n. Su descubrimiento fue vital para el ser humano. Y durante miles de a\u00f1os, en torno a \u00e9l, en las largas noches de invierno, se contaron innumerables historias y se transmitieron los conocimientos necesarios para obtener de estos campos todo lo necesario para vivir. Quiz\u00e1 tambi\u00e9n por eso es fuente de tan buenas sensaciones.<\/p>\n<p>Cae la tarde aqu\u00ed en este valle que atraviesa el Riu Xinestaza. Empieza a notarse el fr\u00edo propio de la estaci\u00f3n oto\u00f1al. Encendemos la chimenea y, alrededor de ella, los vecinos de la zona nos sentamos a charlar de nuestro acontecer cotidiano o a jugar a las cartas. El olor de la le\u00f1a, el crepitar de los troncos y los contornos y figuras que dibujan las llamas nos envuelven en una atmosfera de magia \u00a0y hechizo. Y nos consideramos los seres m\u00e1s afortunados del mundo. Porque estamos exactamente donde queremos estar. En el lugar que desde tiempos inmemoriales ocuparon nuestros antepasados. Y de ellos nos llega la inspiraci\u00f3n necesaria para reivindicar este viejo mundo campesino. \u00a1Quiera Dios que nos queden por delante miles de historias que contar al calor de la lumbre!<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La semana pasada \u00edbamos a la le\u00f1a. La seleccionamos, la talamos y la transportamos. As\u00ed que ahora toca prepararla para encender el fuego. Lo primero, trocearla; hacer astillas del tama\u00f1o adecuado al espacio del que disponemos para la lumbre. A este trabajo siempre se lo conoci\u00f3 en Asturias como \u201cpicar la l.le\u00f1a\u201d y el tronco [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":42,"featured_media":228,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/226"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/wp-json\/wp\/v2\/users\/42"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=226"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/226\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":227,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/226\/revisions\/227"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/wp-json\/wp\/v2\/media\/228"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=226"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=226"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=226"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}